
El retrato de Cruz ha provocado la inquietud de todos en el palacio mientras Catalina y Martina se enfrentan al barón y Manuel reabre viejas heridas. El lunes 4 de agosto en “La Promesa” de TVE.
“La Promesa” comienza una nueva semana con un regreso inesperado: Cruz ha vuelto al palacio, pero en forma de un retrato al óleo de un reputado pintor de la Corte que ha sido entregado cuando nadie lo sospechaba.
La llegada del retrato está causando desasosiego entre los habitantes del palacio en un momento en que la familia Luján se enfrenta a graves amenazas. Catalina y Adriano siguen discutiendo por la forma en que ella está gestionando el conflicto con los terratenientes, y Alonso considera que su hija debería apartarse de sus funciones.
Los miembros del servicio se adaptan a las medidas de Cristóbal, que incluyen el cambio de puesto de Lope. Manuel, por su parte, sopesa la generosa oferta que le ha hecho Leocadia, ajeno a la información que esta le oculta.
¡Amamos la actitud de Lope! #LaPromesa
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Estas nuevas tramas llegan con la esperanza de reavivar el interés de la audiencia por “La Promesa”, que en las últimas semanas ha registrado mínimos históricos. Los cambios constantes de horario y la salida de algunos personajes parecen no haberle sentado bien a la serie de TVE.
No te pierdas a continuación el avance exclusivo de vemosTV con todo lo que sucederá en “La Promesa” el lunes 4 de agosto en el capítulo 647.
El cuadro encargado por Cruz que ha llegado inesperadamente al palacio no es otro que un retrato de sí misma. Los habitantes de La Promesa lo han recibido con sorpresa y temor, ya que coinciden en que parece presagiar algún tipo de desgracia.
Martina, al verlo, tiene la sensación de que el retrato se mueve, lo que la lleva incluso a desmayarse ante él. Manuel, por su parte, no esperaba reencontrarse tan pronto con la imagen de su madre, quien cree que es la asesina de Jana, por lo que las heridas del pasado vuelven a abrirse más dolorosas que nunca.
Toño y Enora tratan de quitarle importancia al asunto del retrato, pero luego temen haber sido demasiado insensibles. ¿De qué forma pueden ayudar a Manuel?
Alonso no ha dudado en ordenar que nadie toque el retrato hasta nuevo aviso, noticia que comunica Cristóbal a todos los miembros del servicio. Petra le garantiza que ninguna doncella se aproximará a él, ni siquiera para limpiarlo.
Sin embargo, hay quienes ven aquí una oportunidad. Lorenzo, siempre pragmático, considera que el cuadro, obra de un reputado pintor, es una obra de un valor incalculable. Martina y Catalina coinciden en que quizá deberían liquidar esta inversión lo antes posible.
Ángela también se siente intranquila, ya que el cuadro le provoca una sensación extraña, como si estuviese maldito. En la zona de servicio, Simona intenta ser razonable y considera que es sólo un cuadro, pero Candela piensa que el retrato trae algún tipo de presencia maligna.
Todo esto no hace más que agitar las aguas en La Promesa mientras los Luján se enfrentan a la amenaza de los terratenientes. Ahora Martina descubre que el barón de Valladares les dio un plazo para cambiar las condiciones de los jornaleros antes de que él y el resto de nobles tomen cartas en el asunto, dato que Catalina había ocultado.
Lope, que ahora es lacayo, tiene que lidiar con una planta noble llena de tensión. Aunque las cosas no son mucho mejores en la zona de servicio, ya que Cristóbal ha establecido una nueva medida de lo más polémica.
El mayordomo jefe ha anunciado que a partir de ahora se fijarán turnos para el almuerzo y la cena del servicio. Petra, Candela y el resto de trabajadores no están de acuerdo, pero no hay mucho que puedan hacer.
Parece que los nervios van en aumento en el palacio de los Luján y la llegada del cuadro no ha traído más que inquietud y temor. ¿Qué secreto oculta este extraño encargo de Cruz? No te pierdas todo lo que se avecina para los Luján en el avance especial del 4 al 8 de agosto.

