
El obispo de Osma llega para ayudar a Victoria, Luisa desenmascara a Rosalía, Manuela revela a Bárbara la verdad sobre Leonardo y Braulio tira a alguien por la escalinata. En los nuevos capítulos de la serie de época para las tardes de La 1 que también puede verse en Netflix.
La pasada semana, la visita del Papa y el arranque del Mundial provocaron que La 1 emitiese un solo capítulo de "Valle Salvaje", el 432, aunque en un principio estaba previsto que ofreciera también el 433 y 434. Por ahora, todo apunta a que del 15 al 19 de junio se recuperará la rutina habitual, con una única excepción: el lunes, el partido entre España y Cabo Verde volverá a dejar a los fans sin la ficción diaria.
En episodios anteriores, el retraso en el pago de la deuda por parte de los Gálvez de Aguirre colmó la paciencia de Enriqueta, quien, por otro lado, trató de convencer a Braulio de que Manuela es un buen partido para él. Mientras, Pepa y Martín se enredaron en una monumental bronca a cuenta de la futura boda de la muchacha con Francisco.
Don Hernando alabó la "dignidad" demostrada por José Luis al desterrar a Victoria. Sin embargo, el exduque no pareció muy orgulloso de su actuación. El regreso de la antigua duquesa al que fuera su hogar sobrecogió a Matilde, obligada a convivir ahora con su pérfida exsuegra. Una situación que Atanasio rechazó, y así se lo hizo saber a Mercedes.
Alejo se extrañó por la actitud de Luisa, que le preguntó por la enfermedad pulmonar de la que murió su madre. El joven ignoraba que la sirvienta quería comprobar si Rosalía, de cuya dolencia sospecha, sufre los mismos síntomas que Pilara. Finalmente, José Luis acudió a la Casa Pequeña y se topó con Victoria, a quien creía lejos del valle...
Ahora se avecina otra semana llena de intrigas y emoción en "Valle Salvaje". Como siempre, en vemosTV, ofrecemos en exclusiva el adelanto de los capítulos que se emitirán del martes 16 al viernes 19 de junio.
José Luis y don Hernando piden explicaciones a Mercedes por alojar a Victoria en la Casa Pequeña. Luego, Rafael afea a su padre que pague su frustración con la duquesa de Miramar, insistiendo en la humillación a su esposa. Y Martín y Pepa pasan del enfado a las risas cómplices.
Luisa y Bárbara continúan investigando la razón del extraño apego que Rosalía siente por María y la supuesta enfermedad de la muchacha. Para ello, no dudan en recurrir a Benigna. Y Alejo anima a la menor de las Salcedo a hablar claro con Manuela.
Enriqueta no está dispuesta a desaprovechar la oportunidad de casar a Braulio con la hija del marqués. Por su parte, Victoria vuelve a creerse ama y señora de su antiguo hogar. Y Benigna encuentra a Matilde tendida bocabajo en la cama, sin apenas capacidad para respirar.
Braulio, presionado por su madre, fracasa en su primer intento de cortejar a Manuela. Para colmo, el primo de los Gálvez de Aguirre impacta a Enriqueta, que se queda sin palabras, con una inesperada revelación.
La llegada de la hija de don Hernando supone un martirio para Bárbara, que no soporta tener tan cerca a alguien que le recuerda tanto a Leonardo. En esas, Manuela aborda a la menor de las Salcedo y la saca de su error respecto a su hermano.
A todo esto, Luisa, que sigue vigilando de cerca a Rosalía, descubre algo sobre la hermana de Leonor que la deja completamente en shock... ¿Habrá averiguado que se trata de la auténtica madre de María?
Después de su desconcertante descubrimiento sobre Rosalía, Luisa, acompañada de Bárbara, acorrala a Leonor para exigirle la verdad en torno a su hermana de una vez por todas... ¿Terminará el aya desembuchando?
En la Casa Grande, Manuela y Braulio coinciden en la gran escalinata y la hija del marqués sufre un grave y chocante accidente, cayendo escaleras abajo. Aunque ella lo ignora, el incidente no ha sido fruto de la casualidad, sino provocado.
Y en la Casa Pequeña, Mercedes recibe a don Aurelio, obispo de Osma, un hombre de su confianza al que ha mandado llamar para que se ocupe del espinoso trance que afronta Victoria al haberse hecho público que contrajo matrimonio con José Luis estando unida a Dámaso.
En la Casa Grande, el obispo de Osma visita a José Luis, uno de los dos cónyuges de Victoria. La actitud del cura mosquea al exduque, pues se muestra demasiado frío y autoritario con él, que jura que jamás imaginó que el primer marido de su actual esposa seguía vivo.
Por su parte, Dámaso y Victoria tratan de convencer al prelado para que mueva Roma con Santiago y esconda como sea el gravísimo delito de bigamia del que podría ser acusada la antigua duquesa. De todos modos, en este asunto, nada es lo que parece... Aurelio deja claro que no tendrá piedad con Victoria.
Mientras, Manuela guarda reposo en palacio tras su aparatosa caída por la escalinata. La muchacha aún no sabe que fue Braulio quien la empujó... No obstante, el joven, incapaz de cargar con la culpa, admite su fechoría ante Enriqueta...

