
Andrés quiere casarse con Begoña, Digna se propone arruinar a los De la Reina, Jesús esconde a Julia y aparece Pedro Carpena. En los avances del 7 al 11 de octubre de “Sueños de libertad”, serie diaria de Antena 3.
En capítulos anteriores, tras confirmar Jesús que Damián empujó a Gervasio al suicidio, Digna canceló su boda y abandonó la mansión, mientras el patriarca echó definitivamente a su primogénito de la empresa. Y Mateo pidió la mano a Claudia y la dispensa para casarse con ella, pero su madre, Inés, trató de comprar a la de Don Benito para que lo dejase.
Isidro, resentido con Damián, brindó su ayuda a Andrés para buscar el cadáver de Valentín; la relación entre Marta y Fina se resintió tras convertirse la primera en directora; Digna acudió a Luz preocupada por su salud; y Carmen contrató a Jacinto como nuevo dependiente, revolucionando la tienda por completo.
María pilló a Andrés y Begoña haciendo el amor y se lo contó a Jesús, poniendo patas arriba la mansión. Luis, que también se fue de la fábrica, se llevó la fórmula de Esencias de la Reina y Marta avisó a Digna de que, en un banquillo, su hijo tendría todas las de perder. En paralelo, Jesús ofreció a su primo levantar el balneario a cambio de la fórmula...
Begoña, inquieta por la reacción de Jesús tras saber que se acuesta con Andrés, se plantea marcharse unos días y aprovechar para visitar a Julia en el internado, pero él le quita los ahorros que guardaba a buen recaudo en una caja de caudales. Y Mateo y Claudia se desesperan ante su precaria situación económica.
Luis rechaza dar a Jesús la receta de Esencias de la Reina a cambio de las tierras del balneario. Su primo, enfadado, se dispone a denunciar a Begoña cuando ésta coge la maleta y se va con Luz. Pero Damián lo frena y le entrega un millón de pesetas para que se olvide de todo.
Digna desprecia la oferta de aumentar los beneficios de Luis que le hizo Marta y pone a Damián entre la espada y la pared: exige la mitad del negocio y que Joaquín entre en la junta directiva. Solo así, su hijo menor regresará a la fábrica con la fórmula de Esencias bajo el brazo...
Mientras, Mateo avisa: o encuentra pronto un empleo o Claudia y él tendrán que dejar la colonia. Y Luz comunica a la de Don Benito que unas religiosas le han cedido un espacio para instalar una casa cuna. La muchacha, para costearla, idea organizar una rifa.
En la tienda, los enfrentamientos entre Fina y Jacinto aumentan de tono y Carmen teme perder a su amiga, pero el muchacho se siente discriminado. Y a Tasio se lo comen los celos al ver a su esposa tomando café con el nuevo dependiente. Entretanto, Damián decide ofrecer a Digna el 40% del negocio pese a las protestas de Marta.
La matriarca de los Merino acepta la propuesta de su cuñado, aunque exige además que Joaquín sea nombrado gerente. A cambio, él le pide que vuelva a casa y ella accede a regañadientes. Más tarde, Digna admite que su objetivo es claro: destruir a los De la Reina. Joaquín y Luis quedan conmocionados al descubrir el lado oscuro de su madre...
Mateo, que continúa sin encontrar trabajo, prepara a Claudia para la inminente llegada de su padre. En esas, Gaspar, haciendo caso a Tasio, le ofrece ser camarero y el chico acepta resignado. Mientras, María recurre a don Agustín para desahogarse y el viejo cura le promete que se encargará de meter en vereda a Begoña...
Andrés e Isidro intentan hallar el cadáver de Valentín en La Lobera. Sin embargo, al conocer que Digna regresa a la mansión, el chófer sufre una crisis cardíaca. Después, el padre de Fina resta importancia a “un simple vahído” y Jesús, al observar tierra en sus botas, sospecha que algo trama con su hermano.
Tras enterarse de que los Merino se quedan con el 40% del negocio, Jesús irrumpe en el despacho de Damián, ambos se enredan en una monumental bronca y el primogénito termina llorando. De noche, Begoña acude a Jesús bastante alterada: Julia ya no está en el internado de Sigüenza. Pero su esposo rechaza revelar dónde se encuentra su “hija”...
Fina necesita que Jacinto le cambie el turno para acompañar a Marta a la ópera. Sin embargo, la dependienta, por orgullo, se niega a pedir un favor a su nuevo compañero, del que teme además una negativa. Entretanto, comienzan a surgir los primeros roces entre Joaquín, flamante gerente de la empresa, y su prima, la directora.
Mateo progresa como camarero gracias a la paciencia de Gaspar. Entretanto, Claudia vende boletos para la rifa a un señor con pinta de ricachón y se sorprende al descubrir que es… ¡Don Pedro, su suegro! Luego, al reencontrarse con Damián, Carpena echa en cara a su amigo la situación de su hijo y saluda a Jesús, que le propone hablar de negocios.
Don Agustín, azuzado por María, afea a Begoña que se acueste con su cuñado estando casada, pero ella no le hace mucho caso al cura. Posteriormente, la enfermera anuncia a Andrés que ha tomado una importante decisión respecto a su matrimonio: solicitar la nulidad a la Iglesia...
Jesús se cita con Pedro Carpena y, como Luis se negó a cambiar la fórmula de Esencias por las tierras ricas en aguas termales, le plantea… ¡Montar un balneario juntos! De todos modos, el hombre está más pendiente de Mateo, al que advierte sobre Claudia alegando diferencia de clases.
Claudia media para que Jacinto ceda en el tema de las libranzas cuando el nuevo dependiente recibe insultos homófobos. Fina, pese a sus diferencias, se enfrenta a los operarios. Y poco antes de la ópera, Marta se ve obligada a dar una muy mala noticia a su novia...
Andrés apoya a Begoña en su decisión de disolver su matrimonio con Jesús y Luis sugiere a su primo que anule también su unión con María. Así, el exmilitar anuncia a su esposa que podría pedir la nulidad, dejándola sin palabras… Y confiesa a su cuñada… ¡Que se quiere casar con ella!

