
La decisión de Amanda de ocultar a César que sigue embarazada, el culpable del asesinato de Estrella y la confesión sobre Luisito centran el doble episodio de la serie ambientada en Canarias que Antena 3 emite el jueves 20 de noviembre.
Hace siete días, "Gran Hermano" (15,8%) lideró en Telecinco con el peor estreno de su historia y Buenafuente (13,5%) aguantó fuerte en La 1. "La Encrucijada" (8,4% de share y 606.000 espectadores) llevó una semana más a Antena 3 a la cuarta posición, superada por "Horizonte" (9,1%), de Cuatro. Protagonizada por Rodrigo Guirao y Ástrid Janer, esta adaptación del drama turco "Sühan" continúa el jueves 20 de noviembre a las 22:50 horas.
En episodios anteriores, Amanda se negó a revelar su embarazo a César, quien convenció a su cuñado para que liderara una rebelión contra el patriarca. Así, David logró la presidencia del Grupo Oramas tras chantajear a su padre con un vídeo en el que admitía que asesinó al director del orfanato. Sara descubrió la obsesión de Saúl con Amanda y Emilio le desveló su "alianza" con Garza para acabar con Octavio.
Oramas dio refugio en la hacienda a Julia y su bebé. Además, permitió a Patricia regresar a la mansión después de que un test de ADN confirmara que David es el progenitor de la criatura que espera. Nando salió de la cárcel y exigió a Álvaro el dinero que le debe. Finalmente, César supo por David que Amanda está embarazada, mientras ella acudía a una clínica decidida a abortar...
Amanda desvela a David que, al final, decidió no interrumpir su embarazo, ya que se trata de un bebé "hecho con amor". En esas, aparece César acusando a su exmujer de haberle arrebatado a su hijo, aunque ella continúa sin aclararle que sigue encinta.
Octavio, que echa muchísimo de menos a Mónica, se resigna a vivir su jubilación con Julia, que ayuda a Carmen a cambio de techo y comida para ella y su bebé, y Patricia, a la que obliga a estar constantemente pendiente de las necesidades del hijo de la mexicana si quiere permanecer en la mansión.
A todo esto, Saúl replica a Sara que lo suyo con Amanda no es obsesión, sino "amor". En ese momento, César, alertado por Kevin, lo escucha, expulsándolo de inmediato de su casa: "Como te acerques a ella, te mato", suelta a Garza, que se marcha con una sonrisa macabra.
Acto seguido, César y Sara se presentan en la tienda y ponen sobre aviso a Amanda: "Saúl va a por ti". Y Garza, sin un duro, exige a Emilio que desvalije la caja fuerte de Octavio si no quiere que la Guardia Civil se entere de que fue él quien activó el contenedor desde el que cayó la malograda Estrella. "Obligado por ti", le espeta el chófer.
Más tarde, Serrano comunica a César que un tal Matías Seco, un genio de la electrónica que desapareció de la isla el mismo día de los hechos, fue el encargado de fabricar el control remoto para asesinar a su madre. El mexicano vuelve a señalar a Octavio y a Amanda se le quitan las ganas de explicarle que espera un hijo suyo.
Por su parte, los Aparicio presionan a Oramas para que retorne a la presidencia de la empresa antes de que David se cargue su productiva sociedad. De este modo, Octavio impone a Álvaro que sea su topo en el Grupo Oramas.
En paralelo, Nando aborda a Patricia mientras ésta pasea al niño de Julia. Ignorando que el pacto entre ellas se rompió, el maltratador demanda a la nuera de Octavio la parte que le corresponde por la "venta" de la criatura, amagando con raptar a la mexicana y al bebé si no obtiene su recompensa. Al enterarse de lo sucedido, Julia se echa a temblar.
Por la noche, Carmen pilla a su esposo robando a Oramas y él no tiene más remedio que sincerarse con ella: desde el fallecimiento de Luisito ha ejecutado "mil crímenes" por orden del patriarca. "Yo maté a nuestro hijo por accidente", explota el chófer ante su esposa, que pasa del shock a la rabia.
Al mismo tiempo, Amanda expone a César que ha averiguado dónde está el tal Matías Seco y propone arrancarle la verdad juntos, por muy dolorosa que pueda resultar: "Somos un equipo y estoy dispuesta a arriesgarme...".
De camino a hablar con Matías Seco, Amanda casi desvela a César que continúa embarazada, pero como el mexicano vuelve a insistir en su venganza contra Octavio, ella decide seguir ocultándole la verdad.
Emilio comunica a Saúl que se olvide de la caja fuerte de Octavio, porque ya no le importa que lo amenace: se ha sincerado completamente con su familia. Y como le ordenó el patriarca, Álvaro trata de convencer a David para que no rompa con los Aparicio. Sin embargo, lejos de darse por vencido, su excuñado pretende revisar ahora todos los contratos de la misteriosa saga de constructores.
En la hacienda, Carmen, consumida por la pena, revela a Sara que fue Emilio quien atropelló a Luisito y que Octavio chantajeaba al chófer con la muerte del pequeño para lograr que hiciera barbaridades en su nombre. Para Carmen, Emilio ha dejado de existir.
Álvaro alerta a Oramas del empeño de David por sacar "la mierda de las alfombras" y su exsuegro le encomienda que mantenga a su hijo a raya. Después, Álvaro confirma a David que los Aparicio blanquean su fortuna mediante facturas falsas y el Grupo Oramas logra suculentas comisiones a cambio. A pesar de todo, le previene para que no remueva el avispero.
Nando pide dinero a Saúl para abandonar la isla con Julia y su hijo, y el que fuera su compañero de celda afirma al maltratador que ha pergeñado un plan para conseguir "mucha pasta": "Voy a quitarle a Octavio todo lo que tiene".
A todo esto, César aborda a Matías Seco y, utilizando la violencia, le arranca el nombre de quien le encargó el control remoto del contenedor donde mataron a Estrella: Emilio. Por su parte, David entrega a Patricia los papeles del divorcio y ella, viendo que Octavio no va a mover un dedo para impedir que se separen, los firma resignada.
Saúl envía a Octavio la prueba de que Emilio fue quien activó la apertura de la jaula en la que falleció Estrella y el magnate demanda enseguida al chófer un cara a cara a solas. Y cuando César llega con Amanda a la hacienda preguntando por Emilio, Sara y Carmen afirman que ha desaparecido.
Oramas y Emilio se enfrentan en el bosque. Desconocen que Nando graba la escena en la que el chófer enumera todos los crímenes cometidos por orden de su jefe, a quien corrobora que auxilió a Saúl a planificar el asesinato de la madre de César con el único objetivo de incriminarle y mandarlo a la cárcel. Harto, Emilio saca un revólver y Octavio se lanza contra él. En la refriega, la pistola, en manos del empresario, se dispara, matando al chófer.
Finalmente, en un control, la comandante Serrano caza a César con el móvil del muerto. El mexicano asevera que se citó con él y solo encontró el teléfono, pero cuando la Guardia Civil abre el maletero, se topa con el cadáver de Emilio...
