
Yasmin consigue ver el video que tanto ocultaba Tolga, Süreyya traiciona a Akif por celos y Ayla es despedida. Te avanzamos en exclusiva todo lo que pasará en la segunda mitad del capítulo 118 de "Hermanos", el martes 13 de agosto a partir de las 22:45 horas en Antena 3.
"Hermanos” sigue al pie del cañón también en verano. La serie turca más vista en España tiene una audiencia fiel cada lunes y martes en el prime time de Antena 3. Protagonizada por Yiğit Koçak (Ömer), Celil Nalçakan (Akif) y Simge Selçuk (Nebahat), entre otros, ya ha terminado en Turquía, pero en España aún quedan varios meses para saber cómo acaba la historia de la familia Eren y compañía.
En el episodio anterior, la hija de Orhan y Ayten, Cansu, resultó ser todo un dolor de cabeza para Aybike y Oğulcan, que decidieron hacer una prueba de ADN, convencidos de que mentía. ¿Cuál será el resultado? Lo descubrimos en el avance exclusivo del capítulo del martes 13 de agosto en “Hermanos”.
Orhan acude a Akif para pedirle un trabajo para Ayten y que pueda irse de su casa, pues Cansu y sus hijos no se soportan. El empresario le dice que en el club no hay nada, pero Nebahat está buscando una asistenta.
Pero cuando Orhan le dice a Ayten que le ha encontrado un trabajo y pueden marcharse de su casa, Cansu se pone a la defensiva y se dirige de muy malos modos a su padre, que por primera vez le pide a la joven que no vuelva a hablarle con tanta impertinencia.
Al llegar a casa de Nebahat, Ayten se sorprende cuando la mujer de Akif le pide encarecidamente que se siente y le cuente con todo detalle cómo conoció a Orhan.
Por otra parte, el test de ADN arroja unos resultados que no dejan lugar a dudas: Cansu es la hija biológica de Orhan. La noticia cae como un jarro de agua fría para Aybike y Oğulcan, que no soportan a su nueva hermana ni a la madre de ésta, pues son personas aprovechadas y maleducadas que les tratan con desprecio tanto a ellos como a su padre.
Para colmo, Cansu le exige a Orhan que la matricule en el mismo colegio privado al que van sus hijos, pues ella también merece ese privilegio. Él le dice que no tiene dinero y que fue cosa de su difunta esposa conseguir que dieran una beca a Aybike y Oğulcan para estudiar en el Ataman.
En vista de que la situación es insostenible, Ayten tranquiliza a los Eren diciendo que buscará un sitio donde vivir para irse lo antes posible ahora que tiene un empleo. No obstante, todo el odio que Cansu vuelca sobre Aybike y Oğulcan se convierte en pura dulzura y educación cuando se relaciona con sus primos, Emel y Ömer. ¿A qué se debe?
En el colegio, Ayaz les cuenta a sus compañeros que un amigo de su padre está buscando voluntarios para rodar el piloto de un concurso de televisión. Deben ir por parejas, así que al final se terminan apuntando todos, pues el premio son unas jugosas 2.500 liras, un importe que a Ömer le vendría genial para costear parte del campamento de Emel.
El rodaje resulta toda una experiencia, todos pasan un rato muy divertido y, lo más importante, consiguen el dinero, que no dudan en entregar a Ömer para que su hermana pueda disfrutar de unos días con sus compañeros de colegio.
Por otro lado, Aybike y Berk hacen las paces después de que ella le tratara con sumo desdén al recibir el regalo que le había preparado con tanto cariño.
Quienes se enfadan ahora son Tolga y Yasmin cuando se disponen a estudiar y en el ordenador de él descubre que el video de Sado se quedó sin borrar, así que decide enviarlo a la papelera de inmediato.
Yasmin se da cuenta de que su novio ha entrado en pánico al ver el archivo y le pide que se lo enseñe, pero él se niega restándole importancia. La hija de Şevval se levanta airada y deja solo a Tolga, que aprovecha para borrar todo rastro del video del ordenador.
Incapaz de quitarse lo sucedido de la cabeza, y segura de que Tolga le oculta alto, Yasmin le pide a Ayaz que la ayude a recuperar el video del ordenador. Él accede y le asegura a su prima que contactará con un compañero de colegio experto en informática.
Dicho y hecho, Yasmin consigue el portátil de Tolga y se lo da a Ayaz para que su amigo lo analice. A cambio de unas entradas para ver a sus DJs favoritos, el chico consigue extraer el video de Sado de las entrañas del ordenador de Tolga.
Yasmin, satisfecha, abre el documento, segura de que va a encontrar la muestra de alguna infidelidad de su novio, cuando lo que ve la deja patidifusa. Las palabras de Sado culpando a su madre del accidente en el que murió Ahmet, su padre, y en el que viajaba ella misma en compañía de sus hermanos y sus amigos, retumban en su cabeza mientras las lágrimas asoman a sus ojos. ¿Y ahora, qué?
Paralelamente, Elif y Ayla encuentran un apartamento para mudarse, aunque es muy humilde y nada tiene que ver con la mansión en la que vivían y donde ahora están Gokhan y Berk. A pesar de todo, Elif está segura de querer quedarse con Ayla, así que entre las dos se animan y se ponen a limpiar para hacer de su nueva casa un hogar.
Sin embargo, las cosas están a punto de ponerse muy negras para Ayla, pues Akif, presionado por Gokhan para despedirla y temeroso de que el padre de Berk le cuente a Nebahat que tiene un lío con Süreyya, inculpa a Ayla en el robo del pendiente de diamantes de una clienta del club. Gokhan aprovecha la situación y echa a Ayla, a sabiendas de que todo era un truco de Akif para justificar la decisión.
Entretanto, Akif se lleva a Süreyya a su casa de la montaña, donde disfrutan de una romántica velada sin que Nebahat sospeche nada. Pero a la madre de Süsen le molesta sobremanera ser “la otra”, así que se pone furiosa cuando, días más tarde, Nebahat le cuenta que se va de vacaciones con Akif a la costa.
En un ataque de impulsividad, Süreyya le envía a Nebahat una de las fotografías que Akif y ella se hicieron en su escapada romántica. Y, además, se lo confiesa a él, que entra en pánico a la espera de la reacción de su “huracán rubio”. ¿Le pondrá de patitas en la calle otra vez?



