
El misterio sobre una de las pruebas médicas de Seyran, la llegada de Tayyar, el crimen oculto de Ifakat y la ruptura de Esme con Kazim centran el nuevo episodio de “Una nueva vida” que Antena 3 emite el domingo 21 de diciembre a las 22:00 horas.
Este domingo 21 de diciembre Antena 3 estrena en prime time, a partir de las 22:00 horas, un nuevo capítulo de "Una nueva vida", superproducción turca protagonizada por Mert Ramazan Demir y Afra Saraçoğlu.
Hace siete días, La 1 lideró claramente el horario estelar con "La película de la semana" (13,7% de share y 1.393.000 espectadores), mientras Antena 3 quedó segunda con "Una nueva vida" (11,6% y 1.031.000). En Telecinco, "GH 20" vivió una penúltima gala para olvidar, estrellándose con un 8,1% de cuota de pantalla y tan solo 558.000 seguidores.
En el capítulo 66, los Korhan señalaron enseguida a Akin como el secuestrador de Seyran y Ece, aunque también sospecharon de Doruk y Serter, quien aportó una importante pista. Por su parte, Mezide confinó a Seyran en una habitación insonorizada dispuesta para las más infames torturas. Y Suna desveló a Kaya que Ifakat y Sehmuz son amantes. Así, el hijo de Nükhet los pilló en la cama y Halis los echó de la mansión.
Un flashback reveló que Gülgün es el topo de Mezide que auguraban Halis y Hattuç. Más tarde, Ferit sufrió un ataque y su abuelo, temiendo por su salud, lo retuvo a la fuerza. Sin embargo, Sefika ayudó a escapar al chico. Abidin y Kaya asaltaron la casa del clan de Ökkes, pero allí solo resistía Ece. No obstante, Ferit atrapó a Mezide y su hijo, que huían con Seyran. El rescate se complicó cuando Akin disparó a matar...
Finalmente, Akin asesina de un tiro a su madre y luego se quita la vida. De inmediato, Ferit traslada a Seyran, prácticamente inconsciente y con dolores insoportables, a un hospital. Poco después, Abidin acude al lugar de los hechos, donde, sorprendentemente, no hay ni rastro de Mezide y su hijo ni de los matones que los acompañaban. Tampoco está la furgoneta en la que llevaban a Seyran.
Ifakat, después de que Halis la expulsara de la mansión tras pillarla con Sehmuz, permanece en casa de Fikriye, a quien en la intimidad del hogar puede llamar hermana, y no fingir que es su amiga. La bruja le insiste en que debería eliminar a Hattuç, tal y como hizo con Fazilet, la primera esposa del patriarca, sin que nadie se diera cuenta.
Entretanto, los Korhan y los Sanli llegan a la clínica, donde los médicos les comunican que el secuestro ha provocado un severo trauma a Seyran, a la que además han quemado la espalda con ácido. Por su parte, Kaya, que participó en primera línea en el asalto al chalé del clan de Ökkes, también se halla trastornado. Y en vista de que Akin y Mezide no aparecen, Abidin redobla la seguridad en torno al sanatorio.
Ferit no se explica la desaparición de los secuestradores, supuestamente muertos, y sus secuaces, a los que él mismo hirió. Entonces, Abidin le recuerda que tampoco han dado con el topo que colocó la cabeza de carnero en la cama de Halis y Hattuç. Todos ignoran aún que se trata de Gülgün.
De su lado, Hattuç expone a Halis y Latif que, dado que su sobrina mayor "se ha echado nuestras cargas sobre sus espaldas", la mansión, de la que ahora es dueña, pasará a ser propiedad de Seyran. En paralelo, Kaya ruega a Suna que lo perdone por su affaire con Pelin, con quien ha resuelto romper, ya que no la ama. La pareja no imagina que Esme escucha su conversación a escondidas.
Ece, la cual se encuentra mucho mejor que Seyran, rechaza mudarse a la mansión, aunque acepta instalarse en el apartamento de Gülgün, dedicada a cuidarla. La chica, única testigo por el momento, ofrece detalles de su cautiverio a Ferit y Abidin. Más tarde, ambos preguntan a Kazim si algún pariente de Akin y Mezide podría tomarse la revancha y él promete investigarlo: "Esto aún no ha terminado, os lo advierto".
A la mañana siguiente, nada más despertar, Seyran, que vuelve a quejarse de fuertes dolores en el vientre, exige el alta voluntaria: no desea hablar ni ver a nadie, sólo llorar y descansar sin agobios. Al salir del hospital, desmiente ante la prensa su propio secuestro, asegurando que se perdió en el bosque. La extraña actitud de su mujer descoloca por completo a Ferit.
Azuzada por Fikriye, Ikafat maquina cómo regresar a la residencia Korhan. Así, llama a Latif, inventa que Sehmuz le tendió una trampa y reclama reunirse cuanto antes con Halis. Mientras, Zerrin, sin noticias de su hermano, contacta con Kazim, enfureciendo de nuevo a Esme.
De hecho, ya en casa, ésta amenaza con degollar a la madre de Pelin si no abandona Estambul junto a su hija. Eso le cuesta un brutal golpe de su marido, que miente, negando rotundamente que se acostara con Zerrin. Pero ella, que sí admite haberle sido infiel a él, da por finiquitado su matrimonio.
A todo esto, los Korhan mantienen retenido en una de sus fincas a Sehmuz, a quien Kaya y Orhan se encargan de torturar como castigo por su deslealtad a Nükhet. Una vez libre, el jefe de los Yanik solicita ayuda a Piril, que lo acoge en el piso de Pelin. Y Seyran, obsesionada con el martirio infligido por Mezide, padece horribles pesadillas y delirios.
Para colmo, su carácter enrarecido desespera a Ferit, que desconoce cómo lidiar con ella. En esas, Ifakat logra citarse con Halis, que no se traga ninguna de las patrañas de su nuera. Sin embargo, cuando la pelirroja le desvela los planes de Orhan y Nükhet para deshacerse de él, el magnate sí que se alarma.
Y, gracias a Abidin, Suna irrumpe en el apartamento de Pelin, topándose con Piril y Sehmuz, delante de los cuales acusa a la joven de ejercer como "prostituta" de Kaya, el verdadero dueño de la vivienda, de donde la menor de las Sanli echa a los tres. Posteriormente, Sehmuz manda a su hija y a su sobrina a Londres. Para más inri, Suna recibe un mensaje de Fikriye: "Está a punto de sucederte una gran calamidad...".
Por otro lado, el entrenador Doruk, con ganas de venganza después de ser señalado como posible secuestrador de Seyran, decide difundir el vídeo que grabó mientras hacía el amor con Asuman. En el hospital, el equipo de doctores que atendió a Seyran descubre el resultado de la prueba a la que la sometieron debido a sus continuas molestias en el abdomen: "Puede que sea demasiado tarde...".
Y tras enterrarlo al borde del mar, Tayyar, el padre de Akin, usa el móvil de su esposa, Mezide, para enviar a Ferit una foto de la sepultura: "Me debes un hijo. Iré a cobrármelo...".

