
Verónica Sánchez, Carlota Baró y Alain Hernández encabezan el reparto de un relato repleto de intrigas, amores prohibidos, lucha de clases, traiciones y envidias.
atresplayer estrenará el próximo domingo 30 de noviembre una de las series más esperadas del año: “Las hijas de la criada”, la adaptación televisiva de la exitosa novela homónima de Sonsoles Ónega, ganadora del Premio Planeta 2023 y convertida en el libro más vendido de ese año en España.
La ficción, producida por Buendía Estudios Canarias con la participación de Atresmedia, cuenta con 8 capítulos de 50 minutos y llegará primero a la plataforma antes de su emisión en el prime time de Antena 3.
Dirigida por Menna Fité y Alejo Flah, con guion de Irene Rodríguez, Alba Lucío y Tatiana Rodríguez, la serie ofrece un drama ambientado entre Galicia y Cuba a principios del siglo XX, donde las pasiones, las traiciones, las diferencias de clase y los secretos familiares se unen en torno al destino de dos niñas nacidas la misma noche, pero en mundos opuestos.
Ambientada en 1900, la historia comienza en el pazo de Espíritu Santo, donde llegan al mundo dos niñas: Clara, hija de la criada Renata, y Catalina, hija de los señores del pazo, don Gustavo y doña Inés.
Una venganza inesperada alterará sus destinos y el de toda la familia, tejiendo una trama marcada por el desamor, la lucha de poder y la búsqueda de justicia en una época que no permitía a las mujeres decidir sobre su propio futuro.
Verónica Sánchez, Carlota Baró y Alain Hernández protagonizan la ficción que también cuenta con Martina Cariddi, Judith Fernández, Álex Villazán, Tomy Aguilera, Álex Gadea, Xoel Fernández, Fede Pérez, Alicia Armenteros, Iolanda Muíños, Roque Ruiz, Fran Nortes, Adrián Ríos, Carlos Villarino, Camila Bossa Alba Loureiro y Alejandro Vergara, entre otros.
Nacida en Vigo, en una familia de empresarios vinculados a la industria naval, Inés parte a Cuba siendo una niña. Tras estudiar en Nueva York, conoce en La Habana a Gustavo Valdés, con quien regresa a Galicia para levantar un aserradero. En los primeros años de matrimonio, tienen un hijo y viven un periodo de felicidad que se rompe cuando Inés descubre la infidelidad de su esposo.
Valiente, inconformista y decidida, Inés desafía los prejuicios de su tiempo. Se convierte en la primera patrona de una conservera, La Deslumbrante, y encuentra apoyo en Clara, la hija de la criada. Esa complicidad entre ambas provoca los celos de su propia hija, Catalina, que no logra comprenderla.
Renata es la criada del pazo de los Valdés. Vive con un marido ausente, entregado a la taberna, y su belleza salvaje llama la atención de don Gustavo. Entre ambos surge una relación secreta que dará como fruto a su hija, Clara.
Cuando Gustavo la rechaza, Renata decide vengarse. Ese deseo de revancha la llevará a tomar una decisión que marcará para siempre el destino de las dos niñas nacidas bajo el mismo techo.
Patriarca de los Valdés, Gustavo es un hombre respetable ante todos, pero débil ante la pasión que siente por Renata. Incapaz de poner freno a sus deseos, su doble vida lo atormenta.
Tras el nacimiento de sus hijas el mismo día, lo considera una maldición y busca escapar a Cuba, tratando de recomponer su mundo. Sin embargo, su cobardía y las consecuencias de sus actos lo arrastran cada vez más lejos de su familia.
Hija de Renata y criada en la pobreza, Clara crece entre privaciones y sueños imposibles. Inteligente, curiosa y con un fuerte sentido de la justicia, lucha por mejorar las condiciones de las trabajadoras del aserradero. La amistad con doña Inés transforma su vida, y el amor que siente por el joven marinero Celso la enfrenta a su destino.
A su lado siempre está Esther, su amiga inseparable, mientras su vínculo con Jaime, el hijo de Inés, introduce un triángulo sentimental marcado por la diferencia de clases.
Catalina, hija legítima de los Valdés, representa el privilegio y el poder. Mimada por su padre y constantemente enfrentada a su madre, vive en un mundo de apariencias. Orgullosa y clasista, ve con desprecio la cercanía entre Inés y Clara, y no duda en usar sus influencias y manipulaciones para mantener su posición.
Jaime es el hijo mayor de los Valdés: noble, responsable y con un fuerte sentido moral. Es el apoyo de su madre y el contrapeso de la rebeldía de Catalina. Al conocer a Clara, queda fascinado por su fuerza y su inteligencia, aunque sabe que su amor es imposible. Esa relación lo llevará a un terreno emocional nuevo, entre la lealtad familiar y la pasión.
Celso es el joven marinero que roba el corazón de Clara. Idealista, valiente y comprometido con los trabajadores, es un líder natural que encarna el espíritu de cambio de la época. Su relación con Clara simboliza el amor puro enfrentado a las diferencias sociales y al poder establecido.
Braulio es un joven de la alta sociedad, ambicioso y arrogante. Hijo de empresarios, su único objetivo es hacer fortuna y consolidar su posición entre los poderosos. Aunque su relación con Catalina empieza como un juego, acabará siendo un vínculo que sacará a la luz las contradicciones de ambos.
Tal como desprenden sus personajes, la adaptación televisiva de “Las hijas de la criada” traslada a la pantalla la fuerza de su historia original: un drama de pasiones, ambición y supervivencia femenina que recorre dos mundos —Galicia y Cuba— y dos destinos cruzados por una misma venganza. Promete.

