
Ferit se compromete con Diyar, Sinan obliga a Seyran a entregarse a él, Abidin descubre que Halis mató a sus padres y a Nurten se le complica su teatro. En el nuevo episodio de “Una nueva vida” que Antena 3 emite el domingo 22 de marzo a las 22:00 horas.
El próximo domingo 22 de marzo Antena 3 estrena en prime time, a partir de las 22:00 horas, el quinto capítulo de la última temporada de "Una nueva vida", superproducción turca protagonizada por Mert Ramazan Demir y Afra Saraçoğlu.
En el capítulo 77, Diyar rompió con Ferit al ver que rechazaba casarse con ella. Seyran, creyendo que Ayla estaba verdaderamente enferma, se instaló en casa de los Kantarci, donde sufrió las "crisis nerviosas" de Sinan. La joven empezó a trabajar junto a su exmarido, a quien casi besa en el taller. Y Nurten siguió presionando a Orhan para que pusiera fecha a su boda con Betül cuanto antes.
Suna y Kazim descubrieron que Hattuç abandonó a Abidin. Por su parte, Hazal y Mümtaz sonsacaron a Ferit y Gülgün, respectivamente. Eso permitió a Ayla tender una trampa a Seyran en el mismo hotel donde se alojaba Diyar, provocando que Ferit apareciese en la habitación que su exmujer compartía con Sinan. Al final, Seyran, Ferit, Diyar y Sinan protagonizaron un inesperado encuentro a cuatro...
Por mucho que Ferit insiste en que todo es fruto de una estúpida coincidencia, la imprevisible reunión en el hotel desata los celos de Diyar y Sinan, mientras Seyran señala a Ayla como responsable del embrollo. De todos modos, Ferit, tal y como tenía planeado, pide matrimonio a Diyar y ella acepta, con una condición: que olvide a Seyran para los restos. Él le recuerda que ahora trabajan juntos y su prometida le suelta que se las apañe como pueda para evitar a su exmujer.
Además, desde la habitación de Diyar, Ferit escucha los violentos arranques de Sinan contra Seyran en la suite contigua, despertando sus peores sospechas. Al salir del establecimiento, Seyran observa el anillo de compromiso en el dedo anular de Diyar y casi se le saltan las lágrimas al confirmar que Ferit va a casarse con ella.
En casa de los Sanli, Hattuç admite ante Kazim y Suna que abandonó a un bebé en el orfanato de Antep a instancias de Latif y Halis, aunque nunca supo que se trataba de Abidin, sobrino del patriarca de los Korhan. El exchófer, que asiste a la conversación a escondidas y con el corazón roto, se marcha de la vivienda.
En la mansión, Ifakat comunica a Orhan que Nurten, obsesionada por una boda que no llega, aireó en la prensa el embarazo de Betül. De inmediato, el hijo de Halis echa de la residencia a su futura suegra. Por la noche, Abidin reprocha a Suna el silencio sobre su pasado y su esposa afirma que solo pretendía protegerlo. Al final, él termina llorando como un niño acurrucado en el regazo de ella.
En el hogar de los Kantarci, Ayla, consciente de que su trampa ha fracasado, logra convencer a Sinan de que lo sucedido en el hotel no es cosa suya. Y al enterarse de que Ferit se ha comprometido con Diyar, ordena a Hazal espiar a Seyran y a Mümtaz continuar tanteando a Gülgün: "Hay que separar a la pareja como sea".
Por su parte, Diyar anuncia a sus abuelos que, por fin, Ferit ha accedido a formalizar su relación. Enseguida, Ilyaz reclama conocer a los Korhan cuanto antes, pues "ese chico no es de fiar". A la mañana siguiente, Ferit revela su inminente enlace con Diyar, incomodando a Orhan e Ifakat y afligiendo a Serpil, locamente enamorada de él, extremo que su tía capta al instante.
Sediento de venganza, Abidin exige a Kazim el paradero de Sevki. En esas, se topa con Ferit, escamado por la extraña actitud de quien fuera su mejor amigo. A todo esto, Seyran sigue ocultando a Sinan su empleo en la empresa de Ferit. En paralelo, Mümtaz arranca a Gülgün que Diyar ha impuesto a Ferit no ver más a Seyran.
Orhan, incapaz de soportar la desolación de Betül, permite el regreso de Nurten, aunque antes prefiere disculparse en persona, acudiendo a la que él supone su casa, pero que únicamente es una de las fincas que la mujer se dedica a limpiar. Dispuesta a todo para que el hijo de Halis no descubra el engaño, Nurten golpea a la dueña, Feride, quien, aparentemente, muere.
Cuando localiza a Sevki, que resulta ser su tío, Abidin lo maldice por haber chantajeado a Suna y amenaza con matarlo si escatima algún detalle sobre sus orígenes. De este modo, Sevki le entrega una foto de sus padres, a los que Halis mandó asesinar. Por otro lado, Kazim promete a Hattuç que se encargará de frenar la ira de su yerno.
Sin previo aviso, Seyran aparece en el taller de Ferit con el objetivo de impedir que se case por despecho, con tal mala suerte que Diyar la pilla in fraganti. Lo que ignora es que Hazal también la ha cazado visitando a su exmarido. Y a la joven le falta tiempo para compartir el chisme con Sinan.
Al caer la noche, Ferit confiesa a Gülgün que se resiste a alejarse de Seyran porque teme que Sinan la maltrate, cosa que jamás se perdonaría. Posteriormente, la cena ofrecida en la mansión a los abuelos de Diyar acaba como el rosario de la aurora al salir a relucir los escándalos y secretos que rodean a los Korhan.
A la mañana siguiente, Ayla cambia a propósito la medicación de Sinan; Gülgün se da cuenta de que Mümtaz es familia de Sinan, deduciendo que se ha aprovechado de ella; Nurten se fija en Kazim; y Suna pone al corriente a Seyran: Abidin es un Korhan. La mayor de las Sanli piensa que Ferit debe saberlo, pero no encuentra el momento para decírselo.
Ferit cita a Seyran en el taller, donde ella confiesa que es infeliz con los Kantarci y le ruega trabajar juntos allí. Tras muchas dudas, él le comunica que no pueden volver a verse por decisión de Diyar, dejándola devastada. En el exterior, Sinan corrobora que Hazal tenía razón.
Y Abidin, con cara de pocos amigos, se presenta en la mansión, disponiendo por la fuerza que le preparen "un café al estilo de Halis Korhan", para asombro de Aysen, Sefika y Sevda. Finalmente, Ilyaz concede a Hattuç la mano de Diyar para Ferit, mientras Sinan sorprende a Seyran en el taller, obligándola a entregarse a él para demostrar que ya no ama a Ferit...

