
El regreso de Leocadia le ha supuesto un problema al mayordomo de los Marqueses de Luján, pues la misma Cruz le ordenó asesinar a su amiga del alma. Ahora, ha descubierto que sigue viva. ¿Qué pasó?
Parece que, por primera vez, las cosas no le están saliendo a derechas a la Marquesa de Luján. La llegada de Leocadia de Figueroa a palacio nos ha mostrado a una Cruz temerosa y débil, dos adjetivos que nunca antes podríamos haber relacionado con ella.
El terror en el rostro de la Marquesa al comprobar que su amiga de juventud estaba vivita y coleando en su salón se debe, principalmente, a que la daba por muerta. Y en ello tiene mucho que ver don Rómulo, el mayordomo de la familia.
Cruz comenzó a sospechar que Leocadia seguía viva cuando creyó verla en la fiesta de los Condes de Urbizu. Así se lo hizo saber a Petra, quien le quitó la idea de la cabeza, pues ella también daba por hecho que llevaba años bajo tierra.
Pero la cosa no quedó ahí. Días después, Cruz recibió una extraña llamada en la que creyó reconocer, al otro lado de la línea, la voz de Leocadia.
Finalmente, la que fuera amiga íntima de la Marquesa se presentó en palacio sin avisar y cargada de maletas como para quedarse una larga temporada.
Desde su llegada, por otro lado, Leocadia ha sabido congeniar muy bien con el sector más joven de la casa. Se ha metido en el bolsillo a Jana, a Catalina e incluso a Curro. Pero Cruz no se fía de ella.
De sus conversaciones se entiende que Cruz y Leocadia eran amigas íntimas cuando vivían en Cuba siendo aún muy jóvenes. De hecho, Leocadia parece saber de primera mano mucha información sobre Cruz.
Quien también se quedó blanco al ver entrar en La Promesa a Leocadia fue Rómulo, pues resulta que, hace muchísimos años, Cruz le ordenó asesinar a su mejor amiga. Una orden que el mayordomo no fue capaz de cumplir, según él mismo asegura, debido a que Leocadia estaba embarazada.
Ahora entendemos todo de aquella conversación de Rómulo con doña Pía en el calabozo cuando él le dijo que hubo una vez en la que estuvo a punto de matar a una persona, pero no fue capaz.
Como era de esperar, Cruz tardó nada en pedirle explicaciones a Rómulo, para lo que le hizo llamar a su dormitorio de inmediato.
“Dígame, señor Baeza, ¿qué diantres hace aquí Leocadia de Figueroa? Hace semanas, cuando le dije que me había parecido verla en una fiesta usted me contesto que eso era imposible porque estaba muerta. Lo cierto es que tiene un excelente estado de salud para estar muerta. Faltó a su palabra, me mintió. Hace muchos años le ordené que matara a Leocadia. ¿Me puede explicar entonces qué pasó para que esa mujer siga viva?”, le espetó la Marquesa, visiblemente enfurecida.
La pregunta que todos nos hacemos es la misma: ¿Qué fue lo que pasó entre Leocadia y Cruz para que la Marquesa ordenase su asesinato? Ya sabemos que Cruz tiene unos cuantos muertos a sus espaldas, pero sospechamos que en esta historia hay algo importante de fondo.
Como suele suceder cuando llega un nuevo y misterioso personaje a la serie, las teorías ya han empezado a correr entre los seguidores. Hay quienes creen que Leocadia tiene algo que ver con lo que sucedió con Dolores, la madre de Jana.
Por otro lado, la misma Leocadia le confirmó a Catalina que fue madre soltera, concretamente, de una niña. ¿Dónde está esa niña, que ahora será una jovencita? Y, lo que es mejor, ¿quién es su padre?
No cabe duda de que el personaje de Leocadia de Figueroa es uno de los más intrigantes que ha pisado La Promesa y, teniendo en cuenta todo lo que sabe, promete dar mucho juego. Habrá que seguirle de cerca la pista hasta descubrir los verdaderos motivos por los que ha decidido regresar.




