
Un personaje reaparece en “La Promesa” para desvelar las claves de su oscuro pasado, destapando una verdad que da un vuelco radical a la investigación de Curro, Pía y Lope.
En los próximos capítulos, “La Promesa” dará un paso de gigante en una de las tramas más turbias que se recuerdan en la serie: el misterio que envuelve a la joyería Llop y la investigación que están llevando a cabo, de forma conjunta, Curro, Pía y Lope.
Las pesquisas del trío han sacado a la luz un hallazgo verdaderamente inquietante: en el doble fondo del estuche de la pulsera de esmeralda había un pequeño vial con cianuro, la misma sustancia que acabó con la vida de Jana.
Lope, al recordar las historias que les contó Esmeralda, la regente de la joyería, empieza a atar cabos y concluye que, en ese local, se encubren encargos tan oscuros como palizas, envenenamientos… o incluso asesinatos.
Ante una revelación así, los tres deben actuar con rapidez. Deciden que no queda más remedio que regresar a la joyería en busca de respuestas. Pero si quieren llegar a la verdad, puede que no baste con seguir las normas… y haya que tomar decisiones más drásticas.
Curro, fiel a la promesa que le hizo a Jana y dispuesto a hacer justicia cueste lo que cueste, entiende que no hay otra salida: deben llevar a Esmeralda al palacio.
Por supuesto, su plan parece una auténtica locura para Pía y Lope, que se llevan las manos a la cabeza. Pero Curro está decidido a llegar hasta el final, aunque eso implique ponerlo todo en juego.
El destino se alía con él: encuentra el lugar y el momento perfectos para recibir a Esmeralda sin levantar sospechas. Será en el hangar, el entorno de trabajo de Manuel y Toño, y en su ausencia, donde Curro arrinconará a la joyera, decidido a sacarle toda la verdad sobre el veneno.
Impulsado por su desesperación, Curro comete un error que podría costarle caro: revela a Esmeralda su verdadera identidad. Es plenamente consciente del peligro, pero ya no hay marcha atrás.
Y es entonces, en un inesperado giro de los acontecimientos, cuando Esmeralda rompe su silencio y confiesa a Curro los detalles de su oscuro pasado en la joyería Llop. Una confesión que conduce a un descubrimiento crucial: el nombre del verdadero propietario de la joyería. ¿De quién se trata?



