
La sorpresa de Seyran a Ferit, la traición de Sinan y el cara a cara de Kazim y Abidin, en el episodio 76 de “Una nueva vida”, la serie turca de Antena 3 para las noches dominicales.
La cadena principal de Atresmedia estrenó este domingo por la noche el tercer episodio de la tercera temporada de "Una nueva vida", una de las superproducciones turcas del momento, protagonizada por Mert Ramazan Demir y Afra Saraçoğlu.
En el capítulo 76, para firmar un acuerdo, los nuevos socios de los Korhan exigen que Seyran forme parte del proyecto, pero ella rechaza reiteradamente la petición de Ferit. Ignorando la presencia de éste, Seyran y Sinan anuncian su boda exprés a los Sanli y los Kantarci, provocando que Ayla active su plan para separarlos. Y Nurten urge a Orhan a casarse con Betül, alegando su avanzado estado de gestación.
Al descubrir su relación con Ferit, el abuelo de Diyar reclama que el joven le pida la mano de su nieta. Y, tras saber por Suna que Abidin es sobrino de Halis, Kazim parece dispuesto a contar la verdad a su yerno. Finalmente, después de ser traicionada por Sinan y engañada por Ayla, Seyran sorprende a los Korhan con la mejor de sus sonrisas y decidida a convertirse en diseñadora de la firma, desatando la euforia de Ferit...
Delante de los socios con los que los Korhan pretenden llegar a un acuerdo, Ferit reconoce que los bocetos que presenta salieron de la mano de su exesposa, que se los hizo llegar cuando su recaída en el alcohol le impedía dibujar. Fascinados, los inversores avisan: solo firmarán con Seyran como diseñadora.
En paralelo, Ayla se reúne con Esme y embiste contra los Sanli para apartar a Seyran de Sinan. Ambas ignoran que sus respectivos hijos ya se han casado. Justo tras esa boda exprés, Sinan caza a Seyran de cháchara con Ferit, que fracasa en su intento de que la joven se una a su empresa. Entonces, Sinan se acerca a su rival con la intención de soltar la bomba, pero su hermana, Hazal, se lo impide.
Seyran y Sinan, cada uno por su cuenta, convocan a sus allegados a una improvisada velada. Al mismo tiempo, Ifakat advierte a Ferit: si Seyran declina la propuesta, la quiebra del imperio familiar será inevitable. Acorralado, Ferit ruega ayuda a Abidin, quien le revela la dirección del restaurante donde cenarán los Sanli y los Kantarci.
Diyar, consciente de que Ferit sigue bebiendo los vientos por Seyran, decide acompañarlo en la misión de convencerla para rescatar la compañía fundada por Halis. Antes de la comida, Seyran y Sinan comunican que se han casado.
El anuncio supone un duro golpe para Ferit, y Diyar, temiendo que se aferre a la botella, propicia enseguida un diálogo privado entre su novio y Seyran, que se muestra tajante por segunda vez: no trabajará para los Korhan.
Al concluir la cena, Esme explica a Kazim que su flamante consuegra la ha tomado con Seyran y su marido promete ocuparse personalmente de la madre de Sinan. A su vez, Ayla detalla a Hazal su plan para hundir el matrimonio de su hermano: que ella se gane la confianza de Ferit y lo empuje hacia una reconciliación con Seyran.
Kazim aborda a Sevki, el individuo que tiene chantajeada a Suna, y le manifiesta que lo oyó coaccionar a su hija: o continuaba dándole dinero, o destaparía que Abidin pertenece al clan Korhan. Poco después, Sevki alerta a Suna: Kazim lo sabe todo.
De este modo, la menor de las Sanli cita a su padre y admite que se ha endeudado para que nadie descubra lo impensable: Abidin es sobrino de Halis. Además, Suna suplica discreción a Kazim, ya que si la verdad sale a la luz, las consecuencias serán irreparables.
Él asiente, pero a la primera de cambio se cuela en el coche de Abidin con el pretexto de que apenas hablan, siendo suegro y yerno. Así las cosas, parece que, con tal de librar a Suna de la amenaza de Sevki, Kazim está dispuesto a desvelar a Abidin el secreto que le han ocultado durante años.
Nurten presiona a Orhan para que contraiga matrimonio con Betül cuanto antes, escudándose en su avanzado embarazo. Por su parte, Aysen, herida por el desplante de Abidin, acepta convertirse en la correveidile de la madre de la secretaria dentro de la mansión.
La tensión aumenta cuando Serpil, sobrina de Ifakat, sonsaca a Betül y descubre que sus sentimientos hacia Orhan son auténticos, mientras que su progenitora es quien verdaderamente codicia la fortuna de los Korhan. Al escuchar la confesión, Aysen corre a comunicárselo a Nurten, avivando un conflicto a punto de estallar.
Por otro lado, Ferit jura a Diyar que dejará el alcohol y consigue pasar la noche en su piso. Sin embargo, la joven desconoce que su abuelo vigila de cerca sus movimientos. De este modo, al día siguiente y sin previo aviso, Iliaz y su esposa, Binnaz, se presentan en el apartamento.
Él derriba a su nieta de una bofetada y le avisa: la responsabilidad será suya si Ferit sale por la puerta con los pies por delante. Gracias a Binnaz, Iliaz cede, aunque impone una condición: que Ferit formalice el noviazgo pidiéndole la mano de Diyar.
Ayla finge estar enferma con el objetivo de obligar a Sinan y Seyran a trasladarse a su residencia para mantener a raya a su nuera. Mientras, ésta recurre a Ferit para buscar el hogar que compartirá con su segundo marido. Cuando Seyran acude al taller de Ferit, la chispa entre ellos salta con la misma intensidad de siempre.
Seyran se inclina por una lujosa mansión frente al mar, mientras Ferit no para de repetirle que ella no está hecha para convivir con un tipo como Sinan. Posteriormente, en la villa de los Kantarci, Sinan miente a Seyran, afirmando que es imposible mudarse a su nueva casa.
De su lado, Ayla y Hazal, con informes falsos sobre la salud de la matriarca, logran convencer a Seyran para que se quede allí. Pero cuando el agente inmobiliario llama y desmiente las palabras de Sinan, la mayor de las Sanli confirma la traición y el engaño.
Y justo en el momento en que Ferit, Orhan e Ifakat daban por perdido el acuerdo que salvaría su negocio, Seyran irrumpe en las oficinas con una amplia sonrisa: acepta ser la diseñadora de la marca Korhan. Ese gesto de lealtad desata inmediatamente la emoción desmedida de Ferit...
