
Seyran se desmaya y todos descubren que está gravemente enferma, Orhan vuelve de la tumba, los Korhan y los Sanli derrotan a sus enemigos y Pelin dice adiós. Resumen del episodio 73 de “Una nueva vida”, la serie turca de Antena 3 para las noches dominicales.
La cadena principal de Atresmedia estrenó este domingo por la noche el último episodio de la segunda temporada de "Una nueva vida", una de las superproducciones turcas del momento, protagonizada por Mert Ramazan Demir y Afra Saraçoğlu.
En el capítulo 73, Tarik suelta a Kaya y Tayyar secuestra a Esme, estrangulando a Mezide y tirando su cadáver a una cuneta. Ifakat interrumpe su embarazo, mientras Ferit se deja manipular por el conde, preocupando a Seyran y Halis. Kazim agrede por primera vez a Zerrin, quien rompe con él. Y Halis, incapaz de alejar a Ferit de Ziya, pone en marcha un plan para liquidar a los enemigos que acechan a los suyos.
Su ejército de hombres captura a Sehmuz, Tarik y Saffet, y ayuda a Kazim a salvar a Esme de Tayyar. Pelin, resuelta a comenzar una nueva etapa, se despide de Ferit y Seyran, disculpándose por los errores del pasado. Esa noche, aparece Orhan redivivo, dejando estupefactos a los Korhan y los Sanli. Pero la alegría se esfuma cuando Seyran sufre un síncope y Suna desvela que su hermana se muere...
Tarik, convencido de que Seyran ha aceptado viajar con él a Londres para curarse, deja marchar a Kaya. Mientras tanto, Tayyar retiene a Esme en la lujosa residencia que compartió con Mezide y Akin, revelándole el vínculo que lo une a la rival de Hattuç.
En la mansión Korhan, la incertidumbre se apodera de Suna, incapaz de contactar con su madre. Por su parte, Kazim, dominado por el alcohol, cruza el límite con Zerrin, propinándole varios golpes. La madre de Pelin le contesta con un bofetón y corta de raíz su relación.
Amordazada y atada de pies y manos, Esme descubre la obsesión enfermiza de su secuestrador, quien le cuenta que ha matado a Mezide, arrojando sus restos a una cuneta. La tensión alcanza su punto máximo cuando Tayyar se abalanza sobre ella, dispuesto a estrangularla.
En ese instante, Kazim, guiado por los localizadores que Halis colocó en cada vehículo de la flota familiar, irrumpe con un ejército de hombres: Esme recupera su libertad y Tayyar queda neutralizado.
Ifakat se ve desbordada al enfrentarse a Serpil. De momento, no encuentra una manera discreta de introducir a su sobrina en la residencia de los Korhan sin provocar recelos. Poco después, la pelirroja descubre la alianza secreta entre la chica y Sehmuz y toma una drástica decisión: abortar. De su lado, el conde Ziya reclama acercarse a Seyran para confirmar si Ferit es digno de su respaldo.
El nieto de Halis, obcecado por su ansia de revancha, cae bajo la influencia del aristócrata, quien transforma su temperamento e incluso su apariencia. Al confrontar con una versión fría y altiva de Ferit, Hattuç concluye que alguien le ha comido la cabeza, mientras Seyran percibe que actúa a sus espaldas. Además, Latif pone sobre aviso a Halis, debido a la peligrosa cercanía entre Ferit y Ziya.
Kaya ratifica a Suna la existencia del especialista al que se refiere Tarik, aunque el primogénito de los Ihsanli nunca cerró una visita con el doctor. Al mismo tiempo, Seyran acepta la propuesta del conde y recala junto a Ferit en un siniestro club de indeseables millonarios.
Sobresaltada por un episodio violento, telefonea a Halis, quien no logra que su nieto comprenda el riesgo que lo rodea. De regreso a la mansión, el patriarca promete a Seyran que alejará a Ferit de Ziya si ella accede a colaborar en su estrategia.
En sus estancias privadas, Halis recobra determinación y autoridad, y advierte a Latif de un desenlace inminente. Por la mañana, el magnate activa su ofensiva definitiva contra quienes acechan a sus seres queridos, desplegando un amplio contingente de guardaespaldas.
De este modo, Ifakat y Gülgün engañan a Sehmuz, que cae en su trampa; Suna y Kaya burlan a Saffet, también retenido por los secuaces de Abidin; y Seyran rompe el pasaje a Londres frente a Tarik, quien termina afrontando el mismo destino que su hermano.
Con espíritu conciliador, Pelin aconseja a Seyran -sin que ésta le pregunte cómo ha sabido de su enfermedad- que comparta la noticia con Ferit. No obstante, promete mantenerse callada y le ofrece su apoyo incondicional.
Al día siguiente, Pelin solicita a Ferit, de camino a un nueva cita con Ziya, que le eche una mano en la búsqueda de Zerrin, presuntamente desaparecida. Con los enemigos de los Korhan a buen recaudo, la muchacha confiesa que su madre está a salvo: Seyran, a instancias de Halis, le rogó que distrajera a su marido para apartarlo del conde.
Poco después, Ferit, Seyran y Pelin se dirigen al puerto, donde Halis confina a Sehmuz, Tayyar, Saffet y Tarik en un mercante que parte con rumbo incierto. Finalmente, Pelin se despide de Ferit y Seyran, pidiendo perdón por los pecados del pasado y decidida a poner un punto y aparte en su vida.
Ferit se rinde ante Halis, disculpándose por empeñarse en repartir justicia por su cuenta, y su abuelo le asegura que, por la noche, le quedará claro el motivo de su extraña actitud. En privado, Seyran se alegra de haber recuperado al Ferit que la enamoró y la pareja planea convertirse en padres muy pronto.
Halis y Hattuç reúnen a los Korhan y los Sanli en una espléndida cena, durante la cual el patriarca revela que ha guardado un enorme secreto por motivos de seguridad, anticipando una explosión de júbilo colectivo. En esas, ¡Orhan retorna de entre los muertos!, dejando a todos boquiabiertos.
Sin embargo, la emoción se transforma en amargura y desolación cuando la dolencia terminal de Seyran se hace evidente y la joven cae desplomada. En medio del caos, Suna grita desconsolada: "¡Ferit, mi hermana está muy enferma! ¡Se va!".

