
Oğulcan no soporta más la situación en su casa y tiene una desagradable discusión con su padre, mientras que Berk cae en la trampa de Gokhan, que quiere robarle todo su dinero. Te avanzamos en exclusiva todo lo que pasará en la segunda mitad del capítulo 119 de "Hermanos", el martes 20 de agosto a partir de las 22:45 horas en Antena 3.
"Hermanos”, la serie turca que triunfa en España los lunes y martes en el prime time de Antena 3, encara su recta final cargada de secretos, traiciones y muertes, pero también de amor y amistad.
La ficción, protagonizada por Yiğit Koçak (Ömer), Celil Nalçakan (Akif) y Simge Selçuk (Nebahat), entre otros, narra la historia de los hermanos Eren tras quedarse huérfanos de manera trágica e inesperada.
En el episodio anterior, Yasmin no quiso saber nada de su madre tras descubrir el video de Sado y se instaló con Ömer sin contarle lo que había pasado. Además, Cansu se fijó en Ayaz y se propuso conquistarlo, ¿lo conseguirá? Lo descubrimos en el avance exclusivo del capítulo del martes 13 de agosto en “Hermanos”.
Berk está muy preocupado por Ayla, no le convence nada el pequeño apartamento que ha alquilado para vivir con Elif, que huele a humedad y tiene muebles viejos, así que le ruega que vuelva a casa. Ayla, sin embargo, se mantiene firme en su decisión, aunque en el fondo está muy enfadada por haber sido despedida del club y haber visto cómo sus amigos Akif y Nebahat le daban la espalda.
Berk visita el club para pedir explicaciones a Akif por el despido de Ayla, y una vez allí, Gokhan saca su lado más falso para fingir ante su hijo que no tuvo nada que ver con ello, sino que todo fue cosa de Akif. Este último se va dando cuenta de la clase de persona que es Gokhan, cuyos planes son muy claros: pretende quedarse con todo el dinero de Berk y luego fugarse al extranjero para siempre. Mientras, Ayla, termina aceptando un trabajo de lavaplatos en un restaurante.
Akif, por su parte, habla con Süreyya para que entienda que no puede divorciarse de Nebahat. Si eso sucede, acabará en la cárcel, pues el dinero que le dio a la madre de Süsen para convertirse en socia del club era, en realidad, de Nebahat, que es la que tiene todo a su nombre. Aun así, a Süreyya parece importarle poco los problemas de Akif y sigue adelante como si nada.
Mientras tanto, en casa de Orhan, la tensión sigue por las nubes debido a la presencia de Cansu, que saca de sus casillas a Oğulcan y Aybike. No contenta con contarle a Orhan que Aybike se estuvo viendo con Berk delante de casa, su nueva hermana le roba el collar que éste le regaló y no duda en lucirlo.
Además, Cansu es muy cariñosa con Ömer delante de los demás, lo que exaspera a sus hermanos. La doble cara de la muchacha desquicia a Oğulcan y Aybike, que no ven el día en el que Ayten y ella se vayan a su propia casa.
Por otro lado, Yasmin le pide a Orhan que acuda en calidad de su tutor a una reunión de familias que habrá en el colegio. Lo cierto es que la situación de Yasmin provoca que se vaya formando una madeja de mentiras cada vez más grande. Ömer quiere saber por qué ha discutido con Tolga y Aybike, además de con Şevval, pero su prima le asegura que se trata de una discrepancia sin importancia.
Sarp, por su parte, no deja de presionar a su hermana para que vuelva a casa con la excusa de que Ömer es incapaz de mantener sus caros gustos.
Llega el día de la reunión de familias y Akif es testigo del distanciamiento que hay entre Şevval y Yasmin, algo que le hace sospechar. Ella la confirma que su hija ha descubierto el video de Sado, aunque el hecho de que aún siga libre y no en la cárcel da esperanzas a Akif.
Akif, además, acude a la reunión en calidad de tutor legal de Tolga y Lydia en representación de Yaman, que se ha ido a Canadá. Pero la reunión acaba en una batalla campal cuando Ayla y Gokhan comienzan a pelearse y a sacar sus trapos sucios delante de todos, incluso de los profesores.
Al terminar la reunión, Orhan deja a Oğulcan en evidencia por sus notas mediocres, que le hacen parecer un holgazán al lado de Ömer y Aybike. Su padre, no obstante, es muy duro con él, algo que la propia Yasmin no duda en señalarle.
Cuando Gokhan regresa a casa, le explica a Berk que Ayla está perdiendo el juicio y le convence para comprar un terreno en el que puedan edificar para luego venderlo. Le pide permiso para acceder a su cuenta bancaria y retirar el dinero necesario, algo a lo que accede Berk, sin ser consciente de que Gokhan lo que quiere es desplumarle y dejarle sin nada.
Entretanto, Süsen tiene la idea de enviarle a Ömer una solicitud de amistad haciéndose pasar por otra chica para comprobar si cae en la trampa o no. Para su disgusto, su novio no solo acepta a una chica que no conoce, sino que habla con ella y quedan en verse esa misma tarde.
Cuando Ömer llega a la cafetería donde ha quedado en encontrarse con la chica en cuestión, se encuentra allí a Süsen hecha una furia. Pero nada es lo que parece, porque Ömer ya sabía por Aybike que su novia le había tendido una trampa, así que acude para darle una lección y hacerle entender que no quiere a otra que no sea ella.
Cansu, por su parte, decide escaquearse del trabajo y coger ropa de deporte del almacén de objetos perdidos para ligar con Ayaz en el gimnasio. Sin embargo, el chico no le hace ningún caso y en cuanto termina su entrenamiento vuelve por donde ha venido, dejando a Cansu con la palabra en la boca.
Al regresar a casa, Cansu descubre que Aybike está buscando el collar que le robó. A pesar de la evidencia, niega los hechos y sale a la calle airada. Ayten jura que su hija sería incapaz de robar nada, pero cuando lo habla con Cansu, ésta reconoce que se llevó el collar de Aybike porque le gustó.
Madre e hija deciden dejar el collar en el jardín para que parezca que Aybike lo perdió allí, pero cuando Fatma lo encuentra se desata un episodio muy doloroso. Aybike y Oğulcan siguen pensando que Cansu tiró el collar allí para desligarse de su robo, pero incluso Ömer, que está de visita, defiende a la chica.
Eso provoca que Oğulcan cargue contra su primo, movido también por los celos que siente al ver que Orhan no deja de alabarle, mientras que a él le regaña sin parar. Una cosa lleva a otra y Oğulcan, metido en una espiral de la que no puede salir, acusa a Orhan de mal padre y se lamenta de la muerte de Şengül. Además, culpa a Orhan de haber metido en su casa a Ayten cuando no hace ni un mes que murió su madre, por no hablar de Cansu. La discusión alcanza un nivel de tensión tan alto que Orhan decide pararla abofeteando a su hijo y echándole de casa.

