
Esme pierde a su bebé y Seyran se lanza a vengarla, Suna decide volver con Abidin, Ferit confiesa su infidelidad y Halis se muere. En el nuevo episodio de “Una nueva vida” que Antena 3 emite el domingo 5 de julio a las 22:00 horas.
Este domingo 5 de julio Antena 3 estrena en prime time, a partir de las 22:00 horas, el vigésimo capítulo de la última temporada de "Una nueva vida", superproducción turca protagonizada por Mert Ramazan Demir y Afra Saraçoğlu que está a punto de entrar en su recta final. Se espera que el episodio no se ofrezca completo, ya que antes se emitirá lo que resta del 92.
En el capítulo 92, tras el atentado orquestado por la "Gran Señora", Ferit y Seyran se recuperaron, pero Suna se llevó la peor parte. El embarazo de Esme se complicó por la tensión, y se anunció por sorpresa que Suna también estaba encinta. Abidin acusó a Karam de asesino, abandonó a su madre y corrió al hospital. Y Halis recurrió a su fiel Cengiz para frenar el ansia de revancha de Ferit.
El joven mintió a Seyran cuando ella le preguntó a qué se refería Suna al afirmar, justo antes del ataque, que "esa noche no pasó nada". Y Halis entregó la mansión a Çiçek a cambio de poner fin a la guerra entre clanes. Seyran visitó a Suna y ésta, en estado crítico, trató de confesarle su encuentro íntimo con Ferit. Finalmente, Hattuç llegó con malas noticias: "Ya está con Dios".
De milagro, los médicos logran estabilizar a Suna, provocando el alivio general. Sin embargo, Hattuç anuncia una malísima noticia: Esme ha perdido al bebé que esperaba. A él se refería la tía de los Sanli cuando dijo que "ya estaba en el cielo". La tragedia deja devastados a Seyran y Kazim.
Así, tanto Ferit como Seyran piensan que su deber es vengarse de los culpables de la desgracia: Çiçek, Abidin y Karam. En la misma puerta del hospital, Seyran encara al exchófer y lo abofetea con rabia, acusándolo de matar al que iba a ser su hermano y jurando revancha.
Para colmo, Gülgün desvela a Seyran que Halis ha entregado la mansión a la "Gran Señora" e Ifakat le ofrece su apoyo en secreto: "Te ayudaré a enfrentarte a Çiçek". A la vez, aumentan las desavenencias de Abidin con su madre y su hermanastro, a quienes tacha de inhumanos.
Por otro lado, Orhan avisa a Ferit: Halis trama algo en connivencia con su abogado. En la vivienda de alquiler a la que se ha trasladado con su prole, el patriarca ordena a Cengiz que siga conteniendo el impulso violento de su nieto y lo guíe por el buen camino.
Con Esme abatida tras saber que la criatura que crecía en vientre ha sido víctima de un aborto, Suna despierta y coincide con Seyran: Abidin fue, al menos, cómplice del brutal ataque a la residencia de los Korhan. La mayor de la Sanli lo tiene claro: en cuanto le den el alta, reclamará el divorcio.
En esas, su hermana le revela que se halla encinta y Suna estalla, incapaz de soportar la idea de ser madre junto al "asesino" Abidin. De inmediato, resuelve interrumpir la gestación, aunque Esme la convence de que esa no es la solución.
La "Gran Señora" se apodera de la mansión y exige a Sefika y al resto del servicio que continúen trabajando para ella. La cocinera se niega, sentenciando que no es empleada de los Korhan, sino parte de la familia. La pérfida Aysen discrepa y permanece fiel a Çiçek.
A todo esto, tanto Seyran -a quien tras su delicada operación le confesó que necesitaba hablarle de "algo terrible" que hizo con Ferit- como Gülgün -que la oyó murmurar constantemente el nombre de su hijo en la UCI-, tratan de arrancar la verdad a Suna. No obstante, la muchacha finge no acordarse de nada delante de ambas.
Pese al temor de Halis y Ferit, Ifakat consigue que los Korhan vayan a "despedirse" de la mansión. En paralelo, Suna se cita con Abidin, que le ruega criar juntos a su futuro hijo, escudándose en que fue Karam quien mandó abrir fuego durante el asalto. Pero ella se muestra tajante: "Prefiero que este niño no exista a que tenga un padre como tú".
Entretanto, Seyran, con la colaboración de Ifakat, se esconde en el anexo de la mansión. Por la noche, Çiçek observa una extraña sombra y alerta a Abidin y Karam. En el vestíbulo, los tres se topan con Seyran armada. "Os toca pagar el daño que habéis causado a mi madre", advierte, dispuesta a disparar.
Gracias a Cengiz, Ferit descubre que su tía conocía el plan de Seyran e irrumpe en la casa, evitando otra calamidad. La pareja forcejea y una bala hiere a la "Gran Señora". Por su parte, Seyran se marcha obsesionada con el odio que siente hacia Abidin y sus parientes: no parará hasta que el sufrimiento de Esme tenga consecuencias.
Y Gülgün y Esme vuelven a centrarse en su restaurante con el objetivo de olvidar los problemas, contratando a Sefika como cocinera. Entonces, Suna se entera de que Aysen se ha convertido en aliada de la "Gran Señora" y, segura de que la chica pretende robarle a Abidin, corre a la mansión.
Al final, Ferit se desahoga con Cengiz y acaba contándole su reciente affaire con Suna, además de su intento de suicidio justo antes del tiroteo en la mansión. Lo que el joven ignora es que su cuñada escucha el testimonio a hurtadillas, completamente rota.
Luego, Halis explica a Ferit el motivo de sus misteriosos contactos con el abogado: le ha transferido las acciones de la empresa porque su muerte se acerca.
Arrepentida de haber traicionado a Seyran con Ferit y decidida a regresar al lado de Abidin, Suna aparece en la mansión demandando una conversación con su suegra, pero Aysen le impide el paso, amagando con airear su encuentro íntimo con Ferit.
De este modo, las dos se enredan en una agria discusión que, para espanto de Seyran, que ha ido a buscar a su hermana, termina con la antigua prometida de Abidin rodando por las escaleras...


