
La supuesta locura de Luisa, el secreto póstumo de Julio, el terrible descubrimiento de Enriqueta, el embarazo de Matilde y la inminente guerra entre las dos casas: mejores momentos de “Valle Salvaje” del 6 al 10 de abril.
"Valle Salvaje" ha vivido otra intensa semana, con escenas cargadas de emoción, como la de Matilde al saber que espera un bebé; instantes llenos de tensión, debido a las provocaciones de Dámaso en palacio; y otros inquietantes, con Enriqueta asegurando a Braulio que Evaristo es su hermano.
La ficción diaria que La 1 ofrece cada tarde a las 17:45 horas cierra la semana volviendo a un discreto 10,5% de cuota de pantalla después de remontar el bache en el que permanecía instalada, rozando el 12% de share con el capítulo del jueves. Así, la serie de época, también disponible en RTVE Play y Netflix, se aleja de su telenovela hermana, "La Promesa", que llegó hasta el 13,2%, su tercer mejor dato del año.
A continuación, repasamos en vídeo algunos de los mejores momentos de "Valle Salvaje" esta semana: la presión de Martín a Pepa, la brutal confesión de Rafael a José Luis o la búsqueda de un remedio para Luisa.
Enriqueta, ignorando que es fruto de la violación a la que Domingo sometió a Luisa, se obsesionó con Evaristín, aflorando en ella un misterioso instinto maternal que alarmó a Braulio. Éste formuló una horrible pregunta que heló la sangre a Alejo: "¿Sabes con quién concibió Luisa a su hijo?".
Y después de violentar a la sirvienta al interesarse también por el padre de su retoño, Enriqueta, sin paños calientes, expuso a Braulio su convencimiento de que Evaristo es su hermano. El joven descartó "tamaña barbaridad". Sin embargo, su madre le abrió los ojos: "Domingo no era ningún santo, y menos con las mujeres".
Martín relató a Pepa su traición a Matilde y ella lamentó que él no le solicitara ayuda cuando aún lo quería. Francisco, con el corazón roto, escuchó todo a escondidas. Luego, Matilde medió para que la muchacha perdonase a Martín, y Francisco intuyó que los sentimientos de su novia habían cambiado.
Así, la confianza entre Francisco y Martín se resquebrajó nuevamente. Acto seguido, el mayordomo presionó a Pepa hasta que le confirmó que ya no sentía nada por el mozo. Y tras desahogarse con Atanasio, Martín soltó a la hermana de Luisa que estaba preparado para retomar su historia de amor en cuanto ella lo desee.
En su enésimo enfrentamiento por la custodia de María, José Luis soltó a Rafael que Julio jamás hubiera perpetrado tal disparate. Entonces, el duque desveló a su progenitor que él es el auténtico padre de la niña. José Luis, preso de la ira, abofeteó a Rafael y, sospechando que Victoria lo sabía todo, amagó con golpearla.
Posteriormente, Rafael confesó a Mercedes y Alejo que fue él quien dejó encinta a Adriana y comunicó que lo haría público, provocando que el antiguo duque renegara de él: "¡No vuelvas a llamarme padre!". De este modo, le retiró la palabra, usando a Braulio como mediador para que el duque firmara un documento vital para la familia.
José Luis insistió en reprochar a Rafael el engaño sobre Julio y el duque lo acusó de despreciar a María "con toda su alma". Consciente de la distancia entre padre e hijo y ante las quejas del Gálvez de Aguirre por la dejación de funciones de su heredero, don Hernando azuzó a José Luis contra Rafael: "Hágale ver que el ducado le viene grande".
Mercedes notó muy decaída a Matilde, a quien el miedo a no conseguir ser madre aguó la luna de miel. Mientras, la doncella volvió a chantajear a Victoria con el secreto de Dámaso cuando ésta se revolvió contra ella por disculpar la traición de Martín.
Atanasio, con tal de no poner en peligro la vida de su flamante esposa, renunció a ser padre, pero Mercedes se comprometió a ayudar a la doncella. Entretanto, Victoria restregó a Matilde sus dificultades para concebir. En esas, la duquesa de Miramar encontró a dos mujeres que podrían obrar el milagro.
Matilde visitó a Benigna, una de las curanderas contra la esterilidad que le recomendó Mercedes, quien se comprometió ante Atanasio a correr con los gastos. De este modo, Benigna, cuyo jornal pagó realmente Dámaso, examinó a Matilde, desvelando a la doncella el auténtico motivo por el que no podía quedarse encinta: ¡Ya está embarazada!
Dámaso tuvo problemas con sus jornaleros y confrontó a José Luis y don Hernando, seguro de que alguno de ellos era el culpable. Después, explotó ante Mercedes: "Voy a proclamar que soy el legítimo esposo de Victoria". Para comprobar que el pacto entre ambos seguía vivo, su primer marido encargó a la antigua duquesa averiguar quién pretendía hundir sus tierras.
Victoria desveló a Dámaso que fue don Hernando y él le trasladó su ansia por actuar ya. No obstante, la exduquesa le instó a contener su orgullo. Sin embargo, más tarde, Dámaso irrumpió en plena reunión de don Hernando con los Gálvez de Aguirre y cruzó una línea muy peligrosa, arrojando una copa de vino sobre el marqués.
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— Valle Salvaje (@ValleSalvajeTVE) April 8, 2026
Pese a que Mercedes auguró duras represalias, Dámaso ideó un nuevo plan para detonar la Casa Grande, presentándose en palacio y amenazando a José Luis. "Tengo en mis manos el prestigio de los Gálvez de Aguirre", dijo en velada referencia a su legítimo matrimonio con Victoria. En paralelo, la duquesa de Miramar trató de que el exduque frenase la guerra total.
Petra advirtió a Bárbara de que Luisa había colmado la paciencia de Pura y la Salcedo, preocupada por los "delirios" de la sirvienta, reveló a Alejo la obsesión de su amada con las parteras y el supuesto hijo de Adriana. Mientras, Luisa retornó a la cabaña, donde escuchó otra vez llorar a una criatura.
Bárbara rechazó acompañarla e insistió en que los llantos del presunto bebé solo estaban en su cabeza, por lo que Luisa asumió en solitario el riesgo de colarse en la cabaña de las parteras para registrarla. De pronto, la criada halló una prenda de niño y Pura casi la mata al confundirla con un ladrón.
De inmediato, la tachó de loca y dijo poseer ropa de bebé porque es partera. A su regreso, Alejo planteó a Luisa si "hacer justicia" con Adriana era más importante que Evaristo. Pura, harta de la sirvienta, se presentó en la Casa Pequeña y avisó a Mercedes y Bárbara: Luisa, a quien denunciaría ante la Santa Hermandad, sufre un trastorno mental.
Tras revelarle la partera los episodios de acoso en la cabaña, la duquesa de Miramar, persuadida de que su comportamiento era propio de una desequilibrada, interrogó a la criada. Alejo sobornó a Pura para evitar a la Santa Hermandad. Y para espanto de Pepa, Mercedes y Bárbara, aduciendo que había perdido completamente el juicio, propusieron ingresar a Luisa en una casa de reposo...
Si te has quedado con ganas de saber qué pasará la próxima semana, ya puedes leer el avance del lunes 13 de abril para descubrir lo que veremos en el capítulo 393 de "Valle Salvaje".
Y ojo, porque las parteras, Pura y Petra, están a punto de recibir la visita de quien les encargó cambiar al verdadero hijo de Adriana por María...
