
Para acabar la semana, los trabajadores del salón de té se mostrarán bastante preocupados por la amenaza que anda suelta por Madrid: el Encapuchado de la Puerta del Sol. Mientras, en la corrala, Marcelina descubrirá la vacante de camarero en La Moderna y, a pesar de ser un trabajo para hombres, decidirá postularse como candidata para el puesto.
En otro orden de cosas, descubriremos cuáles son las verdaderas intenciones de Iván con todo este acercamiento que está teniendo con su padre. Tal y como le confesará a Mercedes, su objetivo es estar al lado de Emiliano para enterarse de todos sus movimientos.
Mientras tanto, Paula y Rodrigo se sentirán muy felices y emocionados por su nueva vida juntos. Parece que la fortuna les sonríe de nuevo. Sin embargo, su felicidad se verá truncada por la inesperada visita de Emiliano e Iván.
En la mansión de los Pedraza, don Fermín volverá a hablar con Maruja para preguntarle si tiene alguna forma de probar la conexión que había entre Lázara y Emiliano. En este encuentro, a Pepita no le pasará desapercibido el demacrado aspecto de don Fermín y así lo comentará con su señora. Las dos mujeres tendrán miedo por lo que un hombre en sus circunstancias pueda llegar a hacer.
Más disgustos acecharán al dueño del salón de té. Esta vez, será un motín en su local. Y es que, las empleadas de La Moderna confabularán entre ellas para apoyar a Pietro y rebelarse contra Simón. ¿Qué pasará ahora? Por si fuera poco, Marcelina seguirá decidida a convertirse en la primera camarera del establecimiento.
Lejos de allí, Inés y Laurita se dedicarán a darse ánimos entre sí para motivarse con el rodaje y poder finalizarlo cuanto antes.
Por último, Emiliano se reunirá con Fermín para contarle la situación sobre su acuerdo con los americanos. El empresario está en manos de su amigo, ya que, necesita ese 1% para cerrar el trato.
Para retroceder a días anteriores, usa los botones numerados de abajo




