
Don Lisandro no tarda en mostrar su carácter autoritario y su desprecio hacia los miembros de la familia Luján. Su actitud pone a todos en una posición incómoda, obligándolos a contenerse y a guardar las apariencias por temor a las represalias.
En medio de esta tensión, Leocadia se convierte en una aliada inesperada de Manuel para su negocio de motores de aeroplano.
Por su parte, Toño regresa decidido a demostrar que está comprometido con el señorito y que es inocente de las sospechas que pesan sobre él. ¿Logrará ganarse la confianza de Manuel?
Eugenia, firme en su determinación, da un paso clave y se instala en la habitación de Lorenzo. Es una forma de marcar territorio y mostrar que no piensa retroceder. El capitán, fuera de sí, no está dispuesto a permitirlo, pero Leocadia le aconseja moderación mientras Lisandro siga en palacio.
En el servicio, Catalina anima a Rómulo a reconciliarse con Pía, y el mayordomo acaba pidiéndole disculpas. Ella las acepta, aunque las heridas del pasado no han desaparecido del todo.
Mientras tanto, Lope y Curro vuelven a la joyería con la esperanza de obtener nuevas pistas. Una vez allí, Esmeralda reconoce a Curro. ¿Quién es esa mujer?
Usa los botones numerados de abajo para seguir leyendo los avances


