
Lucía Jiménez y Alfonso Bassave protagonizan la ficción, que combina drama, intriga y emoción para acercarse a los valores, el funcionamiento y la forma de vida de quienes forman parte de la Armada Española.
Telecinco tenía desde hace tiempo una puerta que quería volver a abrir: la de las series construidas alrededor de una profesión, una línea que años atrás recorrió con títulos como "Periodistas", "El comisario" u "Hospital Central". Para recuperarla ha elegido un lugar al que la ficción televisiva española apenas había entrado: la Escuela Naval Militar de Marín.
De ahí nace "Marusía. Vientos de Honor", presentada este martes 8 de septiembre en el FesTVal de Vitoria antes de su próximo estreno en el prime time de Telecinco. Lucía Jiménez y Alfonso Bassave encabezan una primera temporada de ocho capítulos de 65 minutos que combina una investigación por la muerte de una alumna con la llegada de tres jóvenes a la formación militar.
Pero buena parte de lo que diferencia al proyecto ocurrió antes de ponerse delante de las cámaras. Los intérpretes recibieron formación específica, la Armada trabajó con el equipo desde los guiones y llegó a corregir diálogos, y parte del rodaje se realizó dentro de instalaciones militares y con alumnos reales de la Escuela Naval. Casi 110 días de grabación en Galicia completaron un trabajo que llevó a la producción a Marín, Vigo y distintos puntos de las Rías Baixas.
Víctor García, director general de Unicorn Content, resumió durante la presentación del FesTVal la estructura de "Marusía. Vientos de Honor" con una definición concreta: "Son dos series en una". Por una parte, hay un thriller de investigación vinculado al ámbito militar; por otra, la experiencia de tres mujeres que comienzan su formación en la Escuela Naval.
El punto de partida conecta ambos recorridos. El nuevo curso comienza después de la muerte de Sonia Santamaría, una alumna que falleció al final del anterior. Oficialmente fue un suicidio, aunque las circunstancias que rodearon su muerte siguen sin estar claras.
Teresa Ibarra, interpretada por Lucía Jiménez, acaba de asumir la dirección de la Escuela Naval Militar. La investigación la obliga a trabajar con Jorge Carvajal, el teniente coronel de Seguridad Naval al que da vida Alfonso Bassave. Ambos comparten un episodio anterior que la serie irá recuperando: fueron secuestrados por piratas en Somalia y durante aquel cautiverio surgió entre ellos un vínculo que ninguno ha olvidado por completo.
Teresa está casada con Gonzalo Galán, personaje interpretado por Miquel Fernández. Fue precisamente él quien participó en el rescate que puso fin al secuestro. La llegada de Carvajal a Marín para investigar la muerte de Sonia vuelve a situar a los tres ante aquel episodio.
Mientras Teresa y Carvajal investigan qué ocurrió con Sonia, "Marusía. Vientos de Honor" sigue el ingreso de Carmela, Jahzara y Renata, tres aspirantes de primer curso que llegan desde situaciones personales muy diferentes.
La relación entre la producción y la Armada fue más allá de disponer de localizaciones. Según explicó Víctor García en el FesTVal, el trabajo comenzó desde la fase de guion y la institución llegó a revisar diálogos para ajustar terminología, normas y jerarquías.
Los intérpretes también pasaron por una formación previa. El capitán de corbeta Eduardo Delgado contó durante una visita al rodaje en 2025 que el trabajo abarcó desde la manera de expresarse hasta las normas de conducta. Lucía Jiménez explicó entonces que tuvieron que trabajar especialmente la postura y el protocolo asociado a los uniformes.
La colaboración llegó igualmente al rodaje. Alfonso Bassave contó que personal de la Armada estuvo junto al equipo de forma continua. En algunas secuencias participaron alumnos reales de la Escuela Naval como figurantes, mientras que barcos y otros medios de la institución pudieron aparecer en pantalla.
Esa presencia tenía una razón narrativa. Los responsables no querían utilizar la Escuela Naval únicamente como escenario. La intención era que sus normas, sus rangos y su funcionamiento condicionaran lo que ocurre con los personajes.
"Marusía. Vientos de Honor" comenzó a grabarse el 24 de marzo de 2025. Durante la presentación de este martes, la producción cifró el trabajo en Galicia en casi 110 días, mientras Alfonso Bassave habló de aproximadamente cinco meses vinculado al rodaje.
No todo podía filmarse dentro de la Escuela Naval Militar porque el centro continuaba con su actividad habitual. La producción repartió las grabaciones entre instalaciones reales y otros espacios preparados para reproducir el interior de la institución.
La propia Escuela Naval de Marín acogió parte de las escenas. También se trabajó en Vigo y en diferentes enclaves de las Rías Baixas. Un edificio gestionado por la Universidad de Vigo albergó decorados correspondientes a despachos de oficiales, aulas, camaretas, zonas de estudio, casino y patios de formación.
Durante el rodaje también se utilizaron las antiguas instalaciones de la Escuela de Transmisiones y Electrónica de la Armada en Vigo y localizaciones de municipios como Cangas, Moaña y Redondela.
El propio nombre de "Marusía. Vientos de Honor" procede de una palabra gallega que hace referencia al olor característico del mar y las algas cuando baja la marea. El entorno marítimo forma parte de la historia más allá de la Escuela Naval, con tramas que llegan al pueblo de Marín y a la comunidad pesquera de la ría.
La grabación llegó en un periodo en el que la Escuela Naval Militar había recibido una atención mediática poco habitual por la formación de la princesa Leonor. Esa coincidencia apareció inevitablemente durante las visitas al rodaje, aunque los responsables y actores han separado ambos asuntos.
La producción no coincidió físicamente con la princesa durante las jornadas de grabación realizadas dentro de las instalaciones. Alfonso Bassave explicó en 2025 que Leonor no había sido una referencia para construir su personaje y que su trabajo se había apoyado en los oficiales y alumnos con los que pudieron convivir.
Lucía Jiménez sí expresó entonces su deseo de que la Casa Real pudiera ver la serie. Durante el FesTVal, Víctor García volvió a referirse tanto al rey Felipe VI como a la princesa Leonor al hablar del resultado del trabajo realizado junto a la Armada.
La conexión, por tanto, está en el escenario real y en el momento en el que se produjo el rodaje, no en la historia de "Marusía. Vientos de Honor", cuyos personajes y tramas son de ficción.
Teresa Ibarra sitúa a Lucía Jiménez ante una circunstancia particular. Su personaje se convierte en la primera mujer que dirige la Escuela Naval Militar de Marín, una situación que no se había producido en la realidad cuando se rodó la serie.
La actriz habló durante la grabación de la responsabilidad que suponía interpretar a una militar de ese rango. Para construir a Teresa se apoyó en la convivencia con miembros de la institución y en el aprendizaje de sus códigos, desde los saludos hasta la postura o la forma de comportarse con cada rango.
Su llegada al puesto coincide con el caso que vertebra la temporada. A la responsabilidad de dirigir la Escuela se suma la investigación sobre Sonia y el regreso de Carvajal, que recupera un episodio de su vida anterior.
Alfonso Bassave definió este martes esa combinación desde su personaje: Carvajal pertenece a la policía militar e investiga la muerte de la joven, pero su relación anterior con Teresa introduce la vertiente sentimental. Una misma conversación, explicó el actor en el FesTVal, podía pasar de "Te he echado de menos" a "A sus órdenes, mi comandante".
Mediaset ha aprovechado el FesTVal para presentar la serie y proyectar en Vitoria el primer capítulo, pero todavía no ha comunicado una fecha concreta de estreno. La cadena sí confirma que "Marusía. Vientos de Honor" llegará próximamente al prime time de Telecinco.
La ficción está realizada por Mediaset España en colaboración con Unicorn Content y con el apoyo de la productora gallega CTV. Ignacio del Moral, Begoña Álvarez y Laura Belloso firman la creación.
Además de Lucía Jiménez, Alfonso Bassave, Miquel Fernández, Carmen de la Vega, Paloma Stewart, Edith Martínez-Val y Álex Medina, el reparto cuenta con Darío Loureiro, Arwent Martínez, Iria Orejudo y Nacho Nugo, entre otros intérpretes.

