
La comedia de RTVE se despide este miércoles 29 de octubre en La 1 tras conquistar a los espectadores con su humor fresco, un reparto coral y una historia cargada de ternura y segundas oportunidades.
Ha llegado el momento de decir adiós. “Sin Gluten” pone punto final a su primera temporada en La 1 y RTVE Play, donde se ha consolidado como uno de los mayores éxitos recientes de la cadena pública.
La serie, producida por Onza en asociación con RTVE y Prime Video, se despide este miércoles 29 de octubre, tras “La Revuelta”, con un capítulo que promete emociones, enredos y verdades al descubierto.
Desde su estreno, “Sin Gluten” ha logrado un hito poco habitual en la ficción nacional y difícil de olvidar: fue el mejor estreno de una comedia en La 1 en los últimos diez años, con un 17% de cuota de pantalla.
Su primer episodio reunió a 1.214.000 espectadores de media y alcanzó casi tres millones de contactos únicos, liderando su franja de emisión. Un liderazgo que ha mantenido a lo largo de las semanas, consolidándose como una de las grandes sorpresas de la temporada televisiva.
En esta cuarta y última entrega, la historia se centra en el complicado triángulo formado por Jaime (Diego Martín), Ricardo (Adam Jezierski) y Sonia (Alicia Rubio). Jaime propone a Ricardo que se mude a vivir con ellos, una idea que pronto se convierte en una bomba a punto de estallar.
La convivencia se complica, los sentimientos afloran y la culpa se hace presente. Todo se tensará aún más cuando el director de la escuela descubra la verdad, obligando a los protagonistas a enfrentarse a las consecuencias de sus decisiones.
Mientras tanto, en la escuela de cocina donde transcurre buena parte de la acción, Amina, Candela, Luis, Javier y Yoel se preparan para la semifinal del programa culinario “Kitchen Talent”, cada uno acompañado por un profesor. Lo que debería ser una celebración del talento y el esfuerzo se convierte en una jornada reveladora, en la que más de un secreto saldrá a la luz.
A la par, Mapi vive su propio drama: deberá devolver el dinero de la herencia de los gatos que ya ha gastado en sus operaciones estéticas.
En medio de estas situaciones cruzadas, el mundo de Ricardo empieza a tambalearse. Su historia se encamina hacia una conclusión decisiva en la que tendrá que demostrar si realmente ha aprendido de sus errores y superado su adicción.
“Sin Gluten” ha destacado por su capacidad para mezclar humor, emoción y crítica social, ambientada en una escuela de cocina que sirve como metáfora del aprendizaje vital. Su protagonista, un chef de éxito caído en desgracia, refleja el camino de redención personal que sostiene toda la trama.
Creada por Araceli Álvarez de Sotomayor, Javier Aguayo y Germán Aparicio, la serie ha sido aplaudida por su tono desenfadado, personajes reconocibles y habilidad para alternar el humor ácido con momentos de auténtica ternura.
El reparto es uno de los puntos fuertes de la producción: además de Diego Martín y Adam Jezierski, cuenta con Alicia Rubio, Iñaki Ardanaz, Teresa Cuesta y Antonio Resines, a quienes se suman las colaboraciones especiales de Marta Fernández Muro y Fernando Tejero.
La serie también ha servido como escaparate para una nueva generación de intérpretes, entre ellos Paula Muriana, Najwa Khliwa, Lucas Miramón, Daniel Triana y Tadeo Masó, que aportan frescura y energía al conjunto.
La ficción se despide por todo lo alto, dejando tras de sí una sensación de optimismo y el deseo de que haya una segunda temporada. Porque, aunque esta sea la última noche de “Sin Gluten” en La 1, su fórmula —honesta, divertida y emocional— ha dejado, nunca mejor dicho, un buen sabor de boca.

