
Un grave conflicto laboral, la libertad de Saúl Garza y el mayor secreto de David centran el doble episodio de la serie ambientada en Canarias que Antena 3 emite el jueves 25 de septiembre.
Una semana más, "La Encrucijada" se quedó sin doble dígito (9,8% de share y 710.000 espectadores) -sube cuatro décimas respecto a la anterior-, y muy lejos del cine de La 1 (15,4%) y los "Supervivientes" de Telecinco (15,3%). Esta adaptación del drama turco "Sühan", que continúa el 25 de septiembre a las 22:50 horas, está protagonizada por Rodrigo Guirao y Ástrid Janer.
En episodios anteriores, Amanda y César pactaron proteger su matrimonio de las guerras familiares. Serrano suspendió a Méndez y ocupó su lugar, preguntándose por qué los Oramas pagan la defensa de Nando. Éste avisó a Julia de que buscará a su bebé al salir de prisión, y Patricia exigió a Álvaro que frene al maltratador.
Álvaro descubrió, gracias a Laura, que Humberto escondía pruebas contra Octavio y el cuadro que César robó al magnate. El mexicano y su amigo fueron arrestados, pero el primero se inculpó de todo, mientras la abogada confesó a ambos su traición. Finalmente, Oramas retiró la denuncia, retando a Amanda a que César renuncie a su venganza...
Octavio va a casa de César para tender puentes. Estrella no lo reconoce y él aprovecha para tratar de ganarse a la madre de su enemigo. Tras la visita, Amanda insta a su marido a recapacitar y éste avisa de que no parará hasta hacer justicia.
Álvaro expone a Patricia que Nando ha pasado al módulo de presos peligrosos, aunque a ella eso le parece insuficiente para proteger a "su bebé". En esas, ambos temen que Carmen los haya escuchado...
Los Aparicio amenazan a Octavio por dejarlos fuera de la construcción del campo de golf y el patriarca envía a Emilio a señalar a sus hijos ante los trabajadores damnificados... Y Sara comunica a Amanda que la idea de Marívi funciona: los turistas están reflotando el negocio.
La comandante Serrano revela a César y Humberto que Octavio ha retirado la denuncia contra ellos y les entrega los documentos requisados en el taller. Insiste en que el caso de Roberto Hurtado ha prescrito y sólo una nueva prueba lo reabriría...
Laura recomienda a César que tire la toalla, pero él se niega a claudicar, aunque eso conlleve perder a Amanda, que renuncia a prestarle ayuda cuando le comenta que se entrevistará en prisión con Saúl Garza, a quien su hermana, Mónica, endosó el crimen del director del orfanato.
Amanda sondea a su madrastra y ésta le implora que impida la reunión, lo cual aleja todavía más al matrimonio... Luego, Laura anuncia a César que Saúl rechaza encontrarse con él, reiterando que lo mejor sería parar... Amanda se une a esa sugerencia.
Los empleados de los Aparicio la toman con César y vandalizan el local de Amanda. Los dos piden explicaciones a Octavio, que les recuerda sus advertencias respecto a las consecuencias de anular ese contrato. De su lado, David se refugia de las revueltas con Julia, que acaba besándolo.
En la cárcel, Nando coincide en la celda de aislamiento con un recluso obsesionado con Amanda y le desvela que los Oramas pretenden arrebatarle a su hijo... Más tarde, el misterioso preso pronuncia el nombre de "César Bravo" al verlo en televisión con motivo de las protestas.
Finalmente, los manifestantes se posicionan a favor de Octavio y César lo increpa en público. Amanda le reclama que se disculpe si la ama y él le espeta: "Menos mal que no te quiero".
César, escudándose en la tensión del momento, pide perdón a Amanda por soltarle a la cara que no la ama, pero ella decide volver a la mansión... En esas, Saúl Garza cambia de idea: quiere hablar con el mexicano.
Más tarde, Amanda -ignorando que David conoce la verdad desde pequeño- le confiesa que se ha hartado de César, "obsesionado" con que su padre asesinó al suyo... También le cuenta que ha ido a visitar al hermano de Mónica.
Luego, David halla una nota de despedida donde Hurtado auguraba a Octavio un final entre rejas. Entonces, se acuerda de una charla que escuchó de niño, en la cual su madre daba a entender... que él es hijo de Roberto.
En la cárcel, el violento preso con quien Nando comparte celda resulta ser el propio Saúl Garza, que admite su presencia en el lugar donde mataron tanto a Roberto Hurtado como al director del orfanato, aunque él, dominado por las drogas que consumía, no disparó ni a uno ni a otro.
Además, desvela a César que su padre "murió dos veces". En cualquier caso, se reserva el resto de la historia para cuando Laura logre sacarlo de prisión... En el Grupo Oramas, Octavio propone restituir el contrato con los Aparicio y hasta Amanda y David votan a favor, provocando la ira del mexicano.
Octavio da la noticia a uno de los Aparicio y, de paso, le encarga que su primo, "El Chirla", encarcelado por un apuñalamiento, elimine a Saúl... Sin embargo, Nando salva la vida de su compañero.
Patricia sospecha que Carmen espía sus conversaciones y abronca a la sirvienta delante de David, que se desahoga con Julia. La muchacha jura guardar su gran secreto y ambos terminan besándose apasionadamente...
Gracias al ataque frustrado de "El Chirla", Laura consigue un permiso de 24 horas a Saúl Garza, que exige el tercer grado para empezar a "cantar". Antes de que disfrute de su día en libertad, Nando revela a su colega que el entorno de Octavio le mandó ejecutar a César.
Méndez avisa a Oramas de que el hermano de Mónica está a punto de pisar la calle... Y Estrella aconseja a su hijo que se arregle con su mujer... Por la noche, César espera a Amanda a las puertas de la mansión. Lejos de reconocer que la echa de menos, insiste en soliviantarla con su monotema y ella se venga: "Menos mal que no te quiero".

