
Leonor regresa junto a Rosalía y Rafael rechaza readmitirla, Matilde siente a su hijo, Dámaso esconde varios asesinatos, Enriqueta oculta la verdad a Braulio y alguien descubre el secreto de Luisa y Bárbara: mejores momentos de “Valle Salvaje” del 11 al 15 de mayo.
"Valle Salvaje" ha vivido otra intensa semana, con escenas cargadas de intriga, como la de un desconocido pillando a Luisa y Bárbara hablando del hijo de Adriana; instantes llenos de emoción, debido a la actitud de Enriqueta hacia Alejo; y otros inquietantes, con la reaparición de Leonor junto a Rosalía.
La ficción que La 1 emite cada tarde a las 17:45 horas encara la recta final de su tercera temporada, que acabará este jueves, 21 de mayo, con el episodio 420. Al día siguiente, viernes 22, arrancará la cuarta. A todo esto, la popular telenovela vespertina, también disponible en RTVE Play y Netflix, cierra una semana para olvidar con un 10,4% de share, solo cuatro décimas más que el pobre dato firmado la jornada anterior.
A continuación, repasamos en vídeo algunos de los mejores momentos de "Valle Salvaje" esta semana: la llegada de Rosalía, el misterioso bebé de Matilde, la ejecución de los asaltantes de la calesa, la sinceridad de Enriqueta con Alejo y la pillada a Luisa y Bárbara.
Con Leonor desaparecida, Luisa aceptó encargarse de María con ayuda de Matilde, quien volvió a sospechar que Atanasio no desea ser padre. El matrimonio resolvió sus diferencias después de que él se mostrase incómodo con la niña en la Casa Pequeña. Poco después, el secretario se ofreció a cuidar de la supuesta hija del duque.
No obstante, surgieron complicaciones y Atanasio tuvo que recurrir a Pedrito. Luego, Matilde se despidió de María, que regresó a la Casa Grande, mientras que Atanasio se sinceró con Rafael: "Los niños me dan miedo". Al final, él halló a su esposa llorando: "¡He sentido a nuestro hijo en mis entrañas!", aseguró la doncella.
Luisa, herida tras escucharlo negar a Enriqueta que Domingo la violase, confrontó a Alejo: "¡Eres la decepción de mi vida!". Él se extrañó de que la "tía Henriette" aún no hubiese trasladado a Braulio su confesión. Contra todo pronóstico, Enriqueta convenció a su hijo de que Alejo no mató a su padre.
El hermano del duque agradeció a su tía que decidiese ocultar su crimen a su primo y ella se abrió en canal delante de su sobrino: "Domingo era un demonio y merecía acabar como acabó". Más tarde, Enriqueta ordenó a Braulio sustraer el libro de cuentas de la finca de los Gálvez de Aguirre.
Al enterarse de que Dámaso pretendía aliarse con Rafael, José Luis amenazó a Mercedes: "¡Te advierto de lo que está por venir!". Tras esa inesperada visita, la duquesa de Miramar se reafirmó en participar en la conjura contra el exduque y don Hernando, confirmando a Victoria que, cuando todo estalle, no la dejará caer.
José Luis y el marqués presionaron al duque para que se alejara de "don Eduardo" y el heredero intuyó que su padre guarda un secreto respecto al amante de Mercedes. En esas, el consejero real recibió una misiva urgente de la Santa Hermandad: los asaltantes de la calesa habían aparecido muertos.
Don Hernando culpó a Dámaso de esos asesinatos, aunque su enemigo lo negó. Sin embargo, al poco tiempo, su primer marido comunicó a Victoria que, cuando Mercedes "esté preparada", le contará que él ejecutó a los bandidos. No obstante, su legítima esposa le recomendó guardar silencio frente a la duquesa de Miramar. Y el marqués continuó su investigación acerca de la matanza, presionando a Victoria sin éxito.
Victoria intentó persuadir a Bárbara y Pedrito para que se mudasen a palacio, pero su sobrina rechazó la invitación reiteradamente. Pedrito confrontó a su hermana por despreciar la oferta, e incluso se compadeció de su tía: "Ahora solo es una pobre mujer que sufre".
A todo esto, Luisa impidió que la menor de las Salcedo, resuelta a encontrar a su sobrino como fuese, cometiera la locura de llevarse al bebé de la cabaña de las parteras. De este modo, Bárbara perdió los nervios, abrumada por el destino del hijo de Adriana y la presión de Victoria y Pedrito, y Mercedes la animó a sincerarse con ella.
Al anochecer, alguien descubrió por boca de Luisa y Bárbara que Adriana parió un varón y se lo robaron.
Las dos casas pasaron la noche en vela ante la desaparición de María y Leonor. Angustiado por una búsqueda infructuosa, Rafael estalló: "¡¿Dónde tiene esa mujer a mi hija?!". La pequeña apareció enseguida en brazos de la "tía Henriette", pero su aya siguió en paradero desconocido.
Ante este panorama, el duque pidió a Victoria y Enriqueta buscar nuevas candidatas para cuidar de la niña, con la única condición de que se parecieran a la joven desaparecida. Días después, por la noche, Leonor regresó a la Casa Grande a escondidas, acompañada de su hermana Rosalía.
Cuando ambas estaban a punto de acceder a la alcoba de Rafael, don Hernando les dio el alto y las expulsó. Pero el duque dejó explicarse a la muchacha: Rosalía está enferma y necesitaba llevarla al valle. De todos modos, Rafael se negó a readmitir a Leonor como aya de María, a pesar de las súplicas de su hermana...
Si te has quedado con ganas de saber qué pasará la próxima semana, ya puedes leer el avance del lunes 18 de mayo para descubrir lo que veremos en el capítulo 417 de "Valle Salvaje".
Y ojo, porque entonces se sabrá quién ha descubierto el secreto de Luisa y Bárbara...

