
Jaime y Clara anuncian su boda y Catalina exige a su padre que cuente la verdad. Pero la culpa desborda a Gustavo y entra en una espiral de destrucción. Este domingo 4 de enero en el nuevo capítulo de “Las hijas de la criada”, solo en atresplayer.
atresplayer estrena este domingo el sexto episodio de “Las hijas de la criada”, la ambiciosa adaptación televisiva de la novela homónima de Sonsoles Ónega, ganadora del Premio Planeta 2023 y uno de los mayores fenómenos editoriales recientes en España.
La serie, compuesta de 8 capítulos, se ha consolidado desde su estreno como uno de los títulos más seguidos de la plataforma, firmando además el mejor debut de atresplayer en los últimos tres años.
Protagonizada por Verónica Sánchez, Carlota Baró y Alain Hernández, la ficción amplía su universo coral con un reparto en el que también destacan Martina Cariddi, Judith Fernández, Álex Villazán, Tomy Aguilera, Álex Gadea, Xoel Fernández, Fede Pérez, Alicia Armenteros, Iolanda Muíños, Roque Ruiz, Fran Nortes, Adrián Ríos, Carlos Villarino, Camila Bossa, Alba Loureiro y Alejandro Vergara, entre otros.
Ambientada a comienzos del siglo XX, la serie construye su relato entre un pazo gallego marcado por rígidas jerarquías y una Cuba de herencia colonial, retratando una época atravesada por amores prohibidos, traiciones, desigualdad social y secretos familiares que condicionan el destino de varias generaciones.
El anuncio del compromiso entre Jaime y Clara provoca una reacción inmediata en la familia. Catalina es quien vive la noticia con mayor incomodidad, ya que percibe que su situación personal queda cada vez más relegada. Incapaz de seguir adelante sin respuestas, decide enfrentarse a Gustavo y le exige que aclare esa verdad del pasado que ha evitado durante años.
La conversación entre ambos no tiene el resultado que Catalina esperaba. Gustavo se ve obligado a afrontar decisiones que había preferido mantener en silencio, y esa presión empieza a reflejarse en su actitud y en su forma de relacionarse con el resto de la familia. La tensión se instala en la casa y afecta al día a día de todos.
En paralelo, Inés toma una decisión pensando en el futuro de Clara y le asigna nuevas responsabilidades en la conservera. Para la joven, el encargo supone un paso importante y lo recibe con ilusión, convencida de que puede demostrar su valía. Sin embargo, el cambio no es bien recibido por todas sus compañeras. Algunas, que hasta entonces mantenían una relación cercana con ella, empiezan a mostrar distancia y desconfianza, lo que complica su integración en el trabajo y la obliga a adaptarse a una nueva situación laboral.


