
Los problemas de Adriana y Rafael en su camino hacia el altar, la confesión de Alejo, las sospechas sobre Mercedes y las nuevas advertencias de los duques a Luisa, en los nuevos capítulos de la serie de época para las tardes de La 1 que también puede verse en Netflix.
La telenovela que La 1 de TVE ofrece cada tarde a partir de las 17:40 horas y que igualmente está disponible en RTVE Play y Netflix, continúa cosechando éxitos en su tercera temporada. Así, la mayoría de episodios de "Valle Salvaje" estrenados desde que arrancó el año 2026, se han impuesto en su franja de emisión, incluido el del pasado viernes, con un 10,7% de cuota de pantalla y 1.555.000 espectadores únicos.
En capítulos anteriores, José Luis se plegó a las exigencias de Dámaso y abdicó en su hijo mayor, pero Rafael no aceptó el ducado, mientras Victoria temió por su incierto futuro. Sospechando que su enemigo renunció con la boca pequeña para liberarse de su chantaje, Dámaso lo amenazó de nuevo: soltará la bomba sobre su verdadera identidad en plena boda de Adriana y Rafael.
Matilde descubrió unas cartas que Dámaso escribió a Gaspar pensando que era su hijo. La doncella barajó entregárselas a Victoria y desveló a Mercedes su existencia. Dámaso reconoció que las misivas eran de su puño y letra, rogando a la duquesa de Miramar que intentase recuperarlas. Francisco admitió estar enamorado de Pepa "hasta el tuétano" y Martín reveló a Eva cómo traicionó a Matilde.
Braulio confesó a Bárbara el motivo real de su visita: averiguar quién mató a Domingo. De inmediato, la muchacha se lo contó a Alejo. Victoria engañó a Luisa, anunciándole que José Luis ya busca esposa para Alejo. Y agobiada por la cercanía de su casamiento, Adriana planteó a su prometido desvelar al duque que el propio Rafael es el auténtico padre del hijo que espera...
Ahora se avecina otra semana llena de intrigas y emoción en "Valle Salvaje". Como siempre, en vemosTV, ofrecemos en exclusiva el adelanto de los capítulos que se emitirán del lunes 2 al viernes 6 de febrero.
José Luis se persona en la Casa Pequeña y advierte a Luisa: a partir de ahora, solo se acercará a Alejo para servirle. De lo contrario, tendrá que atenerse a las consecuencias. Así, la muchacha rechaza asistir al enlace de Adriana. En esas, Mercedes roba a Matilde las cartas que Dámaso escribió a Gaspar y se las entrega a su invitado.
Y Braulio asegura a Alejo que está convencido de que el asesino de Domingo no anda lejos. Entretanto, Rafael se opone a que Adriana revele al duque que está embarazada de él, y no de Julio. Pero ella se lía la manta a la cabeza y se planta delante de su suegro, resuelta a desvelarle por fin la verdad.
Mientras tanto, Alejo aconseja a su primo Braulio que deje el pasado atrás, pero el hijo del malogrado Domingo no está dispuesto a abandonar la misión que lo llevó a irrumpir en palacio: descubrir la verdad sobre la muerte de su padre.
Por su parte, Bárbara intenta animar a Luisa y convencerla para que acuda al enlace de su mejor amiga. En paralelo, Dámaso continúa a lo suyo: presionar a José Luis para que, cuanto antes, Rafael sea proclamado nuevo duque de Valle Salvaje.
Furiosa, su nuera desafía a José Luis: si prohíbe a Luisa, su mejor amiga, asistir a la celebración, no habrá boda con Rafael. La tremenda reacción de la mayor de las Salcedo provoca que Victoria, siempre presta a hacer el trabajo sucio, visite a la cocinera en la Casa Pequeña.
Y las cartas de Dámaso que halló en la caja de Gaspar no hacen más que dar quebraderos de cabeza a Matilde. Cuando la doncella reclama a Mercedes las misivas que el primer marido de Victoria escribió a su difunto esposo con objeto de devolvérselas a la duquesa de Valle Salvaje, la de Miramar la sorprende con una inquietante revelación.
A todo esto, la presencia de su primo Braulio en la Casa Grande pesa cada vez más sobre Alejo, quien, atormentado por la culpa, acaba revelando que él es el verdadero asesino del tío Domingo a una persona de su máxima confianza. ¿Será Bárbara la depositaria de su secreto?
Entretanto, siguen las disputas entre Francisco y Martín por Pepa, quien, en la cocina de palacio recibe el constante apoyo de Eva y Amadeo, enfrentados a su vez, pues él todavía desconoce que la actitud del mozo se debe a una cuestión mucho más delicada que los celos.
En ese instante, el camino hacia el altar parece por fin despejado, hasta que la mayor de las Salcedo descubre las nuevas amenazas del duque. A estas alturas, José Luis debería haber logrado ya que su hijo mayor acceda a sucederle en el ducado, pues Dámaso amaga con desvelar su verdadera identidad en plena boda.
Desbordada por la rabia, la prometida de Rafael irrumpe en los aposentos de su suegro dispuesta a anular el enlace definitivamente: o se respetan sus decisiones, o no habrá boda. Así, el casamiento pende de un hilo, en tanto que el destino de muchos en el valle permanece en el aire...
