
atresplayer ya graba “33 días”, su nueva serie original basada en una fuga real que sacudió a Cataluña, protagonizada por José Manuel Poga y Julián Villagrán.
atresplayer continúa su carrera imparable en su apuesta por la ficción española y ya ha puesto en marcha el rodaje de uno de sus proyectos más ambiciosos: “33 días”, la primera serie de televisión creada por el periodista de investigación Carles Porta.
El rodaje ha arrancado en Tarragona, y está protagonizado por dos poderosos intérpretes: José Manuel Poga (“La casa de papel”, “La peste”) y Julián Villagrán (“Arde Madrid”, “Grupo 7”), que dan vida a los personajes principales: Juan José Prieto y Mateo Calatrava.
La serie, producida por Atresmedia TV en colaboración con Luminol Media, Goroka y Lastor Media, está inspirada en un hecho real que conmocionó a la sociedad catalana a principios de los 2000: la espectacular fuga de dos presos de la cárcel de Ponent, en Lleida, en octubre de 2001. A partir de ese momento, los fugitivos se convirtieron en el objetivo prioritario de los Mossos d´Esquadra, en una intensa persecución que duró exactamente 33 días, periodo que da nombre a la serie y que será narrado a lo largo de seis episodios.
En “33 días”, José Manuel Poga interpreta a Prieto, un delincuente frío y calculador, mientras que Julián Villagrán da vida a Calatrava, un ladrón adicto, culto y emocionalmente frágil. Ambos personajes escapan juntos tras diseñar un meticuloso plan desde prisión.
Lo que parecía una huida perfectamente estudiada pronto se convierte en una carrera frenética, forzada a la improvisación, marcada por el desgaste físico y mental, y atravesada por una relación compleja, ambigua y casi simbiótica entre ambos hombres.
La ficción pone el foco no solo en la fuga y la tensión del cerco policial, sino también en el inédito punto de vista de los Mossos d´Esquadra, un cuerpo recién constituido que asumía su primera gran prueba pública bajo la lupa de los medios y el escepticismo de otras fuerzas de seguridad del Estado.
La presión social e institucional, el agotamiento del equipo y la falta de experiencia añadieron más obstáculos a una operación ya de por sí crítica.
“33 días” está escrita por Javier Olivares (“El Ministerio del Tiempo”, “Isabel”) y Jordi Calafí, lo que garantiza una narrativa sólida, ágil y con una cuidada profundidad psicológica.
La dirección está a cargo de Anaïs Pareto Onghena, mientras que la producción ejecutiva recae en Montse García, Pablo F. Masó, Tono Folguera y Guille Cascante.
En el lado policial, destacan las interpretaciones de Nausicaa Bonnin y Pau Durà, que encarnan a los agentes Clara Moyano y Pau García, encargados de liderar la investigación. Completan el reparto nombres como Blanca Parés, Marc Rius, Xavi Sáez, Alba Pujol y Joan Solé, entre otros.
Uno de los grandes pilares dramáticos de “33 días” es la compleja relación entre los dos fugitivos. Lo que empieza como una alianza práctica entre dos reclusos termina por convertirse en un vínculo de dependencia emocional y de poder, en el que Prieto, el más violento y dominante, termina ejerciendo una forma de protección sobre Calatrava, un hombre frágil y a la vez inteligente, que parece encontrar sentido a su existencia a través del otro.
La serie se adentra así en el terreno psicológico, explorando cómo el trauma, la necesidad y el encierro pueden generar dinámicas de dominación, lealtad y, en última instancia, traición. Todo ello conduce a un desenlace inesperado, que dará cierre a una de las persecuciones más recordadas de la crónica negra reciente en España.
Con “33 días”, atresplayer refuerza su apuesta por las series inspiradas en hechos reales, un género que sigue ganando seguidores gracias a su mezcla de tensión narrativa, trasfondo social y exploración de la condición humana.
La experiencia de Carles Porta en el ámbito del true crime se traduce aquí en una propuesta que combina el rigor del periodismo de investigación con el pulso del thriller televisivo.
Rodada en localizaciones reales de Cataluña, la serie buscará también reflejar con fidelidad el contexto social y político de principios de siglo, en una comunidad que aún se estaba adaptando a la nueva estructura de sus cuerpos policiales y al creciente escrutinio mediático.
