
Gabriel despide a Tasio mientras Beatriz sospecha que está embarazada y planea el asesinato de Begoña. Además, un beso amenaza el futuro de Marta y Fina en los capítulos 647 al 651 de “Sueños de libertad”, la semana del 14 al 18 de septiembre.
La de Begoña y Andrés ha sido, sin duda, una de las grandes historias de amor de “Sueños de libertad”, la exitosa serie de época de Antena 3. A pesar de Jesús, de María, de Gabriel, de la sociedad y de todos los obstáculos que han tenido que sortear, sus sentimientos parecían inamovibles. Sin embargo, Valentina ha conseguido revolucionar el mundo de Andrés hasta tal punto de querer casarse con ella.
En el último episodio, además, Damián intentó convencer a Pablo para que contratase a Valentina como su secretaria, Tasio descubrió que Claudia y Miguel son pareja, Paula ofendió a una clienta de la tienda, Eduardo le escribió una carta a Roque, Fina se mudó a casa de los De la Reina y Gabriel cantó victoria.
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Tras saborear la felicidad de su reciente compromiso con Andrés, Valentina se topa con un giro inesperado cuando Marta le propone convertirse en la secretaria del director financiero. Invadida por las dudas, la joven no sabe qué decisión tomar, por lo que su cuñada le concierta una entrevista con Pablo.
Mientras tanto, los problemas salpican de lleno a la tienda. Gabriel irrumpe hecho una furia exigiendo explicaciones por el trato dispensado a una importante clienta. Paula no deja que Claudia dé la cara por ella y acaba confesando su responsabilidad, una osadía que desata una ristra de comentarios sumamente desagradables por parte de su jefe.
El incidente no tarda en llegar a Tasio que, indignado por la falta de respeto hacia Paula, decide plantar cara a su primo. Por desgracia, termina saliendo bastante mal parado del encontronazo.
Paralelamente, Nieves no puede ocultar su inquietud por Miguel y termina sacándole la información a Mabel sobre lo que ocurre entre él y Claudia. Siguiendo las recomendaciones de Begoña, Nieves opta por acercarse a la muchacha para indagar en su convulso pasado y se acaba llevando más de una sorpresa.
En la casa grande, la brecha entre Marta y Fina se vuelve más evidente. La fotógrafa está obsesionada con demostrarle a Lombardo su talento y que Marta esté tan encima de ella solo le genera rechazo. Tanto es así, que empieza a sentir que la chispa y el amor entre ambas se están apagando.
Por último, Digna se muestra completamente desolada al ver cómo el legado de los Merino ha sido arrasado por culpa de Gabriel. Damián, incapaz de verla sufrir, intenta negociar con su sobrino alguna solución, pero es inútil. Así pues, el patriarca regresa a la casa grande sediento de venganza, ¡y no es el único! Entre todos, empiezan a trazar un plan de ataque; sabotear el vital pedido de los clientes norteamericanos.
La tensión en el seno de los De la Reina escala a un nuevo nivel cuando se pone sobre la mesa el plan para sabotear el pedido norteamericano para propiciar el despido de Gabriel. Tanto Marta como Andrés frenan la estrategia al considerarla excesivamente arriesgada. Sin embargo, no todos están dispuestos a dar un paso atrás. Mientras Damián se lo piensa, Tasio y Digna deciden actuar de espaldas al resto y ejecutar la acción por su cuenta.
Mientras tanto, en el hogar de los Salazar, el tema del pasado de Claudia sigue generando preocupación en Nieves. Es por eso que decide buscar un apoyo en su marido. Sin embargo, Pablo adopta una postura mucho más comprensiva de la que ella es capaz de mantener.
En otro frente, Andrés descubre enfurecido que el inminente ascenso de Valentina es fruto de las manipulaciones de Damián para favorecer el estatus de su prometida, lo que lo lleva a enfrentarse amargamente a su padre por volver a entrometerse en su vida amorosa, como ya hizo en el pasado con María. Ajena a esta tormenta, Valentina comparte la noticia de su posible ascenso con Claudia y Paula en la tienda, recibiendo el empuje de sus compañeras para aceptar el puesto.
En la casa grande, tiene lugar una auténtica pelea de gatas entre Marta y Bianca cuando esta última acude a visitar a Fina.
Por otro lado, Begoña revive su particular calvario al presenciar cómo Julia conversa entusiasmada con su tío sobre los preparativos de la boda. Incapaz de soportar el dolor, se refugia en casa de Nieves. Viéndola tan devastada, su amiga no solo la acoge para pasar la noche, sino que telefonea a Gabriel fingiendo una fuerte migraña para justificar su ausencia. Esta coartada deja el camino libre a Gabriel y Beatriz para disfrutar de una velada romántica a solas con el pequeño Juanito.
Para cerrar el episodio del martes, Marta hace que su padre entre en razón y, finalmente, ordena abortar el boicot. Es entonces cuando no tardan en salir a la luz las intenciones de Tasio, por lo que Andrés corre a interceptarlo para evitar la catástrofe. Lo malo es que la acalorada discusión que se desata entre los hermanos De la Reina en plena sala de mezclas no pasa desapercibida para Gabriel.
Begoña comparte el desayuno con Nieves tras pasar la noche en su casa y ambas aprovechan la tranquilidad para desahogarse sobre dos asuntos espinosos; la inminente boda de Andrés y el complicado pasado de Claudia.
Entretanto, la idílica y cariñosa estampa entre Gabriel y Beatriz se desmorona con la repentina llegada de Begoña, una interrupción que enfurece a Beatriz hasta el punto de empezar a maquinar un peligroso plan para quitársela de en medio. Entretanto, Gabriel comienza a hacerse una idea sobre el motivo del extraño incidente ocurrido con sus primos en la sala de mezclas.
En la casa de los De la Reina, Digna reprende a Damián por inmiscuirse en los asuntos de Valentina. Posteriormente, el patriarca descarga su furia contra Tasio, abroncándolo severamente por la imprudencia cometida al intentar sabotear el encargo norteamericano.
Por su parte, la tienda se convierte en un escenario de celebraciones. Valentina confirma entusiasmada a Claudia y Paula que acepta la oferta de trabajo de Pablo, una decisión que sus compañeras aplauden. Posteriormente, la alegría aumenta con la visita de la pequeña Julia, quien acude a felicitar a su futura tía por su próxima boda.
Más tarde, Andrés busca el momento de confesarle a su prometida las maniobras que su padre ha tejido a sus espaldas, pero al ver lo ilusionada que está con el nuevo puesto, decide guardar silencio.
En el dispensario, Nieves y Pablo abordan con Miguel las dudas que les genera el pasado de su novia, pero el joven sale en su defensa y los convence para invitarla a merendar. La noticia pone muy nerviosa a Claudia, consciente de lo mucho que se juega para causar una buena impresión.
En la cantina, Salva y Mabel acuerdan dar una tregua a sus fricciones para no perjudicar la marcha del negocio, mientras que, en la casa grande, Digna aprovecha la llegada de Bianca para romper una lanza a favor del amor entre Fina y Marta.
Para terminar, la calma salta por los aires cuando Gabriel irrumpe en la sala de mezclas dispuesto a provocar a Tasio hasta hacerle perder los papeles. Tras conseguir que su primo le propine un empujón, Gabriel se disloca el hombro para fingir una agresión desmedida y dejar a su primo a merced de las consecuencias.
La mañana arranca con tensión en el dispensario cuando Gabriel se presenta requiriendo la atención urgente del doctor Salazar. Al examinar la gravedad de los golpes, Miguel lo anima firmemente a denunciar a su agresor, completamente ajeno a que todo forma parte de una cuidada farsa del villano.
Mientras tanto, en la mansión, Damián se disculpa ante Andrés por entrometerse en su vida personal y en la de Valentina y logra hacerse con el perdón de su hijo. Por desgracia, las buenas noticias duran poco, ya que, pronto el patriarca descubre por Pablo el enfrentamiento que tuvo lugar en la sala de mezclas entre Tasio y Gabriel.
Por otra parte, Bianca vuelve a visitar a Fina en la casa grande para seguir malmetiendo en su relación con Marta. Lo preocupante es que la complicidad entre ambas va a más hasta culminar en un inesperado beso.
En paralelo, la merienda en casa de los Salazar se desarrolla en un clima tenso por la insistencia de Nieves al interrogar a Claudia sobre su pasado. Es entonces cuando Miguel decide defender a su novia a capa y espada. A pesar de esto, el encuentro termina siendo un éxito que afianza a la pareja, dejándonos una romántica declaración de amor y un beso de película al regresar a la colonia.
De vuelta en la tienda, Claudia y Paula sorprenden a Valentina con una improvisada celebración en su honor por su último día como dependienta. Mientras, Manuela organiza una cena italiana para animar a Eduardo tras la marcha de Roque.
Ya para terminar, Gabriel informa a Tasio de que está despedido utilizando la falsa paliza como justificación. Para colmo de males, cuando Tasio busca consuelo en casa, solo encuentra el rechazo de Damián, quien hasta se atreve a respaldar la decisión de Gabriel.
El plato fuerte del capítulo llega en la sombra con los oscuros planes de Beatriz. La mujer está dispuesta a iniciar su estrategia para deshacerse de Begoña envenenándola lentamente con pesticida, pero un repentino mareo le impide entregarle la taza letal. Más tarde, al confesarle el incidente a Gabriel, saca a la luz el impactante motivo de su mareo; ¡está embarazada!
El viernes, Valentina arranca su nueva etapa como secretaria del director financiero con los nervios a flor de piel. No obstante, este nuevo desafío le sirve para no pensar tanto en los preparativos de su boda. Mientras, Pablo continúa con su propósito de tomarse las cosas con más calma y aprovechar para pasar más tiempo de calidad con la familia. Bajo esta premisa decide organizar un plan con sus hijos.
Mientras tanto, en la casa grande, los conflictos no cesan. En esta ocasión, Andrés y Marta suman fuerzas e intervienen para intentar mediar con Tasio tras los recientes altercados que han puesto en jaque su posición en la empresa.
En otro frente, Begoña, ignorante de las oscuras intenciones de Beatriz, le insiste encarecidamente para que acuda al dispensario tras el inesperado mareo que sufrió el día anterior. Finalmente, la mujer pasa por la consulta, donde Miguel se encarga de examinarla y diagnosticar formalmente su estado. ¿Está embarazada?
No obstante, el verdadero terremoto emocional del capítulo lo protagonizan Fina y Marta. Acuciada por la culpa y las dudas, la fotógrafa termina confesando el beso que se dio con Bianca, un punto de no retorno que la lleva a tomar una decisión completamente inesperada sobre el futuro de su relación amorosa.

