
La peligrosa búsqueda de Seyran, las sospechas sobre Serter y Doruk, la identidad del topo que ayudó a Akin y Mezide y la expulsión de Ifakat y Sehmuz, centran el nuevo episodio de “Una nueva vida” que Antena 3 emite el domingo 14 de diciembre a las 22:00 horas.
Este domingo 14 de diciembre Antena 3 estrena en prime time, a partir de las 22:00 horas, un nuevo capítulo de "Una nueva vida", superproducción turca protagonizada por Mert Ramazan Demir y Afra Saraçoğlu.
Hace siete días, "Una nueva vida" (10,7% de share y 959.000 espectadores) lideró por una décima en Antena 3 otra noche catastrófica para la televisiones generalistas. El cine de La 1 quedó segundo (10,6%), aunque tuvo más seguidores (1.132.000) que la serie turca. Mientras, los debates de "La isla de las tentaciones 9" (6,9%) y "GH 20" (7,6%) marcaron nuevos mínimos en Telecinco.
En el capítulo 65, Halis y Hattuç dieron por hecho que un traidor ayudó desde dentro a quien los amenazó colocando la cabeza de carnero en su cama. La muerte de Ökkes descompuso a Orhan, aunque luego se descubrió que alguien -su hermana- había desconectado el respirador. Y Hattuç reveló por qué Mezide le profesa tanto odio: en su juventud, la enterró en cal viva al saber que pretendía casarse con Halis.
Seyran desveló a Suna la infidelidad de Kaya con Pelin y la menor de las Sanli pilló a Aysen con Abidin. Éste se apresuró a anunciar su boda con la criada para evitar que los echaran. Ferit sorprendió a Seyran con la primera tienda de SeyFer, la marca de joyería que impulsarán juntos. Finalmente, Akin secuestró a Ece, a la cual usó de gancho para raptar también a Seyran...
Al oír disparos y gritos, Ferit se apresura hacia el exterior de la mansión, pero cuando sale es demasiado tarde: Seyran ha sido secuestrada. La noticia estremece a los Korhan y Suna entra en estado de histeria. Mientras, Ferit, fuera de sí, corre por Estambul tratando de hallar la furgoneta en la que su esposa va cautiva.
Dentro de la residencia, Hattuç se desmaya y Halis se hunde, culpándose de cada desgracia que ocurre. La teoría más repetida es que Akin se ha llevado a Seyran, aunque también se sospecha de Serter y Doruk, el entrenador de Asuman, quien salta en su defensa. Ferit, escamado, encierra a su cuñada por si acaso.
Nada más enterarse de lo sucedido, Kazim, Esme y Sehmuz se dirigen a la residencia de Halis, a quien el jefe de los Sanli acusa del rapto de su hija mejor. En el vehículo donde la retienen, Seyran maldice y abofetea a Akin, pidiéndole que, al menos, suelte a Ece.
Más tarde, Ferit recuerda a Kazim que él fue quien metió en su casa a la familia de Ökkes, poniendo en riesgo a Seyran, y se fustiga por su incapacidad para proteger a su amada. Así, yerno y suegro se abrazan rotos de dolor y se alían para localizar a la joven.
Cuando Akin llega con Seyran y Ece a la casa de campo de Mezide, deja a ambas a merced de su madre, que relata el sufrimiento que arrastra desde que Hattuç la quemó en cal viva. La mujer expone a Seyran que ha optado por ella con el objetivo de castigar tanto a los Korhan como a los Sanli, pues de nada serviría ensañarse con su anciana enemiga, ya en el final de su vida.
En paralelo, la nueva esposa de Halis ofrece a los suyos todos los detalles sobre lo acontecido durante su juventud en Antep, provocando el estallido de Ferit. Por su parte, Mezide confina a Seyran en una habitación insonorizada dispuesta para las más infames torturas.
Después de golpear y obligar a hablar a los dos chicos con todo tipo de técnicas violentas, Ferit descarta a Doruk, aunque Kazim logra arrancar a Serter que se citó con Akin en una zona de las afueras, donde éste le sopló que Kaya había ayudado a Pelin a fugarse de su apartamento. Y Abidin deduce que Seyran podría estar secuestrada en un chalé próximo a ese lugar.
De su lado, Halis y Hattuç, a quien Esme, decepcionada, desea lo peor, no remontan del disgusto. Para colmo, Latif comunica al patriarca que Ferit ha denunciado el rapto de Seyran a la policía y en la prensa. De este modo, abuelo y nieto mantienen un tenso encontronazo.
A todo esto, Suna desvela a Kaya que Ifakat y Sehmuz son amantes y, al final, gracias al hijo de Nükhet, la mansión al completo se entera del flirteo entre el marido de su madre y la pelirroja. Orhan murmura que su medio hermana se lo advirtió antes de viajar a EEUU y Halis los expulsa de su residencia. A su yerno lo incomunica, mientras su nuera se refugia con la bruja Fikriye.
En esas, Akin visita a Seyran, que apenas puede moverse a causa de las palizas infligidas en la mazmorra donde permanece retenida. Totalmente trastornado por el trauma de su madre, el sobrino de Ökkes enseña dos balas a la muchacha, horrorizada: "Tú y yo dejaremos esta vida juntos".
A estas alturas, un flashback revela que Gülgün es el topo de Mezide que Halis y Hattuç intuían que se ocultaba en su hogar. Y es que en una reunión secreta, la hermana de Ökkes se comprometió a no tocar un pelo a Orhan a cambio de que la madre de Ferit colocara la cabeza de carnero en el lecho nupcial.
Ferit se convierte en el gran apoyo de Esme cuando recibe un audio en el que Seyran suplica que pare el tormento, y yerno y suegra sufren una tremenda crisis de pánico que alarma a todos. De hecho, el joven queda inconsciente y con los valores de glucosa alterados, por lo que la búsqueda de su esposa tendrá que proseguir sin él.
Zerrin contacta con Kazim, alegando que a su hermano se lo ha tragado la tierra, pero el jefe de los Sanli, que no ha presenciado el escándalo protagonizado por Kaya tras pillar a Sehmuz in fraganti en la cama de Ifakat, ignora el paradero de éste. Esa llamada ocasiona que Esme cruce la cara a su marido, convencida de que la engaña con la madre de Pelin.
Entrada la noche, al tiempo que los hombres de Abidin ubican el escondite de Akin y Mezide, Ferit despierta listo para unirse a la operación de rescate, pero Halis, temiendo por la salud de su nieto, lo detiene a la fuerza. Sin embargo, Aysen y Carlos persuaden a Sefika y la cocinera le permite escapar.
Abidin y Kaya lideran con éxito el asalto a la propiedad del clan de Ökkes, pero allí solo resiste Ece, visiblemente narcotizada. En ese momento, Akin y Mezide se alejan con Seyran tras ser alertados por sus secuaces de que los Korhan les pisaban los talones. De pronto, Ferit telefonea a Abidin y el chófer, que controla los alrededores por aire, urge a su amigo a alcanzar el furgón de los secuestradores, a quienes tiene muy cerca.
Efectivamente, a los pocos minutos, Ferit se topa con Akin y Mezide, cortándole el paso a su vehículo. Luego, la hermana de Ökkes abre el maletero y Seyran emerge irreconocible por el martirio. Ferit implora que se lo lleven a él y dejen libre a su amada, hasta que Akin, presionado sin piedad por su madre, descerraja un tiro. De repente, Ferit lanza un alarido desgarrador: "¡¡¡Seyran!!!"
