
Ferit hipoteca la mansión y Seyran decide delatarlo, la venganza se vuelve contra Betül, Suna recibe una fatídica noticia y Esme y Gülgün se convierten en empresarias. Resumen del episodio 86 de “Una nueva vida”, la serie turca de Antena 3 para las noches dominicales.
La cadena principal de Atresmedia estrenó este domingo por la noche el decimotercer episodio de la tercera temporada de "Una nueva vida", una de las superproducciones turcas del momento, protagonizada por Mert Ramazan Demir y Afra Saraçoğlu.
En el capítulo 86, Seyran y Ferit discuten si casarse por tercera vez. El ataque urdido por Betül acerca a Orhan y Gülgün, quien se lanza a regentar un restaurante junto a Esme. Una falsa alarma de embarazo provoca que Suna descubra que ella o Seyran son estériles. Y las enormes dificultades de los Korhan para lograr un préstamo empujan a Kazim a buscar liquidez por su cuenta.
Ante el rechazo de su padrino, Nazif, a dejarle dinero, Ferit acompaña a su exsuegro y Abidin a la reunión con un tal Sadik, ignorando que detrás está Çiçek, la madre del exchófer, llamada la "Gran Dama". Allí, Ferit acepta financiación a cambio de hipotecar la mansión. Arrepentido, confiesa el pacto a Seyran y colapsa al tratar de evitar que ésta revele a Halis que la casa corre peligro...
Seyran barrunta que Suna está esperando un hijo. Casi al mismo tiempo, le notifican su separación legal de Sinan. Entonces, Ferit y ella debaten la posibilidad de organizar una tercera boda.
Más tarde, Abidin recibe con emoción el resultado positivo de un test de embarazo, aunque Suna prefiere escuchar la confirmación definitiva de boca de un especialista.
En la clínica, la mayor de las Sanli se hunde cuando la doctora deja entrever obstáculos para concebir tras descartar que se halle encinta. Poco después, una llamada de la ginecóloga aterra a la esposa de Abidin: las pruebas a las que se han sometido ambas indican que una de las dos hermanas, Suna o Seyran, no puede tener descendencia.
Nada más enterarse de que Abidin ya forma parte del entramado empresarial de los Korhan, Çiçek -a quien todos dan por muerta- activa la maquinaria para cobrarse la venganza por las heridas del pasado.
En la mansión, Ifakat y Orhan reconocen el sacrificio de Ferit y Seyran para impedir el derrumbe del imperio joyero, pero avisan: los inversores exigen crecer de inmediato, pese a que las arcas de la familia están vacías.
La imposibilidad de conseguir financiación lleva a Kazim a moverse por su cuenta antes de que Suna se vea obligada a poner la casa como garantía. Así, recurre a un tal Sadik, sin sospechar, aparentemente, que trabaja para Çiçek.
En paralelo, Halis envía a Ferit a pedir ayuda a su padrino. Sin embargo, el encuentro entre Nazif y su ahijado resulta desolador. Apenas Ferit abandona su despacho, el hombre informa a alguien de que ha cumplido con lo acordado. Y la actitud de Nazif escama a Halis.
El matón contratado por Tayfun para intimidar a Gülgün únicamente le roba el bolso. De todos modos, Betül celebra con el conductor el susto que le dieron. Pero la maniobra acaba jugando en su contra, porque el incidente vuelve a unir a Orhan con su exmujer, desatando los celos de la secretaria. Para colmo, Halis alerta a su hijo sobre Tayfun.
Entretanto, Esme toma las riendas de su vida y compra un restaurante a medias con la madre de Ferit. Siguiendo el consejo de Gülgün e Ifakat, Orhan opta por repetir en secreto la prueba de paternidad. Y por la noche, Esme y Gülgün reúnen a los suyos en su flamante negocio y anuncian felices su nueva aventura como empresarias.
Sin otra salida, Ferit accede a acompañar a Kazim y Abidin a su cita con el tal Sadik. En teoría, ninguno sospecha que tras éste se oculta Çiçek, quien ha maniobrado en la sombra para arrastrar a los Korhan hacia su trampa. El secretario de la madre de Abidin invita a una bacanal de comida, bebida, música y chicas a Kazim y sus yernos, quienes, inquietos, no dejan de preguntar por la enigmática mujer a la que todos se refieren como la "Gran Dama".
Conforme pasan las horas, el nerviosismo consume a Ferit, que pierde la paciencia y presiona a Sadik para abordar de una vez el asunto que los ha congregado allí: salvar a su familia de la ruina. A todo esto, la larga ausencia de sus respectivos cónyuges inquieta a Seyran, Suna y Esme. Gracias a una aplicación de rastreo, localizan el lugar donde se hallan y parten de inmediato.
Por fin, Sadik se reúne a solas con Ferit y le traslada la propuesta de la "Gran Dama": solo rescatará económicamente a los Korhan si entregan la mansión como aval. Acorralado, el nieto de Halis termina estampando su firma en el acuerdo y finge salir triunfante, ocultando a Kazim y Abidin la peligrosa condición que acaba de aceptar. De repente, Seyran, Suna y Esme irrumpen en la fastuosa residencia de Çiçek y sacan al trío de la fiesta.
Al día siguiente, Ferit es víctima del remordimiento. Aun así, continúa ocultando a todos que hipotecó la mansión con tal de conseguir el dinero. De su lado, Çiçek desvela a Sadik el alcance de su plan: poner la fortuna de los Korhan en manos de Abidin.
Finalmente, Ferit se sincera con Seyran y la desconfianza se instala entre ellos. Luego, la tensión va devorando lentamente a Ferit, hasta que se eleva al máximo cuando intenta impedir que Seyran revele a Halis que está a punto de perder su casa. Entonces, se desmaya...

