
Ángela se niega a casarse con Lorenzo, Catalina desaparece, Martina sospecha del barón, la enfermedad de Petra empeora y Manuel no confía en Enora. En los capítulos 680 al 684 de “La Promesa”.
"La Promesa" sigue triunfando entre los espectadores después de casi 700 episodios, asentándose como uno de los títulos más potentes de TVE que, junto a "Valle Salvaje", lidera su franja de emisión.
Ahora la cadena ha confirmado que "La Promesa" tendrá quinta temporada, lo que prolongaría su emisión hasta 2027; una gran noticia para los fans de la serie creada por Josep Cister, que podrán disfrutar durante mucho tiempo de las idas y venidas de la familia Luján.
Las tramas de la serie están en un momento decisivo. Catalina se ha visto entre la espada y la pared y ha tenido que huir de La Promesa tras las amenazas del barón de Valladares. Leocadia ha descubierto que Curro y Ángela están enamorados y, presionada por Lorenzo, no tiene más remedio que aceptar que el capitán se case con su hija.
Todo esto es solo una parte de lo que está ocurriendo en el palacio de los Luján. A continuación, puedes leer el avance exclusivo de vemosTV con lo que llegará a "La Promesa" en los capítulos 680 al 684, que se emitirán en La 1 de TVE del 22 al 26 de septiembre.
Catalina estaba en plena huida junto a sus hijos cuando se vio acorralada por un coche en medio del camino; no era otro que el barón de Valladares. La hija de Alonso planeaba marcharse junto a sus bebés, yendo en contra de lo que le exigió el barón, pero él ha llegado justo a tiempo para impedir que se los lleve.
El terrateniente no se anda con rodeos y la obliga a separarse de sus hijos, amenazando con matarlos a ambos si se atreve a regresar. Catalina, destrozada, no tiene otra opción que subir a un vehículo rumbo a su nuevo destino, dejando atrás todo lo que le importa.
Después de este dramático enfrentamiento, el barón consigue salirse con la suya y se reúne a solas con la persona que le ha ayudado en este malvado plan. ¿De quién se trata? Al mismo tiempo, en La Promesa, Adriano empieza a inquietarse ante la ausencia de su esposa y se teme que haya tomado una decisión drástica.
En la zona de servicio, los trabajadores del palacio también se preparan para una despedida, en este caso anunciada; Pía debe marcharse a Aranjuez, pues Cristóbal no ha dado su brazo a torcer, y tendrá que despedirse de su hijo Dieguito hasta nuevo aviso.
Petra, por su parte, está cada vez más irascible y es evidente que su enfermedad ha empeorado. No solo pierde de nuevo los nervios con Pía, sino que además muestra un comportamiento cada vez más errático que aumenta la tensión con todos sus compañeros.
Vera sigue debatiéndose entre regresar a casa o mantenerse firme. Además, sigue sin resolver su conflicto con Lope, que ya no ve posible que la doncella entre en razón. Federico visita a su hermana para hablar sobre el posible reencuentro con su padre, una tarea muy complicada dadas las circunstancias.
En el hangar, Manuel sigue sospechando de Enora. La joven ha confesado que se llevaba los planos para estudiarlos cada noche, pero el piloto intuye que oculta algo más. Manuel decide investigar su pasado. ¿Qué es lo que encontrará?
En paralelo, Leocadia está en una situación imposible. No quiere que Ángela se case con Lorenzo, pero acaba de descubrir que su hija está enamorada de Curro. No solo desaprueba la relación, sino que además el capitán ha amenazado con contárselo a don Lisandro, algo que perjudicaría gravemente su imagen ante la Corona.
A Leocadia no le queda otra que aceptar el matrimonio del capitán y su hija. Dejando en shock a toda la familia, anuncia públicamente el compromiso entre ambos. ¿Qué dirá Ángela? ¿Y cómo reaccionará Curro?
Los Luján están desconcertados ante el compromiso de Ángela y Lorenzo, no solo porque el capitán le dobla la edad a la joven, sino porque no tiene ni pies ni cabeza que de un día para otro Leocadia decida comprometer a su hija de esta forma.
Sin embargo, la impactante noticia queda a un lado cuando se hace evidente que Catalina ha desaparecido junto a sus hijos, preocupando profundamente a Adriano y el resto de la familia.
Por suerte, los bebés aparecen sanos y salvos en el cobertizo, aunque no hay rastro de Catalina. Las dudas de Adriano son resueltas cuando finalmente recibe una carta de su esposa. En ella, Catalina justifica su marcha y asegura que ha puesto la seguridad de sus hijos por encima de todo.
El caos que se vive en la planta noble ha llevado a Cristóbal y Petra a imponer de nuevo su autoridad en la zona de servicio. Sin embargo, los empleados de La Promesa están muy decepcionados tras la marcha de Pía, y les reprochan a sus superiores las decisiones que han tomado.
Toda esta tensión no es buena para Petra, que cada vez tiene más molestias en el cuello y paga su malestar con todos sus compañeros. Además, muestra un extraño comportamiento que podría ser señal de un problema de salud mucho más grave.
Samuel intenta tranquilizar a Petra y le aconseja que no se tome todo tan a pecho, pues esto podría contribuir a su mal humor y a sus síntomas físicos. Pero Petra se encuentra cada vez peor y los consejos del sacerdote no van a ser de mucha ayuda.
Ángela, como era de esperar, no está dispuesta a obedecer las órdenes de su madre; casarse con Lorenzo sería su mayor pesadilla y no piensa permitir que la boda se celebre. El anuncio del compromiso sigue causando rechazo entre el resto de la familia, pues nadie entiende de dónde surge esta decisión.
Los Luján, además, están aún asimilando la marcha de Catalina, que ha desaparecido dejando tras de sí dos cartas de despedida. Adriano y Martina lamentan la ausencia de la hija del marqués, pero intentan entender sus motivos.
Mientras, Manuel sigue sospechando del comportamiento de Enora, y le preocupa especialmente que se case con Toño antes de que pueda indagar sobre su pasado y descubrir qué es lo que oculta.
Simona y Candela, que ven que Manuel está repentinamente interesado en los asuntos de Enora, malinterpretan la situación y le dicen a la joven que el heredero está celoso de su boda con Toño. ¿Qué responderá ella?
Petra, por su parte, sigue debilitándose cada vez más por sus dolores, y además sufre ahora la presión moral de lo ocurrido con Pía, que se ha visto obligada a marcharse a Aranjuez. El ama de llaves intenta aparentar normalidad, pero le resulta muy difícil.
Finalmente, Petra decide confiar en María Fernández y sincerarse sobre su situación. La doncella se compromete a guardar su secreto y, además, tomará ciertas responsabilidades para aliviar la carga de Petra.
Quienes siguen enfadados son Lope y Vera, que tras constantes enfrentamientos llegan al límite de su paciencia y terminan discutiendo delante de los señores con terribles consecuencias. ¿Qué pensará Cristóbal de su imprudencia?
La ausencia de Catalina sigue pesando sobre los habitantes de La Promesa. ¿Habrá servido, al menos, para calmar los ánimos de los terratenientes y solucionar el conflicto con el barón de Valladares?
Martina empieza a sospechar que el noble puede tener algo que ver con la huida de su prima, especialmente tras el último encuentro entre ambos. Sin embargo, Jacobo la anima a olvidar esa idea...
Alonso, aunque lamenta la marcha de su hija, está preocupado ahora por la noticia del compromiso entre Lorenzo y Ángela. El marqués intenta convencer a Leocadia para que anule el enlace, pero ella no da su brazo a torcer.
Lo que Alonso no puede sospechar es que Leocadia es la primera que no quiere que esto ocurra, pero ha sido amenazada por Lorenzo, y si no cumple con sus exigencias, todos sus secretos saldrán a la luz. Leocadia no puede sincerarse con Alonso y termina estallando ante la insistencia del marqués.
En la zona de servicio, el malestar de Petra sigue en aumento y comienza a causar serios estragos en ella. Ni los consejos de Samuel ni el apoyo de María Fernández parecen ser de ayuda.
Quien también está extenuado es Ricardo, que sufre los achaques provocados por su nuevo puesto como mozo y la presión constante de Cristóbal y Santos. Además, al dolor físico se suma la tristeza que siente por la situación de Pía, pues cree que su marcha a Aranjuez es culpa suya.
Por otro lado, la discusión entre Lope y Vera y el desastre que provocaron en el desayuno de los señores ha llegado a oídos de Cristóbal, que como era de esperar, prepara un duro castigo para ellos.
Manuel se está esforzando por mantener la calma, pero los últimos acontecimientos pesan sobre él. Incluso aislado en el taller, su mente divaga entre sus crecientes dudas sobre el pasado de Enora y todo lo ocurrido en La Promesa. Lo cierto es que la joven, de una u otra manera, cada vez está más presente en los pensamientos de Manuel.
La desaparición de Catalina sigue inquietando a los Luján. Martina continúa sospechando del barón de Valladares y le revela a su familia que el terrateniente pudo haber influido directamente en la huida de la joven. Alonso y Adriano están desesperados ante la falta de noticias de Catalina.
La zona de servicio también es víctima de la tensión que sacude el palacio. Cristóbal, que no quiere que la situación se salga de control todavía más, impone mano dura entre sus trabajadores, estableciendo un sistema de faltas y amenazas de despido. Ricardo y Candela son las primeras víctimas de estos cambios.
Petra sigue debilitada por el dolor, y acude al doctor Salazar, que tras examinarla le sube la medicación y le recomienda descanso y reposo.
En la planta noble la preocupación por Catalina se suma al desconcierto por el compromiso entre Lorenzo y Ángela. La joven busca apoyo en Samuel, que le pide fe y diálogo, pero ella no puede evitar estar furiosa.
Por su parte, Ángela tiene un encuentro cargado de tensión con Lorenzo y le lanza una dura verdad que revela viejos fantasmas del pasado. ¿De qué se trata? Leocadia, a pesar de su odio hacia Lorenzo, no tiene otra que intentar hacer entrar en razón a su hija, pues teme que el capitán cumpla sus amenazas y la delate frente a don Lisandro.
Lo que ninguno de ellos sospecha es que Ángela ya ha empezado a planear su huida. ¿Podrá marcharse junto a Curro? Lo que está claro es que la hija de Leocadia va a agotar todas sus opciones antes de aceptar el matrimonio con el capitán de la Mata.

