
Orhan pilla a Betül, Diyar es víctima de un sospechoso disparo, Ferit secuestra a Ayla, la policía detiene a Sinan y Seyran gana la guerra. En el nuevo episodio de “Una nueva vida” que Antena 3 emite el domingo 3 de mayo a las 22:00 horas.
Este domingo 3 de mayo Antena 3 estrena en prime time, a partir de las 22:00 horas, el undécimo capítulo de la última temporada de "Una nueva vida", superproducción turca protagonizada por Mert Ramazan Demir y Afra Saraçoğlu. Como viene siendo habitual, el episodio no se ofrecerá completo, ya que antes se emitirá lo que resta del 83.
En el capítulo 83, tras frenar su marcha a Antep, Halis alentó a Seyran a reconquistar a Ferit y la joven advirtió a su exmarido: o Diyar o ella. Esme siguió obcecada con regresar a su ciudad natal, mientras Abidin y Suna se dispusieron a instalarse en la mansión y Aysen incitó a Sinan a asaltar la vivienda. Y después de descubrir que Betül era infiel a Orhan, Halis exigió someter al bebé de la secretaria a una prueba de ADN.
Ferit resolvió romper con Diyar, pero reculó al comprobar que la destrozaría. Hattuç reveló a Abidin la verdad: fue su padre quien intentó asesinar a Halis. Entonces, el exchófer admitió ante Suna que su herida se había cerrado. De su lado, Binnaz empujó a su nieta a mudarse a la mansión. Y acuciado por una horrible pesadilla con Diyar, Ferit arrojó al suelo su anillo de compromiso y besó apasionadamente a Seyran...
El beso más esperado termina con Ferit volviendo a huir de Seyran. Al día siguiente, sus abuelos se despiden de Diyar, decidida a mudarse a la mansión después de que Binnaz la haya liberado de Ilyaz. En paralelo, Ferit se encamina hacia el apartamento de la abogada para -esta vez parece que sí- romper totalmente con ella.
En su habitación, Seyran comparte con Suna sus recelos respecto a la actitud de Ferit, que sigue sin decirle "te quiero". De su lado, Abidin intenta firmar la paz con Halis definitivamente, pero el patriarca necesita tiempo. Y Betül pide a Tayfun, su examante y padre del bebé que lleva en el vientre, que la ayude a sustituir su sangre por la de Orhan en la prueba de ADN a cambio de "muchos ceros".
Entretanto, en la misma puerta de su casa, un misterioso motorista dispara a Diyar, a la que Ferit, quien se presenta a la policía como "prometido" de la joven, encuentra herida de gravedad. De inmediato, su exmarido, señalando directamente a Sinan, comunica el suceso a Seyran, que se culpa de la tragedia.
Suna y Abidin acuden al hospital para interesarse por Diyar, fuera de peligro. El antiguo chófer, que ahora llama "sobrino" a Ferit, acepta a regañadientes la idea de éste de secuestrar a Ayla, madre de Sinan, con el objetivo de atrapar a su hijo. Por su parte, Seyran respira aliviada al saber que la bala solo rozó a Diyar.
En la residencia de los Korhan, todos temen ser la próxima víctima de Sinan, aunque hasta el momento no existen pruebas que vinculen al fugitivo con el ataque a Diyar. Y en la clínica, Suna pone el grito en el cielo ante la ocurrencia de Ferit de acoger a la muchacha en la mansión: "¡Dale la noticia a Seyran y asume las consecuencias!".
Nada más obtener el alta, Diyar se percata de que Ferit se ha deshecho de su anillo de compromiso y él inventa una estúpida excusa que ella no se traga. Así, tal y como preveía Suna, la guerra se desata enseguida, en cuanto Seyran le brinda su apoyo y Diyar le suelta que le basta con los cuidados de su "prometido".
Más tarde, la menor de las Sanli descarta que Sinan disparara a Diyar: el enigmático agresor dejó una nota cuya letra no corresponde a la de su expareja, que no sabe conducir en moto. "¿Me pegué un tiro yo misma?", le contesta la abogada, visiblemente incómoda.
Acto seguido, Ferit disipa las dudas de Seyran: "Lo mío con Diyar se acabó, pero esperaré el momento adecuado". "No me tocarás hasta que se termine del todo", le replica ella con retintín, avisando a su amado de que permanecerá alerta. "Cuidado con palabras como 'mi amor' o 'querida'", apostilla sonriendo.
Después, Seyran expone a Suna sus sospechas de que Diyar miente. ¿Ha fingido un crimen para instalarse en la mansión? Seyran también confiesa su presentimiento sobre Diyar a Halis, quien, de acuerdo en que la chica es, cuanto menos, poco transparente, la azuza para que no le quite ojo. Mientras, Aysen se cita con Sinan, pasmado cuando la criada le cuestiona por qué atentó contra Diyar.
Con Seyran a su favor, Ferit, sin consultar a Diyar, se prepara para raptar a Ayla y usarla como cebo para cazar a Sinan. No obstante, la matriarca de los Kantarci, lejos de resistirse, entra en el coche por su propio pie, resuelta a demostrar la inocencia de su hijo. Así, en la mansión, tilda a Diyar de calumniadora y reclama pruebas. Entonces, Ferit la retiene a la fuerza, a ver si Sinan "asoma la cabeza".
Lo que los Korhan ignoran es que Aysen mantiene permanentemente informado al prófugo. A solas, Ayla reafirma la teoría de su exnuera de que Sinan no tiroteó a Diyar y Seyran se desgañita para que Ferit admita la farsa de la abogada, sin éxito.
A todo esto, Esme, que insiste en regresar a Antep, determina hacer lo imposible para impedir que Seyran y Ferit retomen su historia, rogando a Kazim que colabore con ella. Sin embargo, el padre de las Sanli secunda a su exyerno, aunque lo presiona para que corte con Diyar cuanto antes. Por la mañana, Kazim aborda a la joven y le desvela que Ferit la va a dejar. Para colmo, Diyar, histérica, halla la alianza de marras tirada en el suelo.
Por otro lado, Ayla ofrece a Ifakat saldar las deudas de los Korhan si la libera, y la pelirroja, compinchada con el resto de la familia, accede a rubricar el trato. Mümtaz desconfía, pero Aysen corrobora a Sinan que en la mansión necesitan dinero. Y en el centro de análisis, Betül intercambia la sangre de Orhan por la de Tayfun, con tan mala suerte que su prometido la pilla con las manos en la masa.
Ferit cita a los Kantarci en un bosque apartado, adonde llega acompañado de Seyran, Diyar, Suna y Abidin. Allí, Ayla se reencuentra con su hijo y, desconociendo que le han tendido una trampa, espeta a Ifakat que se olvide del cheque.
En esas, se persona la policía, que detiene a Sinan y sus cómplices: Ayla, Mümtaz y Hazal. Seyran propina una bofetada a quien pretendió matarla y le arranca la verdad: él no atacó a Diyar. Finalmente, ésta insinúa que su teatro fue un acto desesperado para desbancar a Seyran y Ferit la abandona para siempre...

