
Andrés cae en coma, María saca un as que pone a Gabriel en sus manos y la empresa decide dejar entrar a un nuevo inversor para superar la crisis, en los capítulos 418 al 422 de “Sueños de libertad”, la semana del 20 al 24 de octubre.
Los fans de “Sueños de libertad” están con el corazón en un puño tras lo vivido en la serie de Antena 3 capítulos anteriores . Nos referimos a la brutal explosión que ha sacudido Perfumerías De la Reina y que ha puesto en peligro las vidas de Andrés y Gabriel.
En el último episodio, María se angustió por lo que le pudiera pasar a su marido, José le propuso a Irene retomar sus planes de juventud, Cristina le aclaró a la doctora Borrell que su decisión de quedarse en la colonia no tiene nada que ver con Luis, Raúl le propuso matrimonio a Claudia y Luz decidió comercializar su ungüento para la piel.
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La explosión de la caldera genera conmoción entre los trabajadores y afecta también a otras áreas como el laboratorio o la tienda. Tras el shock inicial, el primer impulso de Begoña es acceder al interior. Aunque Tasio trata de retenerla, al final, consigue su objetivo y se adentra en el caos de escombros y humo que es el interior de la sala de calderas.
Una vez dentro, confirman sus peores temores; hay una víctima mortal. Se trata de Benítez, el encargado de mantenimiento. Por suerte, Gabriel y Andrés todavía están con vida, pero este último se encuentra en estado muy crítico. Damián y Marta son los primeros en llegar a la fábrica y se quedan consternados con lo sucedido.
Una vez trasladadas las víctimas, Tasio, Joaquín y Luis se adentran en la desoladora zona cero. Todo está destrozado y, tras la inyección de capital que tuvieron que poner para las obras de saponificación, no saben de dónde van a sacar el dinero para enfrentar este nuevo revés que se cierne sobre Perfumerías De la Reina. ¿Es el fin de la empresa?
Posteriormente, Tasio llama a la familia de Benítez para comunicarles el trágico fallecimiento. La complicada tarea lo deja absolutamente destrozado y solo encuentra un poco de consuelo en los brazos de Carmen. Mientras, en la casa grande, María se desespera todavía más cuando Pelayo le confirma que Andrés se encuentra en estado grave. Sin dudarlo, pone rumbo al hospital.
Otra que también necesita respuestas es Julia. La niña se ha dado cuenta de que algo pasa y le pregunta directamente a Pelayo. Él, por su parte, trata de explicarle lo que ha ocurrido, pero alarma sin querer a la pequeña. Por suerte, Manuela acude al rescate para que la situación no se salga de control.
Por otra parte, en el hospital, Damián y Begoña reciben a Gabriel, que ya está recuperado. Tiene unas cuantas magulladuras, pero está bien. Parece que Andrés se ha llevado la peor parte. Tras la explosión ha entrado en coma y no se sabe qué va a pasar con él. La desesperación se apodera de todos, especialmente de Damián, que se niega a que otro de sus hijos pierda la vida.
El regreso de Gabriel a casa marca un leve respiro tras la tragedia. Begoña, consumida por la culpa, le pide perdón por haberlo arrastrado al peligro. Mientras, en el hospital, Damián se derrumba ante el delicado estado de Andrés, que sigue en coma. Luz le advierte que, incluso si despierta, podría no recuperarse del todo.
En medio de la incertidumbre, Tasio recibe el consejo de Irene sobre cómo afrontar la crisis que amenaza con hundir la empresa. Sin embargo, antes de tomar decisiones precipitadas, prefiere convocar una junta de accionistas. Cristina se encarga de avisar a Luis, quien, superado por la tensión, deja escapar un comentario cruel: debió vender sus acciones y marcharse lejos. Sus palabras hieren a la joven, que aún siente algo por él.
Ya en la junta, Tasio expone frente a todos la dura realidad de Perfumerías De la Reina; las arcas están vacías y la única salida pasa por conseguir un nuevo socio capitalista. ¿Estará Damián dispuesto a meter en su empresa a un desconocido?
Por otro lado, en la tienda, Chema regresa de su ruta y se alarma por cómo la paralización de la producción pueda afectar a su trabajo. No obstante, esa no es su única preocupación. Más tarde, en la cantina, descubre que Raúl planea irse a Madrid con Claudia para iniciar su carrera profesional como piloto.
En paralelo, María estalla contra Gabriel y lo acusa de haber puesto en peligro la vida de su marido. Él responde sin miedo, recordándole que guarda una carta comprometedora que la incrimina en la muerte de Víctor Zárate. Si quiere sobrevivir, le conviene estar de su lado.
En el laboratorio, Cristina se desahoga con Irene sobre la complicada situación de la empresa. Su madre le ofrece apoyo económico, pero ella se niega. José también intenta ayudarla con el dinero destinado a la floristería. Tras el rechazo de Irene, ya no le hace tanta ilusión regentar el negocio. Sin embargo, Cristina todavía confía en que Irene cambie de idea.
Finalmente, María acude al hospital para acompañar a Andrés y sorprende a Luz al confesarle que ha comenzado a sentir las piernas. La doctora decide examinarla de nuevo, abriendo la posibilidad de un inesperado milagro.
El episodio del miércoles comienza con Begoña velando a Andrés, visiblemente angustiada por su delicado estado de salud. Marta aparece poco después y ambas intentan consolarse mutuamente ante el temor de perder a otro ser querido.
En la colonia, Raúl prepara su marcha a Madrid cuando Chema, movido por los celos, le recrimina su egoísmo por abandonar la fábrica en plena crisis y por arrastrar a Claudia con él. Al final, sus palabras logran su propósito y empieza a tener dudas sobre si está haciendo lo correcto al dejar la colonia. Por suerte, cuenta con Gaspar para animarlo a seguir adelante con sus sueños.
Mientras tanto, Carmen anuncia a Gema y a Claudia la suspensión de la campaña de Pasión oculta. Sin existencias ni producción, no tiene sentido mantener la colaboración con Emma Govantes.
En la cantina, Cristina le cuenta a su madre que el dueño de la floristería le ha pedido más dinero por el traspaso. Es ahí cuando Irene decide intervenir y negociar directamente con él para conseguir un acuerdo justo que permita cumplir el sueño de José.
En el hospital, Digna intenta sostener a un abatido Damián, devastado por el estado de su hijo. Mientras, en el dispensario, ocurre una escena bastante similar entre Luz y Begoña. La enfermera le confiesa a su amiga no sentirse capaz de continuar con sus planes de boda mientras Andrés siga debatiéndose entre la vida y la muerte.
En otro orden de cosas, Tasio y Damián inspeccionan la sala de calderas y evalúan los daños. Es entonces cuando el director propone la entrada de un nuevo socio capitalista para salvar la empresa, pero Damián, dominado por el orgullo, rechaza la idea con furia. Más tarde, Tasio encuentra apoyo en Joaquín, nadie mejor que él para entender la presión que supone estar al frente de la fábrica.
En el hospital, María comparte con Damián los resultados de sus pruebas; los médicos confirman que podrá recuperar la movilidad. El patriarca de los De la Reina recibe la noticia con gran entusiasmo. De regreso en casa, María también se atreve a contarles a Julia y a Manuela que muy pronto volverá a caminar.
Para acabar, el ama de llaves halla entre las pertenencias de Andrés un sobre y se lo entrega a María. Se trata de la carta de Enriqueta en la que le pedía ayuda a Andrés para salvar a su madre de la cárcel. Ese hallazgo podría ser el arma definitiva para poner a Gabriel contra las cuerdas. La gran incógnita ahora es si María se atreverá a usarla.
En casa de los De la Reina, Damián comparte con Begoña la buena noticia de la recuperación de María. Aunque finge alegrarse, la enfermera está convencida de que su adversaria ha estado jugando con ellos todo este tiempo. Por eso, más tarde, en el dispensario, le cuenta a Luz sus sospechas. A pesar de la opinión de la doctora, hay algo en esa repentina mejoría que no le cuadra.
Al día siguiente, en la cantina, Gaspar traslada a Tasio las inquietudes de los operarios. Todos en la colonia están muy preocupados por el futuro incierto de la empresa tras la explosión. A pesar del pesimismo que hay en el ambiente, el director trata de convencerlo de que van a encontrar una solución para salvar la fábrica.
Mientras tanto, Claudia se debate entre quedarse o marcharse con Raúl a Madrid. La tragedia acontecida en la fábrica le hace cuestionarse si es el momento adecuado para iniciar una nueva vida lejos de la colonia. Al final, decide quedarse unos días más para ayudar a sus compañeros a recobrar la normalidad.
Raúl, por su parte, se muestra comprensivo con su novia cuando le comunica la decisión. Después, todos se reúnen para desearle suerte al muchacho en su primera carrera profesional. Todos menos Chema, que no logra disimular la inquina por el novio de Claudia.
En otro frente, Tasio se muestra abatido por la culpa. Se siente responsable de la muerte de Benítez y del estado crítico de Andrés y teme haber fallado como director. Damián, pese a su propio dolor, intenta reconfortarlo y recordarle que él también fue víctima de las circunstancias.
Más tarde, Digna va a ver a Damián para presionarlo con la idea de vender las acciones de la empresa. La matriarca de los Merino es muy consciente del riesgo que corre la empresa y los trabajadores si no obtienen la financiación que necesitan.
En la casa grande, María y Gabriel vuelven a tener un encontronazo por la decisión de María de anunciar que ha recuperado la movilidad. Esta vez, ella no se queda callada y lo amenaza con la carta de Enriqueta, destapando, así, el secreto de Andrés. Está claro que ambos tienen mucho que perder si no se unen.
En el invernadero, Irene le da una buena noticia a Cristina. Resulta que ha conseguido convencer al dueño de la floristería para que le traspase el negocio y el piso de arriba, así José también tendrá un lugar donde vivir. La joven se queda muy contenta y le vuelve a insistir a su madre para que se dé otra oportunidad con José.
En otro orden de cosas, Claudia y Manuela escuchan por la radio la carrera de Raúl. Sin embargo, todo se tuerce cuando el locutor narra un accidente que ha tenido lugar en la pista. Sin poder evitarlo, Claudia entra en pánico al revivir lo ocurrido con Mateo.
En el gran salón de la casa, Damián le pide a Gabriel que redacte el contrato para la venta de parte de la empresa. Ante la noticia, el abogado llama inmediatamente a Brossard para avisarles de que ha llegado el momento que estaban esperando.
El episodio comienza con Tasio recibiendo la llamada de unos grandes almacenes italianos que tienen una propuesta de compra para Perfumerías De la Reina. Mientras tanto, Marta acude a Pelayo en busca de ayuda para salvar a la compañía del desastre financiero. Su marido es la persona perfecta para convertirse en el nuevo inversor de la empresa, pero ¿aceptará el ofrecimiento?
Por otro lado, en casa de los Merino, Begoña no se siente bien. Aparte de sufrir algunos pinchazos, empieza a sangrar, lo que indica que algo podría ir mal con su embarazo. Digna se queda sin palabras al saber que está esperando un bebé. Por si fuera poco, la matriarca se da cuenta de que sigue sintiendo algo por Andrés a pesar de su compromiso con Gabriel.
En otro frente, tras el episodio vivido con la carrera, a Claudia le asaltan las dudas sobre su futuro con Raúl y toma una decisión que marcará un antes y un después en su relación con él.
Otra que también toma una decisión importante es Irene. Tras darle muchas vueltas, está dispuesta a retomar su relación con José y hacer realidad esos planes de juventud que quedaron postergados durante tantísimos años por culpa de don Pedro.
En paralelo, Gabriel trata de persuadir a Tasio y Damián para que acepten la oferta de los almacenes italianos. Les asegura que es la única opción viable para evitar la quiebra y salvar el prestigio de la empresa. ¿Caerán en su trampa?
Para acabar, en la casa grande, Gabriel defiende a María de las acusaciones de Begoña y le pide que no vuelva a acusarla de fingir su recuperación.


