
La llegada de Cristóbal Ballesteros ha sacudido los cimientos de La Promesa y ha sido como un jarro de agua fría para Ricardo, que aspiraba al puesto de mayordomo jefe. El nuevo mayordomo sigue firme en su idea de conocer a fondo al servicio.
Una nueva llegada le pondrá a prueba: Santos, que se fue junto a su madre hace ya varias semanas, llega ahora con intención de reincorporarse al servicio. Pero quizá Ballesteros le ponga las cosas difíciles al hijo de Ricardo.
El nuevo mayordomo jefe ya está dejando ver su carácter autoritario, cuestionando también la presencia de Catalina en la planta de servicio. ¿Hasta dónde llegarán las nuevas normas que trata de imponer?
Alonso está muy ocupado como para intervenir en la situación, ya que se ve obligado a involucrarse en el conflicto con el barón de Valladares. Catalina quiere impedirlo, porque tiene una idea mejor para deshacerse del molesto barón.
En paralelo, Curro y Ángela siguen afianzando su relación, conociéndose cada vez más a fondo y pasando todo el tiempo que pueden juntos. Tanto es el roce entre ambos que la joven aspirante a abogada se verá obligada a pararle los pies a su amado.
Por su parte, Lope sigue atrapado en su tapadera como actor en el palacio de los duques de Carril. De momento su arriesgado plan solo ha servido para ponerle en situaciones incómodas y para conocer al temible Jacinto Iglesias, pero no ha descubierto ninguna información útil.
Sin embargo, las cosas podrían cambiar cuando don Gonzalo reciba una visita totalmente inesperada. Lope tendrá que aprovechar la situación lo mejor que pueda.
Usa los botones numerados de abajo para seguir leyendo los avances

