
María entrega a Gabriel el arma definitiva, Andrés se alía con Isabel, Cristina y Pelayo abandonan Toledo y una dolorosa pérdida sacude a los Merino, en los capítulos 470 al 473 de “Sueños de libertad”, la semana del 5 al 9 de enero.
El nuevo año ha traído a “Sueños de libertad” mucho más drama del que podíamos imaginar. Por fin, la verdadera cara de Gabriel ha salido a la luz ante los De la Reina y ahora comienza la verdadera lucha entre estos dos bandos en la serie de Antena 3. ¿Está la audiencia prepara para lo que depara esta nueva semana? Lo malo es que, por tercera semana consecutiva, solo podremos disfrutar de cuatro capítulos.
En el último episodio, Luz consiguió que un prestigioso obstetra accediese a hacer el seguimiento del embarazo de Gema, Luis descubrió los planes de Cristina de marcharse a París, Gaspar se apuntó a una academia de baile, Cloe quiso contratar los servicios de Joaquín, Pelayo se reencontró con Darío y Begoña rechazó a Gabriel, avivando sus sospechas.
Para saber todo lo que está por venir en “Sueños de libertad”, sigue leyendo los avances exclusivos del 5 al 9 de enero que te ofrecemos en vemosTV, capítulo a capítulo.
El episodio arranca en casa de los Merino. Digna, Luis y Luz analizan la situación de Gabriel y la estrategia que hay en marcha para acabar con él. Al mismo tiempo, Joaquín se reúne con Cloe para confirmarle que va a aceptar su propuesta.
Más tarde, Begoña intenta disculparse con Digna por no haber sabido ver antes la verdadera cara de Gabriel. Aunque la conversación empieza cargada de tensión y reproches, la matriarca acaba empatizando con ella y suavizando su postura.
Mientras tanto, en la fábrica se desata un conflicto cuando los empleados de saponificación descubren que la empresa no cuenta con un permiso del ayuntamiento para reanudar la actividad. Temerosos por su salud, se niegan a continuar trabajando. Tasio intenta calmarlos, pero no logra desbloquear la situación. Cuando Cloe se entera de lo sucedido, presiona a Tasio para reactivar cuanto antes la producción, lo que provoca un choque entre ambos.
En el laboratorio, Damián le propone a Cristina ser el representante de sus acciones ahora que se marcha a París. Cristina no descarta la idea, aunque sí que rechaza una oferta similar que recibe más tarde por parte de Gabriel.
En otro frente, doña Clara se alarma al descubrir la relación de su hijo con Darío y la existencia del diario íntimo de Marta. Es entonces cuando les aconseja extremar las precauciones y eliminar cualquier prueba que pueda comprometerlos.
Mientras tanto, Gabriel pone al tanto a María sobre la sospechosa actitud Begoña. Su miedo a haber sido desenmascarado crece y, por eso, decide usar la carta de la homosexualidad de Marta para afianzar su posición dentro de los De la Reina. Para ello, le pide a María que recabe pruebas contundentes.
El episodio culmina con dos revelaciones inquietantes. Por un lado, Cloe le cuenta a Marta sus sospechas acerca de un pacto secreto entre Gabriel y monsieur Brossard. Por el otro, la familia De la Reina descubre que Gabriel ha sacado a Julia del colegio sin avisar, desatando la alarma general.
La angustia se instala en la casa grande cuando nadie sabe dónde está Julia. Begoña, completamente superada por la situación, contempla seriamente avisar a las autoridades. Andrés, sin embargo, mantiene la cabeza fría y logra frenar ese impulso al intuir que se trata de una maniobra calculada de Gabriel para comprobar si siguen confiando en él.
Mientras tanto, Tasio comparte con Carmen su frustración por la negativa de los empleados de saponificación a volver al trabajo. Más allá del desahogo, la charla le sirve para encontrar una solución a su problema: demostrar con hechos que el área es segura y que no existe ningún riesgo real para la salud.
En otro punto de la colonia, Irene y José regresan a Toledo para ayudar a Cristina con su mudanza. Aprovechando el reencuentro, la joven le plantea a su madre la posibilidad de que sea ella quien la represente en las juntas cuando se marche. Sin embargo, Irene declina la propuesta y le sugiere a otra persona de confianza que podría asumir mejor ese papel.
En la cantina, Tasio y Luz reúnen a los trabajadores afectados para ofrecerles las explicaciones pertinentes y tranquilizarlos. Aun así, el recelo persiste. Cansado de palabras inútiles, Tasio decide ponerse manos a la obra y trabajar él mismo en saponificación, un gesto valiente que acaba contando también con el respaldo de Luis.
Mientras, los De la Reina siguen buscando a Gabriel y a Julia con absoluta discreción para no levantar sospechas. Sin avances, todos terminan reunidos en la casa grande, consumidos por la incertidumbre. Finalmente, padre e hija regresan como si nada hubiera pasado y los presentes fingen total normalidad para no delatarse.
Más tarde, Cristina visita a Digna y le propone convertirse en su representante dentro de la empresa, convencida de que es la persona más adecuada. En paralelo, Manuela descubre el talento oculto de Gaspar para el baile y ambos comparten un momento entrañable juntos. Marta, por su parte, se dedica a quemar algunas de las páginas de su diario sin saber que está siendo acechada por María.
Para cerrar el episodio del miércoles, Gabriel escucha cómo Begoña advierte a Julia sobre él. Al límite por la situación, la enfermera termina confesándole la verdad. Con todas las cartas sobre la mesa, Gabriel muestra su lado más amenazante, pero Begoña lo expulsa de su habitación, dejando claro que no piensa ceder al miedo.
El jueves, Salazar se pone en contacto con Joaquín para trasladarle el interés de los americanos en que asuma la representación comercial de su producto en España. La oportunidad es mayúscula, pero trae consigo una condición complicada: mudarse a Barcelona, algo que no encaja fácilmente en su situación familiar.
En la casa grande, Begoña informa a la familia de que Gabriel ya conoce toda la verdad. La reacción de Andrés no se hace esperar, decidido a enfrentarse a su primo, pero Damián logra calmar los ánimos. Después, él y su sobrino mantienen una acalorada conversación en la que salen a la luz viejas heridas relacionadas con la figura de Bernardo. En medio de los reproches, Gabriel descubre un dato sobre la herencia de su padre que desmonta parte del relato que siempre había creído.
Mientras tanto, Pelayo recibe la petición de Darío para verse una última vez antes de su marcha a México, pero opta por rechazarla para evitar complicaciones. Poco después, habla con Marta sobre su futuro juntos, pero ella sigue indecisa respecto a acompañarlo.
En la fábrica, Cristina comunica oficialmente a sus jefes que Digna será quien defienda sus intereses durante su ausencia. Al mismo tiempo, Irene y José visitan la casa de los Merino, donde la matriarca recibe con gran agrado la compañía.
Por otro lado, María aprovecha para registrar la habitación de Marta y encuentra el diario donde se detallan aspectos íntimos de la relación que mantenía con Fina. Asimismo, en la cantina, Gaspar recibe una reprimenda de don Agustín por sus nuevas inquietudes mientras Claudia le explica a Cristina la información que ha obtenido de Mari Paz. Resulta que su identidad es falsa y su familia lleva bastante tiempo buscándola.
En la casa grande, Pelayo se despide de Damián en una conversación que lo lleva a replantearse todas sus decisiones vitales. Es entonces cuando decide ver a Darío y proponerle iniciar juntos una nueva vida en México.
Para cerrar el episodio, Isabel accede a reunirse con Andrés y María le propone a Gabriel un intercambio; el diario de Marta a cambio de la carta que la incrimina como responsable de la muerte de Víctor.
La jornada comienza con Damián alertando a Tasio de la clase de persona que es en realidad Gabriel. La información sacude a Tasio, que no tarda en contarle a Carmen el peligro que representa su primo.
En la casa grande, Pelayo anuncia a la familia su decisión de marcharse a México junto a Darío. Marta se queda descolocada y su madre reacciona con profunda inquietud, convencida de que su hijo está sacrificando su seguridad y su futuro por culpa de ese hombre.
Mientras tanto, Cristina vive un día cargado de emociones. Primero se despide de Luz y de Luis en el invernadero, dedicando unas palabras muy sentidas a quien ha sido su gran maestro. Poco después, la perfumista recoge sus últimas cosas del laboratorio antes de marcharse definitivamente a París junto a Irene y José.
Lejos de allí, doña Clara se enfrenta directamente a Darío. Intenta hacerlo desistir de sus planes ofreciéndole dinero, pero él se mantiene firme en su deseo de vivir libremente su relación con Pelayo y a ella no le queda otra que aceptarlo.
En paralelo, Andrés logra reunirse con Isabel con la intención de que declare contra Gabriel. Aunque al principio se muestra reticente, cambia de postura al conocer la situación de Remedios y el papel de María. Además, la exsecretaria de Perfumerías De la Reina aporta una revelación crucial: el plan de venganza de Gabriel contó desde el inicio con la ayuda de Jesús. Cuando Damián se entera de esta traición, queda devastado.
Por otra parte, Pelayo se despide de Marta en la colonia y, poco después, aparece doña Clara para pedirle perdón por su actitud. Tras un abrazo reconciliador entre madre e hijo, Pelayo comparte un último momento con su esposa, animándola a buscar su felicidad.
En la tienda, la tensión se dispara cuando Gema sufre un fuerte dolor delante de su hijo. Carmen actúa con rapidez y llama a emergencias mientras el miedo a perder el bebé se apodera de la dependienta. Al mismo tiempo, María culmina su traición entregando el diario de Marta a Gabriel a cambio de la carta que la incrimina. Después, los dos villanos se dejan llevar por la pasión.
El episodio concluye en el hospital con la peor de las noticias: Gema ha perdido el bebé y debe ser intervenida de urgencia, dejando en el aire su destino y el de su familia.

