
El secuestro de Amanda por parte de Saúl y la decisión de César y Octavio de liberarla a espaldas de la comandante Serrano centran el penúltimo episodio de la serie ambientada en Canarias que Antena 3 emite el jueves 22 de enero.
Hace siete días, el primer pase de "La Encrucijada" en 2026 tras el parón de Año Nuevo (8,5% de share y 717.000 espectadores), volvió a situar a Antena 3 como farolillo rojo, por detrás del estreno de "GH Dúo 4" en Telecinco (13,7%), la mudanza de "Hasta el fin del mundo" en La 1 (10,9%) y el "Horizonte" de Cuatro (10%). Protagonizada por Rodrigo Guirao y Ástrid Janer, la adaptación del drama turco "Sühan" ofrece una trepidante entrega el jueves 22 de enero a las 22:50 horas.
En episodios anteriores, Patricia dio a luz tras ser detenida por matar a Nando, a quien untó para que se llevase a Julia y a su niño. Por su parte, Álvaro fue arrestado por contratar al fallecido para deshacerse de César. Laura rechazó defenderlo y dio por acabada su aventura con él. Julia, que aceptó la petición de matrimonio de David, prometió cuidar de Nuria, ya que Patricia se negó a que su hija crezca en la cárcel.
Saúl salió de su guarida dispuesto a raptar a Amanda, aunque antes asesinó a un taxista. La autopsia determinó que el cadáver tenía ADN de Garza en las uñas y Serrano, sin dar crédito a que siguiese vivo, organizó un operativo para cazarlo. En esas, Amanda paró un taxi y el conductor resultó ser Saúl, pero cuando ella lo descubrió, a César le fue imposible liberarla...
Apuntándole con una pistola, Saúl introduce a la fuerza a Amanda, en avanzado estado de gestación, en el escondite que ha preparado para mantenerla cautiva, donde la encadena de pies y manos. La joven se espanta cuando él, con la cabeza totalmente perdida, asegura que permanecerán allí juntos para siempre.
Entretanto, César, lleno de ira y culpándose por no impedir que Garza se llevase a su esposa, reprocha a Serrano -quien lidera ya el operativo para encontrar a Amanda- que diera a Saúl por muerto sin pruebas. Ante este panorama, Sara llora desconsolada y Kevin trata de calmar a su amigo.
La comandante desvela que Saúl ordenó al taxista al que luego asesinó comprar una cuna, ropa y juguetes para el bebé de Amanda. Eso la lleva a pensar que su plan no es acabar con la vida de su víctima, sino que la hija que ella espera de César nazca en la habitación donde la tiene secuestrada.
Horrorizada y sin poder contener las lágrimas, Amanda solo piensa en cómo escapar, intentando convencer a su captor de que, si realmente la quiere, debe facilitar su libertad. Viendo que esa táctica no le funciona, opta por ponerlo nervioso y él amenaza con suicidarse.
Cuando Octavio se entera de lo ocurrido, su salud empeora considerablemente, lo que no le impide acusar a César de no saber proteger a su hija. Posteriormente, Laura y Humberto procuran animar al mexicano, mientras la prensa se concentra alrededor de su finca.
César aprovecha esta tesitura para ofrecer una recompensa a quien pueda facilitar alguna pista sobre el paradero del hermano de la malograda Mónica. Y Mariví pone a disposición de Serrano todos los recursos del ayuntamiento. En el cuartel, la alcaldesa se topa con su hijo Álvaro, que es conducido a prisión.
Por su parte, Julia no se separa de la cama de David, herido por Nando antes de que éste fuese eliminado por Patricia y que mejora notablemente, aunque aún no ha despertado. En casa, César comienza a recibir llamadas de gente tentada por la recompensa que únicamente aporta datos falsos.
Como era de esperar, el mexicano resuelve buscar a Amanda por su cuenta apoyado por Humberto. La propuesta de César es dar vueltas por Oramas con la esperanza de que Garza salga de su guarida en algún momento y atraparlo, arrepintiéndose de no haberlo matado cuando tuvo la oportunidad.
En paralelo, Octavio se aferra al alcohol y se desahoga con Mariví, jurando que Saúl pagará todo el daño infligido a su familia. A la mañana siguiente, Amanda observa a un corredor desde la ventana, aunque se resiste a rogarle ayuda a causa de la presencia de su secuestrador.
Serrano solicita a César que no vuelva a actuar solo y da a entender que el secuestro durará pocas horas. También pincha el teléfono de la vivienda para localizar las llamadas de los que continúan aportando detalles sobre el caso.
De su lado, Amanda convence a Saúl para que vaya a la farmacia, inventándose que necesita urgentemente una medicación para la anemia. "Sin valentía, no hay amor", le aprieta. Ya en ausencia de Garza, ella ve de nuevo al deportista y consigue llamar su atención. Pero cuando el chico va a contactar con la Guardia Civil, Saúl lo pilla, asesinándolo de un tiro en la frente.
Octavio regresa al hogar de César en son de paz y se disculpa con su yerno. "Ahora compartimos un único objetivo", asevera, duplicando la cantidad del rescate. En esas, los telefonea un herrero que afirma que Saúl le encargó instalar cadenas y grilletes en cierta dirección. César y Octavio corren hacia allí y Serrano se da cuenta de que Garza se halla en el mismo edificio donde se refugió con Nando la última vez.
Por intentar escapar, Saúl advierte a Amanda de un severo castigo. La inmoviliza completamente, la amordaza y la deja sola: "Otro te matará por mí". Se refiere a la trampa que ha pergeñado: si alguien abre la puerta o la ventana del zulo, un rifle disparará al corazón de Amanda.
Al abandonar el edificio, Saúl es alcanzado por César, que lo muele a puñetazos, en tanto que Octavio se dirige a rescatar a su hija. De inmediato, aparece Serrano y separa al mexicano de Garza, prácticamente agonizando.
Entonces, Oramas entra en el cuarto desde el que oye gritar a Amanda y una detonación aterroriza a todos. "Adiós, mi amor", susurra Saúl con el hilo de voz que le queda. Y César, alarmado, irrumpe en el lugar del secuestro, dándose de bruces con el cuerpo de Amanda ensangrentado sobre el regazo de Octavio...


