
Martina recibe un duro golpe, María se acerca a Samuel, Pía acorrala a Ricardo y Ciro invierte la dote de Julieta a espaldas de todos. Y, además, Curro y Ángela están en la cuerda floja por culpa de Lorenzo. En los capítulos 807 al 811 de “La Promesa”.
"La Promesa" recupera esta semana su ritmo habitual de emisión tras varios días marcados por los cambios en la programación debido a los festivos de Semana Santa. Tanto "La Promesa" como "Valle Salvaje" ofrecieron solo tres entregas, entre el lunes 30 de marzo y el miércoles 1 de abril, quedando fuera de la parrilla el jueves y el viernes. Ahora, la serie de La 1 retoma su cadencia normal con cinco nuevos capítulos que llegan en un momento decisivo para varias de sus tramas.
La tensión entre Manuel y Ciro no deja de aumentar, con Julieta cada vez más incómoda ante los movimientos de su marido y con la amenaza del duque de Carril muy presente. Lo que parecía una inversión controlada empieza a abrir nuevas dudas dentro y fuera del palacio, mientras Vera sigue temiendo las consecuencias de todo lo que rodea a su padre.
Martina, por su parte, afronta una semana especialmente dura después del revés del Patronato. Su intención de sacar adelante el refugio por sus propios medios no será bien recibida por todos y volverá a situarla en el centro de nuevas tensiones.
Tampoco se calman las cosas para Curro y Ángela, enfrentados otra vez por las cartas al rey y por la forma en la que otros intentan influir en su relación. En paralelo, María tendrá que tomar decisiones importantes en medio de su distancia con Carlo y de su creciente cercanía con Samuel.
En la zona de servicio, además, Pía continúa atando cabos sobre Ricardo tras descubrir un detalle que contradice su versión al respecto de la muerte de Ana. Todo ello marcará una semana movida y con varios frentes abiertos en "La Promesa".
No te pierdas el avance exclusivo de vemosTV con todo lo que veremos próximamente en los capítulos 807 al 811 de "La Promesa", que se emitirán del 6 al 10 de abril en La 1 de TVE.
Martina recibe un duro golpe cuando el Patronato rechaza su proyecto para el refugio. La noticia la deja desolada y también cae como un jarro de agua fría entre el servicio, que esperaba una respuesta favorable.
En paralelo, Cristóbal toma una drástica decisión con María y Carlo. Les da un ultimátum: o se casan de inmediato o serán despedidos de La Promesa. María, sin embargo, se niega de forma rotunda a pasar por el altar.
La situación de Curro y Ángela también empeora. Lorenzo manipula a la joven al asegurarle que Curro y Alonso ya han escrito y enviado las cartas al rey sin contar con ella, lo que agrava la distancia entre los dos.
Además, Leocadia descubre ante Cristóbal su maniobra para retrasar la boda de Ángela y Curro, apoyando que él recupere el título. Mientras, Pía confiesa a Petra que encontró una entrada del “As de Copas” entre las cosas de Ricardo y empieza a sospechar aún más de él.
Por su parte, Manuel vuelve a prometer a Julieta que dejará a Ciro fuera del negocio con el duque de Carril. Y Teresa y Curro preparan un plan para que Vera hable con su madre sobre los negocios del duque, que podrían arrastrar a Manuel.
Vera cuenta a Curro y Teresa que su madre no sabía nada de los negocios de su padre con Manuel. Esa reacción hace pensar que el acuerdo con el duque de Carril esconde más de lo que parece. Curro y Alonso intentan hacer entrar en razón a Manuel, pero el heredero resta importancia al asunto. Según él, la inversión es pequeña y todo está bajo control.
Tras el rechazo del Patronato, Martina decide no quedarse de brazos cruzados. Pese a que Leocadia y Lorenzo le aconsejan callar, reúne a Samuel, Petra y Simona para anunciar que no piensa rendirse y que financiará el refugio con su propio dinero.
Esta medida abre otro frente en palacio, mientras Ángela reprocha a Curro haber escrito la carta al rey sin consultarle. La discusión entre ambos es especialmente dura.
En el servicio, Teresa y Samuel hablan del futuro de María y del bebé. Petra y Pía, por su parte, coinciden en que Ricardo oculta algo sobre la muerte de Ana. Santos intenta ayudar a su padre haciéndose cargo de un recado, pero el gesto termina costándole una reprimenda de Cristóbal.
Antes de terminar el día, Ángela da un paso inesperado y pregunta a Pía si tuvo problemas con el barón de Linaja.
La decisión de Martina de pagar el refugio con su patrimonio provoca una tormenta en palacio. Jacobo monta en cólera, mientras Leocadia y Lorenzo se burlan de ella. Durante una cena cargada de tensión, Martina anuncia que pedirá explicaciones al Patronato, pero Jacobo se lo prohíbe. En la zona de servicio creen que su propuesta solo puede servir como salida provisional.
Al mismo tiempo, Ciro se dirige directamente al duque de Carril para insistir en la inversión. Manuel avisa a Julieta de que su marido no piensa dar marcha atrás.
Pía aclara a Ángela que el barón de Linaja no abusó de ella. Y Santos vuelve a ser reprendido por Cristóbal después de cambiar tareas con su padre, aunque intenta defenderse.
La boda de Curro y Ángela se convierte, además, en el centro de una fuerte discusión provocada por Lorenzo. La conversación acaba salpicando a todos y la pareja no sabe cómo frenar la situación. Alonso anima entonces a Curro a arreglar sus diferencias con Ángela para poder enviar las cartas al rey.
En el terreno sentimental, María Fernández termina perdiendo los nervios tras una fuerte discusión con Carlo y le da una bofetada. Después busca consuelo en Samuel y ambos acaban besándose apasionadamente.
Tal y como tenía planeado, Ciro da un paso muy serio al cerrar en secreto un acuerdo de inversión con el duque de Carril. Lo hace utilizando el dinero de la dote de Julieta y sin tener en cuenta su opinión.
Martina, mientras tanto, encadena dos malas noticias. El Patronato se niega a hablar con ella y además le retiran la invitación a un baile importante. Hundida por lo ocurrido, busca apoyo en Adriano y se acerca a él con intención de besarlo.
Curro y Ángela logran reconciliarse y acuerdan revisar juntos la carta al rey. Pero Lorenzo vuelve a intervenir y manipula las cartas de Curro y Alonso. Finalmente, Cristóbal se las lleva para enviarlas.
En la zona de servicio, María le confiesa a Pía que besó a Samuel. Aun así, poco después da un pequeño paso hacia Carlo al visitar la casa.
Ricardo agradece a Santos que lo defendiera ante Cristóbal y la relación entre ambos sigue mejorando. Teresa, además, habla con Pía sobre la carta de amor que encontró de Cristóbal y advierte al mayordomo de que Manuel protegerá a María.
La desconfianza de Pía hacia Ricardo va a más cuando revela a Petra por qué no cree su versión: la entrada del “As de Copas” tenía una fecha anterior al asesinato de Ana. Eso significa que Ricardo mintió y que estuvo allí cuando su mujer aún vivía.
Pía decide plantar cara a Ricardo por la entrada del “As de Copas”. Junto a Petra llega a plantearse si mintió desde el principio y si pudo tener algo que ver en la muerte de Ana.
Curro y Ángela vuelven a romperse después de que Lorenzo haya hecho de las suyas. Ella interpreta como una traición que las cartas al rey se hayan enviado sin que pudiera revisarlas y la pelea entre ambos resulta monumental.
Tras su beso, Samuel y María hablan de lo ocurrido. Ella termina confesándole que lo quiere, aunque cree que lo suyo no tiene salida. Al mismo tiempo, propone a Carlo que ambos lleven vidas separadas para criar a su hijo.
Vera sigue viviendo con miedo ante la posibilidad de que su padre, el duque de Carril, reaparezca en cualquier momento. Y Leocadia informa de que el Patronato va a reunirse para decidir si expulsan a Martina.
Por otro lado, Manuel asegura a Alonso que ha frenado las intenciones de Ciro de invertir. Pero está muy equivocado. Ciro ya ha movido la dote de Julieta y además ha manipulado a la joven, que termina enfadándose con Manuel tras sentirse engañada.


