
Kazim, a punto de morir por orden de Orhan, mientras Seyran, Pelin y Nevra coinciden ante Ferit. Resumen del episodio 54 de “Una nueva vida”, la serie turca de Antena 3 para las noches dominicales.
La cadena principal de Atresmedia estrenaba este domingo por la noche el decimoctavo episodio de la segunda temporada de “Una nueva vida”, una de las superproducciones turcas del momento, protagonizada por Mert Ramazan Demir y Afra Saraçoğlu.
En el capítulo 54, Halis dicta que Kaya sustituya al difunto Fuat en la empresa familiar, enervando a Orhan, quien promete a Ifakat localizar a Kazim y deshacerse definitivamente de los Sanli. Sacide aparece en el piso de Gülgün asegurando ser la nueva asistenta. Los esbirros de Sehmuz pillan a Ferit y Nevra, y Pelin explota al ver la fotografía.
Esme descubre que entre Kazim y Zerrin hay algo más que palabras. Tras chantajear a Latif, Seyran, disfrazada de payasa, coincide en público con Ferit y Nevra. Y Pelin se presenta de improviso en el mismo lugar. Los matones de Orhan hieren de muerte a Kazim y deciden enterrarlo. Entonces, Ferit libera a su exsuegro con ayuda de Sehmuz, aunque quizás sea demasiado tarde para salvar su vida...
Después de salir escopeteado de casa de Nevra, Ferit le cuenta a Abidin su metedura de pata y el chófer le lanza una pulla: ¡"Primera vez que se le escapa una chica!". Más tarde, Pelin echa en cara a Ferit su frialdad respecto al bebé que espera y él, sin pelos en la lengua, le suelta una cruel indirecta: mejor hubiera sido ir a una clínica...
Para rematar, Nevra lo llama cobarde vía móvil, haciendo que Ferit se quede rumiando cómo arreglar su funesto debut con la joven... Por otro lado, Seyran decide aceptar un empleo como payasa. Gülgün, temiendo que la reconozcan, le ofrece dinero para que no haga el ridículo. El gesto, lejos de ayudar, desata una discusión con su exnuera.
Como Ferit no sabe perder, organiza un encuentro "casual" con Nevra para desquitarse. La cita es un duelo de egos repleto de sarcasmo y altanería. Al final, ella acaba accediendo a la propuesta de comer en un centro comercial del que es dueña. Lo que ambos ignoran es que la guardia de Sehmuz, enviada por Piril, los ha cazado.
Kaya implora a Halis que aparte a Nükhet de Sehmuz, acusándolo sin rodeos de ser el responsable del grave trastorno disociativo que sufre su madre... En un movimiento inesperado, el abuelo entrega al nieto el puesto que perteneció a Fuat en la empresa y Orhan, con un nerviosismo que lo delata, desafía al patriarca...
Luego, Suna escucha a Orhan jurar a Ifakat que dará con Kazim y acabará con los Sanli... Seyran, en compañía de Ece, se cruza con su familia y desayunan todos juntos. Esme comenta a su hija que se someterá a más análisis por el avance de su enfermedad... mientras Kazim insiste en que se mude con ellos a casa de los Yanik.
Ninguno sospecha que los hombres de Orhan les vigilan de cerca... A todo esto, Ferit comienza a intuir que su padre está urdiendo un siniestro plan... y que el tiempo para detenerlo se agota... Y Orhan hace una sola petición a sus sicarios: que actúen sin piedad contra Kazim.
Seyran y Gülgün pactan indagar en los turbios manejos de Halis y Latif revelados por Sefika... Su intención es clara: usar esa información como escudo contra los Korhan... En ese momento, aparece en el apartamento Sacide, que afirma haber sido contratada como asistenta.
En la mansión, Latif anuncia que estará fuera unas horas y Sefika alerta a Seyran: el mayordomo se dirige a una de las tiendas que le mencionó.
Allí, la menor de las Sanli, harta de evasivas, le espeta a Latif que lo sabe todo: él diseña las piezas para Halis y, a sus espaldas, dirige una red paralela donde comercializa imitaciones a bajo coste... De este modo, Seyran advierte al mayordomo: o la hace partícipe de los movimientos de los Korhan, o se verá obligada a desvelar su traición al patriarca.
La foto de Ferit con Nevra enloquece a Pelin, que organiza una trampa... Y Seyran, disfrazada, divierte a los niños del centro comercial indicado por Ece... Casualmente, se trata del que posee Nevra, quien negocia allí con Ferit la cesión de un local para su flamante marca de joyas.
A Ferit se le ocurre comprar un globo para Nevra, sin figurarse que, tras la payasa, se oculta Seyran... Por si fuera poco, Pelin llega como alma que lleva el diablo y monta un escándalo a grito pelado en plena galería comercial... con Nevra y Seyran como testigos de excepción.
Pelin se resiente de su embarazo e, irónicamente, es atendida por Seyran... Ya a solas, ambas admiten resignadas su amor por Ferit, aunque acuerdan dejar de arañarse por él... Nevra, saturada de tanto circo ajeno, amaga con bajarse de la pista... Pero Ferit, con cara de no haber roto un plato, dice que ni el matrimonio ni la paternidad fueron elección suya y, como por arte de magia, logra desarmarla otra vez.
Zerrin, cansada de Sehmuz, se acerca a Kazim... Y Esme, convencida de que ambos se atraen, empuña un cuchillo, obligando a su esposo a salir a buscar otro hogar sin demora... En esas, los matones de Orhan lo interceptan y lo atan a un árbol con un hilo de vida... Al confirmar Abidin la peor de las sospechas, que Orhan ha pagado a unos asesinos sin clemencia, Ferit deduce que el blanco es Seyran.
En paralelo, comunican a los Sanli que el automóvil de Kazim ha sido acribillado y éste ha desaparecido... Angustiada, Seyran, desde el chalé de los Yanik, donde reina la incertidumbre, notifica a Ferit que el verdadero objetivo de Orhan es Kazim, y él parte junto a Abidin para tratar de rescatarlo... Sehmuz también se moviliza con sus esbirros...
Los captores resuelven sepultar a su víctima en una fosa... Pero, cuando todo parecía perdido... Ferit irrumpe en el bosque y libera a "papá Kazim", cuyo cuerpo no responde... Llorando, lo carga y avanza con él hasta la ambulancia como quien arrastra una culpa, rezando para que sobreviva.

