
Jaime se encierra en sí mismo y es Clara quien, ajena a todo, intenta sacar adelante el negocio. Pero el pasado regresa a Punta do Bico para curar heridas y reparar el daño. Este domingo 18 de enero en el último capítulo de “Las hijas de la criada”, solo en atresplayer.
“Las hijas de la criada” se despide este domingo en atresplayer con su octavo y último capítulo después de haberse convertido en el mejor estreno de la plataforma en los últimos tres años. La ficción, respaldada por crítica y público, continúa desarrollando la historia basada en la novela homónima de Sonsoles Ónega, ganadora del Premio Planeta.
La serie está protagonizada por Verónica Sánchez, Carlota Baró y Alain Hernández, acompañados por Martina Cariddi, Judith Fernández, Álex Villazán, Tomy Aguilera, Álex Gadea, Xoel Fernández, Fede Pérez, Alicia Armenteros, Iolanda Muíños, Roque Ruiz, Fran Nortes, Adrián Ríos, Carlos Villarino, Camila Bossa, Alba Loureiro y Alejandro Vergara, entre otros.
El rodaje se ha desarrollado en Galicia, Madrid y Canarias, con una ambientación situada a comienzos del siglo XX. La historia retrata la España de la época a través del linaje de los Valdés, combinando escenarios de un pazo gallego con la presencia de una Cuba de pasado colonial. Amores imposibles, traiciones, luchas de clase, secretos y disputas familiares condicionan el destino de sus protagonistas.
“Las hijas de la criada” es una producción de Buendía Estudios Canarias con participación de Atresmedia y consta de ocho capítulos de 50 minutos. Montse García ejerce como directora de ficción de Atresmedia y Sonia Martínez es la productora ejecutiva de la serie. La dirección corre a cargo de Menna Fité y Alejo Flah.
La muerte de Inés deja un profundo vacío en la familia Valdés. Jaime, superado por lo que ha descubierto sobre el origen de Clara, se aparta de ella y se encierra en su propio dolor. El duelo y el desconcierto le impiden dar un paso hacia delante.
Clara, que todavía desconoce parte de la historia que la afecta de lleno, intenta sostener la conservera y mantener la unidad familiar en medio de un ambiente marcado por la tensión y la tristeza.
El regreso inesperado de figuras del pasado obliga a todos a revisar lo ocurrido años atrás y a enfrentar temas que se habían dado por enterrados. Esa vuelta a lo que quedó pendiente abre la puerta a explicaciones y también a conflictos.
Poco a poco, Clara empieza a unir piezas de su propia identidad. Las respuestas que llega a obtener son dolorosas pero necesarias, y la obligan a plantearse quién es realmente y cuál es su lugar dentro de los Valdés. Esa revelación marcará un antes y un después en su vida.


