
Simona y Candela abandonan el palacio mientras Manuel y Julieta viven su amor y Máximo confiesa su secreto en “La Promesa”.
Manuel y Julieta lejos del palacio, Simona y Candela hartas de las órdenes de Julio y Máximo ante una noticia que ya conoce toda España. “La Promesa” ha dejado esta semana tres escenas que han llevado sus historias por caminos muy distintos.
Mientras Manuel y Julieta han aprovechado su escapada para dejar de esconder lo que sienten cuando están a solas, en las cocinas la situación ha terminado de romperse. Simona y Candela han dicho basta y han abandonado el palacio después del trato recibido por parte de Julio.
Y entre ambos acontecimientos, la familia Luján ha tenido que hacer frente a la publicación de la paternidad de Ángela. La búsqueda del responsable ha terminado con una confesión que Leocadia no esperaba escuchar. Repasamos los tres mejores momentos de “La Promesa” esta semana en los capítulos 890 al 894.
Manuel y Julieta han conseguido alejarse de “La Promesa” engañando a la familia para disfrutar de unos días juntos. A su llegada, Julieta reconoce lo extraordinario de la situación: “Parece que estoy viviendo un sueño como si nada de esto fuera real. Quizá ni lo sea”.
Manuel le cuenta entonces la leyenda de José e Inés, dos jóvenes enamorados que se encontraban a escondidas gracias a una cinta roja. Según la historia, Inés dejaba caer la cinta desde su ventana cuando su padre dormía para avisar a José de que podía salir y encontrarse con él. Ella terminó casándose con otro hombre por obligación de su padre, pero la leyenda asegura que una cinta roja cruza la plaza al atardecer cuando dos enamorados se juran amor eterno.
La cercanía entre Manuel y Julieta hace cada vez más difícil esconder sus sentimientos. Ella admite sus temores: “Miedo de que me flaquearan las fuerzas y cediera al deseo. No debo olvidar que soy una mujer casada”. Manuel respeta su situación y no acude a buscarla a su habitación.
Antes de terminar el viaje, Manuel sorprende a Julieta con una cinta roja que compró en el mercadillo. “Ayer al atardecer vi esta cinta cruzar la plaza, empujada por el viento y fue en ese momento cuando entendí que la leyenda era real. Volaba por nosotros, Julieta. Porque yo sigo pensando estar ahí para ti, siempre. Aunque nuestro amor sea imposible. Seguiré esperando la oportunidad de volver a robarte un beso”. Julieta responde sin dudas: “Y yo para ti, Manuel”. Los dos sellan sus palabras con un beso antes de regresar al palacio.
La llegada de Julio a las cocinas ha terminado agotando la paciencia de Simona y Candela. El recién llegado pidió permiso directamente a Alonso para supervisar su trabajo después de señalar ante el marqués los supuestos problemas que, a su juicio, existían en las cocinas.
“Creo que los repetidos errores de estos días han evidenciado que existe un problema en la cocina de La Promesa”, le explicó antes de solicitar hacerse cargo de su supervisión. Alonso aceptó y Simona y Candela quedaron bajo las órdenes de Julio.
Desde entonces, las cocineras han sufrido sus decisiones, hasta el punto de ver cancelada inesperadamente una de sus tardes libres. “Su libranza tendrá que esperar”, les comunicó Julio. Finalmente, ambas han decidido no soportar más la situación: dejan una carta a Cristóbal y se marchan del palacio.
¡Simona y Candela se han marchado! ???? #LaPromesa
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Cristóbal es quien comunica lo ocurrido a Julio: “Las cocineras no han aguantado más el maltrato al que usted las estaba sometiendo y se han ido. No les merece la pena sufrir así”. Su ausencia se nota desde el desayuno. Teresa se hace cargo de las cocinas con la ayuda de Ricardo y Pía, mientras la familia Luján comienza a preguntarse qué está sucediendo.
Carlo termina comunicando a los señores que Simona y Candela se han marchado. El palacio se queda así sin sus dos cocineras después de su enfrentamiento con Julio.
El secreto sobre la verdadera paternidad de Ángela ha dejado de pertenecer únicamente a los habitantes de “La Promesa”. Tomasa encuentra en el periódico una noticia que señala que Máximo de Buenaventura tiene una hija secreta, nacida de su relación con Leocadia de Figueroa: Ángela.
Tomasa avisa inmediatamente al duque y se disculpa por lo ocurrido, pero Máximo reacciona con frialdad: “No te preocupes. Sabíamos que este momento iba a llegar más tarde o más temprano. No vamos a hacer nada, no podemos hacer nada. La noticia ya está publicada, solo nos queda asumirla”.
La publicación también llega a manos de los Luján. Alonso pide calma y Leocadia expresa su enfado mientras Máximo se niega a contactar con el periódico para solicitar una rectificación. La información publicada es cierta y el duque asegura que quiere estar sereno antes de decidir cómo actuar.
La gran pregunta pasa entonces a ser quién ha entregado la información a la prensa. Alonso sospecha de Lorenzo e incluso de Leocadia y decide interrogar a los habitantes de “La Promesa” para encontrar al responsable.
¡El propio Máximo filtró la noticia! ???? #LaPromesahttps://t.co/c9VyrkrUBV pic.twitter.com/IoHTsQqTP5
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Pero Máximo sabe que esa búsqueda no llevará hasta el culpable. Cuando Leocadia le cuenta los planes de Alonso, el duque termina confesando la verdad: “No está en manos de Alonso averiguar nada. Sé que el culpable nunca se sentará en la sala de interrogatorios. Yo sí que conozco la identidad del culpable. Fui yo”.
Leocadia se queda sin palabras. Máximo ha sido quien ha hecho pública su propia paternidad, aunque todavía no ha explicado las razones que le llevaron a filtrar la información.

