
Una pedida de matrimonio entre niños de un orfanato y una confesión que llega demasiado tarde. “Una nueva vida” afronta este domingo 9 de agosto uno de sus episodios más intensos, con Ferit dando el paso más importante de su vida mientras Karam, sin que casi nadie lo sepa, ya tiene a la familia en el punto de mira.
La serie turca protagonizada por Mert Ramazan Demir y Afra Saraçoğlu sigue avanzando hacia su desenlace. Este domingo 9 de agosto, a partir de las 22:10 horas en Antena 3 —o antes, para quienes tengan atresplayer premium—, "Una nueva vida" retoma la historia justo donde la dejó la semana pasada, con Suna y Abidin a punto de comunicar a la familia su decisión de marcharse a Londres.
El domingo pasado se cumplió la previsión de dos horas de emisión, completando lo que restaba del capítulo 96 y avanzando el capítulo 97 hasta el momento en que Orhan, hundido por la dura discusión que tuvo con su hijo, recibe el apoyo de Kazim, quien a su vez tiene un plan para resolver el peliagudo asunto de los inversores que ha dejado a Ferit fuera de la ecuación.
Si Antena 3 mantiene el mismo ritmo de emisión y no se producen cambios imprevistos, este domingo se completará el capítulo 97 y arrancará la primera hora del capítulo 98, hasta el instante en que Sefika reaparece en la cocina del restaurante de Esme y Gülgün.
Suna y Abidin informan por fin a la familia de sus planes de marcharse a Londres. Los Sanli intentan por todos los medios que su hija cambie de opinión, pero no lo consiguen.
En paralelo, la reserva de los inversores obliga a todos en el restaurante a echar una mano para sacar adelante el servicio, y Cengiz aprovecha que la casa se queda vacía para convencer a Ifakat de que deje de influir en la vida de Orhan y empiece a vivir la suya propia, un consejo que, contra todo pronóstico, ella decide seguir.
Con la confianza renovada tras esa conversación, Orhan logra recomponer su relación con Ferit en una charla sincera. También Kazim y Seyran tienen su propio momento emotivo: gracias a Sadi, ella descubre detalles de la tormentosa infancia de su padre, lo que en parte explica la educación tan estricta que le dio tanto a ella como a Suna.
Los inversores llegan al restaurante ante la atónita mirada de Ferit, pero las sorpresas no acaban ahí: el fiscal se une también a la cena para explicar la delicada operación policial en la que ha estado implicado el joven y limpiar así su reputación ante todos. La velada resulta un éxito y el acuerdo inicial queda restituido.
Sin embargo, Serpil coloca en la mesa un centro de flores que desata el pánico entre los presentes, convencidos de que se trata de una bomba. Al final solo era un reloj despertador, pero el incidente pone sobre aviso al fiscal y a los Korhan de que Karam está mucho más cerca de lo que pensaban.
Para cerrar el episodio, Esme le da a Abidin una nueva oportunidad para que su hija no se marche de su lado, mientras Suna sufre fuertes molestias derivadas de su embarazo.
Ferit, por su parte, logra resolver sus diferencias con Seyran y le promete que algún día serán padres. Decidido a no poner en peligro la vida de la mujer que ama para conseguirlo, se le ocurre otra forma de formar una familia: lleva a Seyran a un orfanato para proponerle adoptar, y allí, rodeado de niños, se arrodilla para pedirle matrimonio. ¡Seyran acepta!
El capítulo 98 arranca con Seyran compartiendo con toda la familia la feliz noticia de su compromiso con Ferit y sus intenciones de adoptar. La alegría y la emoción se apoderan de todos, especialmente de Abidin, que no puede evitar pensar en su propia infancia como niño huérfano en busca de una familia.
No todos reciben la noticia de la misma manera. Serpil está tan destrozada que termina confesándole a Ifakat su alianza con Karam y el plan de este para matar a Abidin como venganza por lo ocurrido con Çiçek. Ifakat se muestra comprensiva con ella y le promete ayudarla a salir del lío en el que se ha metido.
Mientras tanto, Ferit, Seyran, Suna y Abidin acuden a una tienda de ropa infantil para comprar cosas pensando en sus futuros hijos, sin saber que Karam, gracias a un chivatazo de Serpil, los está vigilando de cerca.
En otro frente, Gülgün intenta convencer a Sefika de que vuelva a trabajar con ellos ahora que Suna y Seyran van a ser madres, pero la mujer todavía no ha superado la muerte de su hija y rechaza la propuesta. Al enterarse, Esme idea un plan junto a Sadi para hacerla cambiar de opinión.


