
La desaparición de Duru y Hatice pone en jaque a los Korhan y lleva a Ferit a una situación límite en el nuevo episodio de “Una nueva vida” que Antena 3 emite el domingo 23 de agosto a las 22:00 horas.
No queda nada para despedirnos para siempre de “Una nueva vida”, la serie turca que nos ha robado el corazón cada domingo en Antena 3. Y si creías que estos últimos episodios iban a ser tranquilos, será mejor que te prepares porque, como verás a continuación, la tensión y las emociones fuertes estarán más a flor de piel que nunca.
Te recordamos que, en el capítulo 99, Ifakat se dio cuenta de que no ama a Cengiz, los Sanli consiguieron reunir a una niña con su madre, Seyran descubrió que estaba embarazada y ella y Ferit decidieron adoptar a Tesko, un niño de la calle.
El episodio arranca con un salto temporal que nos sitúa en una realidad en la que las hijas de Seyran y Suna, Duru y Hatice, se han convertido en dos niñas muy adorables. Además, Serpil está prometida y Orhan y Gülgün han retomado su relación.
Entretanto, Karam sale de prisión para cumplir lo que le queda de condena en arresto domiciliario. Al fiscal esta situación no le hace mucha gracia, por eso, le advierte seriamente de que le estará vigilando de cerca.
En la mansión, toda la familia se prepara para recibir a Seyran, que regresa a casa tras graduarse en Bellas Artes. Después de las felicitaciones, Kazim sorprende a su hija con un regalo que demuestra cuánto ha cambiado y llena el ambiente de emoción y alegría. Por desgracia, la felicidad de los Korhan queda abruptamente interrumpida cuando se dan cuenta de que las pequeñas han desaparecido.
Rápidamente, la policía se persona en la mansión para ponerse a investigar lo sucedido y dan el pistoletazo de salida a una cuenta atrás de 24 horas que será decisiva para encontrar a Duru y Hatice. Después, Ferit y Abidin contactan con el fiscal para informarle de lo sucedido. Cuando este les cuenta que Karam está en libertad, Abidin no tarda en acudir al apartamento de su hermano en busca de explicaciones. El villano, por su parte, se muestra muy tranquilo y niega cualquier implicación.
Al mismo tiempo, en la mansión, la policía le facilita a la familia las grabaciones de la calle para comprobar si detectan algo sospechoso y Suna reconoce a Saffet en una de las escenas. Entonces, Seyran se da cuenta de que Tarik también podría estar implicado en el secuestro.
Cuando Abidin y Ferit descubren esta información, se presentan inmediatamente en la casa de los hermanos para ajustar cuentas, pero se llevan una decepción porque, aparentemente, ninguno de los dos tiene nada que ver con el asunto del secuestro. Pese a ello, Abidin no puede evitar perder el control al saber que Saffet estuvo rondando la mansión para ver a Suna y termina asestándole varios puñetazos.
Asimismo, la noticia del secuestro de las niñas salta a la prensa, lo que da pie a numerosas pistas falsas que sumen a la familia en la incertidumbre y el caos. Posteriormente, al saber que ni Karam y ni los hermanos Ihsanli parecen ser culpables, todos los presentes empiezan a debatir sobre aquellas personas que pueden buscar venganza contra ellos.
Justo cuando la desesperación empieza a apoderarse de las madres de las niñas, una llamada lo cambia todo. Alguien afirma tener información sobre las pequeñas y pide una gran suma de dinero a cambio de compartirla con ellos. Sin embargo, no da ningún dato que demuestre que se trata de una pista fiable. Aun así, Suna está dispuesta a arriesgarse. Mientras tanto, Orhan y Kazim tratan de investigar por su cuenta.
La desesperación lleva a Ferit a actuar solo y secuestra a Tarik para hacerle confesar. Otra que también actúa a espaldas de todos es Suna. La mujer reúne el dinero y se dirige en solitario al lugar acordado con el informante. Como era de esperar, todo se trata de una estafa, pero, por suerte, Ifakat, Seyran y Esme acuden a tiempo para evitar un desenlace fatal.
Más tarde, las mujeres regresan a casa y se encuentran con la feliz noticia de que Hatice ha aparecido. Por desgracia, Duru no ha corrido la misma suerte. En ese instante, Saffet aparece en la mansión para pedirle a Seyran que intervenga para evitar que Ferit mate a su hermano, pero la llegada de Abidin complica la situación al extremo.
Luego, Seyran avisa a su marido de que han encontrado a Hatice y él pide hablar con la niña. Gracias a esa conversación, Ferit se da cuenta de que las pequeñas estaban secuestradas en casa de Tarik. En ese instante, el villano, que aprovechó la distracción de la llamada para desatarse, le asesta un golpe a Ferit que le deja en fuera de juego.
Rápidamente, Seyran y Abidin se ponen en marcha para recuperar a Duru y, poco después, madre e hija pueden abrazarse por fin. Y mientras sucede esta entrañable estampa, Tarik mete a Ferit en una cámara frigorífica para acabar con su vida.


