
Ferit y Suna salvan de las garras de Kazim a Seyran, que luego tira de la manta en una entrevista. Resumen del episodio 51 de “Una nueva vida”, la serie turca de Antena 3 para las noches dominicales.
La cadena principal de Atresmedia estrenaba este domingo por la noche el decimoquinto episodio de la segunda temporada de "Una nueva vida", una de las superproducciones turcas del momento, protagonizada por Mert Ramazan Demir y Afra Saraçoğlu.
En el capítulo 51, Kazim lleva a Seyran al bosque e intenta convencerla para que hunda a los Korhan en televisión. Mientras, Pelin teme que Sacide arruine sus planes e Ifakat y Orhan pactan incapacitar a Halis. Por su parte, Kaya da señales de ser otro controlador redomado.
Pese a la prohibición de Halis, Ferit, ayudado por Suna y Abidin, busca desesperadamente a Seyran, que después de ser liberada de su secuestro por su todavía marido, decide usar la entrevista concertada por su padre para arremeter contra todos...
Tras secuestrarla delante de Ece y Gülgün, que intentan evitarlo en vano, Kazim encierra a Seyran en un solitario pabellón de caza a las afueras de Estambul. Allí, muestra a su hija las pruebas de que Ferit ha seguido viendo a Pelin después de casarse con ella y le recuerda todas las barrabasadas a las que la han sometido los Korhan.
Posteriormente, le pide perdón de rodillas por el sufrimiento que él mismo le ha infligido desde niña y la anima a revelar los secretos más oscuros de su familia política en una entrevista en directo en horario de máxima audiencia.
Seyran rechaza la propuesta de su padre por mezquina y él, harto de miramientos, la amenaza con alejarla de Esme para siempre si no comparece en televisión...
Gülgün comunica a Ferit que Kazim ha raptado a Seyran, pero Halis dice a su nieto que la vida de la joven ya no le concierne y le prohíbe actuar -igual que Ifakat a Suna-, ordenando a Latif que lo vigile de cerca. Sin embargo, él hace caso omiso a su abuelo y corre a visitar a Esme y Hattuç.
La tía de Kazim, conmovida por la desesperación de Ferit, consigue que el paisano de Antep que suministró a su sobrino los matones necesarios para llevarse a su hija por la fuerza, le desvele el paradero de Seyran. Entonces, Ferit reúne a Abidin y Suna, que cree haber logrado abandonar la mansión sin ser vista, y ponen rumbo al pabellón de caza.
En la alambrada de la finca, Suna, que viaja en la parte trasera de un coche conducido por uno de los hombres de Abidin, se presenta como la hija mayor de Kazim y los sicarios de éste le permiten la entrada. De su lado, el chófer y Ferit se cuelan escondidos en el maletero.
Cuando llegan al pabellón, Suna distrae a su padre montando una monumental discusión mientras Ferit y Abidin, a quienes Seyran recibe con alivio, cortan las rejas de la habitación donde la muchacha permanece cautiva...
En la mansión, Carlos, uno de los criados, anuncia a Pelin que en la puerta hay una señora que pregunta por ella. Al saber que se trata de Sacide, su antigua asistenta, la chica suplica a su madre que se deshaga de la mujer como sea. De este modo, Zerrin da largas a Sacide, que reclama un dinero que Pelin le prometió a cambio de su silencio, y la cita al día siguiente en el chalé de Sehmuz.
No obstante, a Pelin le preocupa sobremanera que Sacide se vaya de la lengua y malogre sus planes de futuro, temiendo que Halis acabe echándola. Así, se desahoga con Piril, a quien confiesa que metió a la hija de la sirvienta en la cama de Ferit.
En paralelo, Sacide acude al hogar de los Yanik e insiste ante Zerrin: Pelin debe pagarle, ahora que se codea con los Korhan. Cansado de disputas, Sehmuz corta por lo sano y ofrece a la mujer instalarse en su casa, de donde no saldrá viva si habla del pasado de su sobrina...
Kaya tranquiliza a Suna mientras Nükhet la culpa del secuestro de Seyran por haberse vengado de Kazim expulsándolo de la mansión. Para colmo, acusa a su nuera de alegrarse de la desaparición de su hermana.
Por la noche, pensando que Kaya duerme, Suna se mensajea con Abidin y Ferit sugiere que su cuñada se sume a las labores de búsqueda de Seyran. Lo que ella ignora es que tanto su marido como su suegra la han descubierto saliendo a hurtadillas de la mansión.
Tras el rescate de Seyran, se produce un breve acercamiento entre Suna y Abidin, suficiente para concluir que ambos se aman con locura. Cuando ella regresa a la alcoba, Kaya, fuera de sí, pide explicaciones, insinuando que se ha acostado con otro hombre.
Por mucho que su esposa le repite que estaba averiguando dónde tenía su padre confinada a Seyran, él le retira su confianza, mostrándose por primera vez como un joven extremadamente celoso y autoritario...
Una vez a salvo, Seyran se refugia junto a Ferit en una cabaña de los Korhan, donde el matrimonio se arroja los platos a la cabeza, hasta que él se marcha hastiado. En ese momento, ella explota y decide abrazar la recomendación de su progenitor: aparecerá en televisión...
Kazim, rabioso porque Seyran ha escapado delante de sus narices, tacha a la tía Hattuç de chivata. De pronto, Sehmuz contacta con él y le detalla dónde se encuentra su hija. De camino a la cabaña, se topa con ella, que lo sorprende al sentenciar que finalmente concederá la dichosa entrevista. Justo 24 horas después de ser secuestrada por su padre, Seyran se sienta frente a un cáustico periodista...
A todo esto, Halis preside en un gran evento la presentación de la primera joya diseñada por Ferit. Nada más subir al escenario para dar su discurso, los Korhan al completo le advierten de que Seyran va a airear las miserias de la familia en televisión, aunque primero se explaya con Kazim... En esas, Ferit llega al improvisado plató...
