
Emiliano impone estrictas restricciones a Maruja, prohibiéndole salir de casa y ordenando a Pepita que la vigile de cerca. Su objetivo es controlar cada uno de los movimientos de su esposa para asegurarse de que no actúe a sus espaldas.
Mientras tanto, Leonora logra descubrir la identidad de la misteriosa benefactora que ayudó a Miguel. Se trata, ni más ni menos, que de Marcelina. Esta revelación deja a la mujer realmente sorprendida y ansiosa por saber cuáles son las razones detrás de su noble gesto.
Cañete, por su parte, recibe una llamada de Quico para pedirle ayuda, y el jefe de camareros lo dispone todo para entregarle a la justicia sin que se entere.
Por otro lado, Celia, nuestra fotógrafa preferida, regresa a Madrid en un momento clave para las hermanas Valbuena y Agustín. Y es que, los tres se encuentran inmersos en la preparación del esperado rodaje de la escena en el mercadillo. Seguro que su presencia resulta estimulante para que todo el equipo acabe cuanto antes este último paso antes de finiquitar la película. Sin embargo, un inesperado suceso hará que el rodaje se tiña de negro.
A la vez, Ramallo intenta ganar tiempo para solucionar los problemas económicos que lo persiguen. Para ello, acude a hablar con don Bernardo para pedirle una prórroga que le ayude a saldar la deuda pendiente. Ahora, solo le queda encontrar la manera de reunir el dinero antes de que sea demasiado tarde. ¿Lo conseguirá?
Por último, el dueño del salón de té tendrá que hacer frente a la detención por parte del capitán Dávila, que, a pesar en confiar en su inocencia, tiene la obligación de detener a don Fermín por orden de sus superiores.
Usa los botones numerados de abajo para seguir leyendo los avances



