
Hugh Grant sorprende con una de las mejores interpretaciones de su carrera en este inquietante thriller psicológico que ya puede verse en Movistar Plus+.
Desde este viernes 11 de julio, Movistar Plus+ incorpora a su catálogo “Heretic” (Hereje), una de las películas de terror psicológico más comentadas del año. Dirigida por Scott Beck y Bryan Woods —conocidos por coescribir “Un lugar tranquilo”— y producida por A24 “(Hereditary”, “Civil War”), la cinta propone un tenso y claustrofóbico juego entre tres personajes en una única localización.
Con una duración de 110 minutos, “Heretic” es una producción estadounidense de 2024 que se aleja del terror explícito para apostar por una atmósfera inquietante y un desarrollo progresivo que mantiene al espectador en constante estado de alerta.
La historia arranca con una situación aparentemente inocente: dos jóvenes misioneras mormonas, Paxton y Barnes, llaman a la puerta del señor Reed con la intención de predicar su fe. Él, un hombre afable y educado, las invita a pasar.
Sin embargo, lo que comienza como una conversación cordial pronto se convierte en una pesadilla. Atrapadas en la casa durante una tormenta, las dos jóvenes se ven envueltas en una dinámica retorcida de manipulación, amenaza y control psicológico.
El personaje de Reed, interpretado por Hugh Grant, se revela como una figura tan seductora como siniestra. Lejos de sus habituales papeles románticos o cómicos, Grant ofrece una interpretación perturbadora y calculada, que ha sido reconocida con una nominación al BAFTA.
La trama se desarrolla prácticamente en tiempo real durante una larga noche de tormenta. Las protagonistas, atrapadas sin posibilidad de escapar ni comunicarse con el exterior, se ven obligadas a enfrentarse a sus propios límites morales y físicos.
La película plantea una lucha psicológica que va más allá del simple enfrentamiento entre víctimas y verdugo. Se cuestiona la fe, la voluntad y la capacidad de resistencia frente al miedo.
“Heretic” evita caer en los tópicos del cine de terror más convencional. Su principal baza es un guion lleno de giros, donde nada es lo que parece y donde las posiciones de poder entre los personajes se invierten constantemente. La tensión crece sin necesidad de efectismos, gracias a un ritmo medido y una dirección centrada en la construcción del suspense.
La firma de A24 como productora marca el tono del film. Como en otras de sus producciones más destacadas, “Heretic se apoya en una estética cuidada, una puesta en escena sobria y un uso inteligente del sonido.
No hay música invasiva ni efectos espectaculares. La tensión se construye con elementos mínimos: una puerta cerrada, una conversación ambigua, una mirada prolongada más de la cuenta.
La crítica ha valorado especialmente la dirección de Beck y Woods, quienes logran mantener la intensidad narrativa durante toda la película sin necesidad de grandes despliegues. La acción se concentra en un espacio limitado y con solo tres personajes, lo que refuerza la sensación de encierro y claustrofobia.
Si algo ha llamado la atención tanto del público como de la crítica es la transformación de Hugh Grant. Lejos queda la imagen de seductor encantador que le hizo famoso en los 90.
En “Heretic”, su actuación es contenida, sin excesos, pero profundamente inquietante. La ambigüedad con la que construye al señor Reed permite al espectador dudar constantemente de sus intenciones, lo que incrementa la tensión hasta el final.
Su personaje no necesita recurrir a la violencia directa para ejercer el control. Es su inteligencia emocional, su capacidad para leer y manipular a las jóvenes, lo que lo convierte en una amenaza real.
Stacey Sher, productora de la cinta, ha descrito la actuación de Grant como una “utilización de sus armas y encantos de una forma totalmente diferente y siniestra”.
“Heretic” ya está disponible en Movistar Plus+, sumándose a la lista de thrillers psicológicos recientes que apuestan por el minimalismo narrativo y la fuerza interpretativa. Una propuesta que, sin grandes artificios, logra perturbar y provocar desde lo más íntimo. Merece la pena verla.

