
La sirvienta reclama su lugar junto a Alejo en la Casa Grande, el duque pide matrimonio a la madre de María y Bárbara se enfrenta a una verdad inesperada. En los nuevos capítulos de la serie de época para las tardes de La 1 que también puede verse en Netflix.
La ficción diaria que La 1 ofrece a partir de las 17:45 horas acabó la semana anterior -en la que sólo estrenó tres episodios debido a la tragedia ferroviaria de Toledo- perdiendo el liderazgo de su franja con un 9,8% de share. Este lunes, 2 de noviembre, pese a ser festivo en algunas comunidades al caer en domingo el Día de Todos los Santos, TVE emitirá con normalidad tanto "Valle Salvaje" como "La Promesa", su compañera en el bloque vespertino "Historias que hacen Historia".
En capítulos anteriores, Amadeo y Pepa lograron elaborar chocolate con la planta que hallaron en el baúl. Enriqueta, al probarlo e ignorando de dónde sale, exigió al cocinero una ración a diario. Atanasio y Matilde revelaron a Bárbara que Genaro pertenece al Santo Oficio y ella les confesó que el aristócrata posee pruebas en su contra. Luego, el exsecretario del duque pidió a la menor de las Salcedo que quemara todo rastro del ensayo que estuvo redactando junto al inquisidor.
Mientras don Hernando preparaba el enlace de Alejo y Manuela, el escritor se enfrentó a su hermano por su tibieza con el marqués. Por su parte, Luisa recurrió a Rosalía, quien accedió a utilizar su influencia sobre Rafael para ayudar a la pareja. Después de que Lucas se recuperase milagrosamente, el duque se sinceró con la madre de María: sin su compañía, se vendría abajo. Al notar a su hermana sumamente ilusionada, Leonor le suplicó que andara con pies de plomo.
Victoria: "Pelea, Luisa. No te rindas" ???? ⭕️ https://t.co/2qUrjpWS8S https://t.co/C1YlFcQsHs
— Valle Salvaje (@ValleSalvajeTVE) October 26, 2026
José Luis dejó claro a Victoria que no se sometería a su chantaje y Mercedes consiguió frenar la estratagema de su aliada: acusar al exduque ante la Santa Hermandad de ordenarle asesinar a Pilara. De este modo, la duquesa de Miramar sufrió la ira de la "tía Henriette", que vio frustrados sus planes de boda. Finalmente, la Salcedo alarmó a Mercedes, sentenciando que no parará hasta hundir al que fuera su esposo, aunque ella caiga con él...
Ahora se avecina otra semana llena de intrigas y emoción en "Valle Salvaje". Como siempre, en vemosTV, ofrecemos en exclusiva el adelanto de los capítulos que se emitirán del lunes 2 al viernes 6 de noviembre.
Bárbara, aun consciente del peligro que corre si el Santo Oficio descubre las notas de su ensayo, expone a Matilde que se niega a vivir con miedo. En la cocina de la Casa Grande, Amadeo se percata de que ha desaparecido el impresionante reloj que encontraron en el baúl.
Rosalía calma a Leonor, horrorizada ante la idea de que su hermana tercie en el espinoso asunto de la boda entre Alejo y Manuela. Por su parte, la de Guzmán lanza una brutal amenaza a Luisa. Su amado le propone huir, pero la sirvienta rechaza criar a su hijo como un prófugo.
Entretanto, Mercedes, temiendo que Victoria vuelva a las andadas, ruega colaboración a Enriqueta: "¡Cometerá una locura si no me ayudas a pararla!", advierte la duquesa de Miramar. En paralelo, la Salcedo se presenta ante Rafael dispuesta a hacer saltar todo por los aires.
Tras acusarla de poner en riesgo su amor por no ceder al sacrificio de abandonar el valle para esquivar a don Hernando, Alejo jura a Luisa que lucharán juntos hasta el final. No obstante, el marqués apremia a José Luis para acelerar el enlace forzado con Manuela.
En la Casa Pequeña, la tranquilidad se rompe cuando Genero regresa inesperadamente, dejando helada a Bárbara, sabedora de que la Santa Inquisición es capaz de destrozar para siempre la paz que ella creía haber recuperado.
Enriqueta accede a ayudar a Mercedes para evitar que Victoria provoque una desgracia y las tres liman asperezas. La reunión termina dando un giro a su relación, pues parece que la Salcedo va a compartir la fortuna de Dámaso con la duquesa de Miramar y la "tía Henriette".
Luisa y Alejo acuerdan que ha llegado la hora de actuar y resuelven anunciar en público que Rafael los apoya incondicionalmente. De este modo, la pareja desata la furia de don Hernando, que encara inmediatamente al duque: si no cambia de actitud, le arrebatará el título.
Por otro lado, Rafael, cansado de las afrentas de José Luis, explica a Rosalía que hay una manera de no verse obligados a olvidarse el uno del otro. Entonces, ni corto ni perezoso, el duque pide matrimonio a la madre de María... ¿Se atreverá ella a contestar "sí, quiero"?
Mientras tanto, la preocupación se apodera de Atanasio y Matilde cuando reparan en que Genaro, que volvió el día anterior, se ha marchado de nuevo de la Casa Pequeña. Ignoran que, en el granero, el joven suplica otra oportunidad a Bárbara, pero a ella le asaltan la dudas.
Don Hernando intimida a Luisa como nunca antes, profiriendo contra ella gravísimas injurias e improperios. Tras ese episodio, la sirvienta dictamina coger la sartén por el mango y plantarse de una vez ante las invectivas del marqués... ¿Qué consecuencias le acarreará su arrojo?
Para colmo, Alejo, fuera de sí, confronta tanto a don Hernando como a José Luis, a quienes recuerda a gritos que el duque de Valle Salvaje y la duquesa de Miramar le han otorgado su bendición "para casarme con quien me dé la gana".
De vuelta al granero, Bárbara se enfrenta a Genaro y él le revela una impactante verdad: "No soy quien usted piensa". ¿Se quitará por fin la careta ante la menor de las Salcedo? Y Rosalía, segura de que aceptar la sorprendente oferta de Rafael lo pondría todo patas arriba, está hecha un lío.
En la Casa Pequeña, Mercedes anima a Victoria a poner en práctica el arriesgado proyecto que Enriqueta le planteó durante una loca velada en la que las tres se pasaron con la bebida: invertir la herencia de Dámaso en montar su propio negocio en Valle Salvaje.
A todo esto, Rosalía sigue sin dar una respuesta a la petición del duque, en tanto que Leonor barrunta que, si su hermana desposa con Rafael, terminará siendo una desgraciada atrapada en un matrimonio sin amor.
Por la noche, cuando don Hernando, en el transcurso de una cena de gala, se dispone a comunicar la fecha del casamiento entre Alejo y Manuela, Luisa irrumpe en palacio con el vestido que lució en la boda de Adriana y desafía al marqués: "¡Ese enlace jamás se va a celebrar!".

