
María Fernández acepta casarse con Carlo, Ciro intenta engañar a Manuel y Julieta descubre dónde están Simona y Candela, en los capítulos 895 al 899 de “La Promesa”, del 31 de agosto al 4 de septiembre.
Máximo ya no puede esconder que fue él mismo quien llevó a la prensa la noticia de que Ángela es su hija. El duque de Buenaventura reconoció ante Leocadia que filtró su paternidad para controlar cómo se hacía pública, una maniobra que amenaza con alejarlo todavía más de la joven.
Martina y Adriano tampoco encontraron otra salida a las amenazas de Jacobo. Los dos decidieron aceptar su condición y separarse para evitar que cuente a los Luján la relación que habían ocultado. Su historia queda así pendiente de una despedida que ninguno desea.
En el servicio, la marcha de Simona y Candela ha dejado a La Promesa sin sus cocineras. Teresa y Ricardo han tenido que hacerse cargo de los fogones mientras Cristóbal busca sustitutas, aunque nadie sabe todavía dónde se encuentran las dos mujeres.
También se acerca otra boda. Carlo ha decidido pedir matrimonio a María Fernández después de los últimos acercamientos entre ambos. Samuel conoce sus intenciones y afronta la situación sabiendo que sus sentimientos por María siguen ahí.
La nueva semana volverá a estar condicionada por La Vuelta a España, aunque RTVE prevé emitir cinco capítulos de “La Promesa” entre el lunes 31 de agosto y el viernes 4 de septiembre. El lunes será jornada de descanso en la carrera y la serie conservará inicialmente su horario de las 18:35 horas. Desde el martes, la retransmisión ciclista podría causar retrasos o cambios de última hora.
TVE ha optado esta vez por reservar el espacio de sus ficciones diarias y sacrificar “Directo al grano”. Si se cumple la planificación, “La Promesa” emitirá los capítulos 895 al 899. Con esa previsión, estos son todos los acontecimientos de “La Promesa” para la semana del 31 de agosto al 4 de septiembre, que te ofrecemos en exclusiva, en vemosTV.
Máximo reconoce ante Leocadia que fue él quien filtró a la prensa la noticia de su paternidad. Su intención era controlar el relato sobre Ángela antes de que otra persona hiciera pública la información, pero Leocadia le advierte de que su decisión puede alejarlo todavía más de su hija.
La reacción de Ángela no tarda en llegar. Cuando descubre que su propio padre estuvo detrás de la filtración, estalla contra Máximo por haber actuado a sus espaldas. Curro tampoco aprueba lo que ha hecho y se lo reprocha directamente.
Leocadia aprovecha el error del duque para recordarle las consecuencias que puede tener. Si Ángela sigue negándose a contar con él en su boda, la ausencia de Máximo en el enlace de su propia hija provocará un escándalo.
Mientras tanto, Lorenzo y Ciro siguen adelante con sus planes relacionados con el motor de Manuel. El capitán convence al joven para conceder licencias sin informar al heredero y repartirse después las ganancias. Eso sí, antes necesitan conseguir margen para actuar sin levantar sospechas.
Ciro encuentra la forma de hacerlo cuando convence a Manuel de que le deje realizar trabajo de campo. El piloto, feliz de poder pasar tiempo a solas con Julieta, acepta la propuesta y, sin saberlo, le da la libertad que necesita para poner en marcha el acuerdo con Lorenzo.
En el servicio, Tomasa sigue presionando a Petra y la obliga a aceptar el puesto de ama de llaves. Al mismo tiempo, Teresa y Ricardo afrontan su primera comida al frente de las cocinas después de la marcha de Simona y Candela. La tarea ya es complicada por la falta de experiencia, pero Julio contribuye a que todo resulte todavía más difícil.
La separación de Martina y Adriano también llega a uno de sus instantes más dolorosos. Después de asumir que tendrán que cumplir las condiciones impuestas por Jacobo, los dos sellan su despedida con un beso antes de poner fin a su relación.
Samuel, por su parte, sabe que Carlo está a punto de dar un paso definitivo con María Fernández. Sin contarle directamente lo que va a ocurrir, se despide de ella de una forma que esconde mucho más de lo que María puede imaginar. Poco después llega la escena que Samuel temía. Carlo se presenta ante María, hinca la rodilla y le pide matrimonio.
Máximo sigue convencido de que Ángela terminará aceptando que la acompañe al altar, pese a todo lo ocurrido. Leocadia no comparte su seguridad y le advierte de que su hija no dará marcha atrás con tanta facilidad.
Curro y Ángela continúan mientras tanto con los preparativos del enlace sin contar con el duque de Buenaventura. La pareja decide que la ceremonia se celebrará en Luján y sigue organizando la boda según sus propios planes.
Máximo intenta entonces imponerse. Comunica a Ángela que será él quien la lleve al altar, como si la decisión ya estuviera tomada. La joven, sin embargo, responde tal y como Leocadia había anticipado: se niega a aceptar la presencia de su padre a su lado durante la ceremonia.
Otra boda sí empieza a tomar forma en el servicio. Tras la petición de Carlo, María Fernández acepta convertirse en su esposa. Teresa y Pía presencian la escena mientras espían a la pareja y reciben con emoción la respuesta de su compañera.
La noticia del compromiso se extiende rápidamente por La Promesa. María y Carlo comienzan así a pensar en su enlace mientras Samuel tendrá que convivir con una noticia que le afecta mucho más de lo que quiere reconocer.
Martina y Adriano también tienen que cumplir la decisión que tomaron. Los dos informan a Jacobo de que aceptan sus condiciones y ponen fin a su relación, justo como él les había exigido para guardar silencio.
En las cocinas, la ausencia de Simona y Candela sigue sin resolverse. Leocadia ordena buscar sustitutas y exige que amplíen la búsqueda hasta Madrid si es necesario. Teresa y Ricardo continúan ocupándose de los fogones lo mejor que saben mientras aparece una solución.
Ciro, entretanto, comienza sus viajes después de obtener el visto bueno de Manuel. Él y Lorenzo celebran que su plan marcha según lo previsto, sin sospechar que Manuel también ve una ventaja en las ausencias de Ciro: tendrá más tiempo para encontrarse a solas con Julieta.
La pareja aprovecha precisamente una de esas ocasiones y baja la guardia. Manuel y Julieta están a punto de besarse cuando Ciro regresa de improviso y amenaza con encontrarlos juntos.
Manuel y Julieta consiguen separarse antes de que Ciro los descubra. Un ruido les advierte de su llegada justo cuando estaban a punto de besarse y ambos reaccionan a tiempo.
Ciro entra satisfecho después de visitar una fábrica, pero su tranquilidad dura poco. Manuel le enseña una carta enviada por Toño y Enora relacionada con sus viajes y Ciro teme que hayan descubierto lo que está haciendo a sus espaldas.
Mientras esa preocupación crece, Máximo sigue buscando una forma de recuperar un sitio en la boda de Ángela. Esta vez recurre a Curro y le pide que intervenga para convencerla de que acepte que él la lleve al altar. Curro accede a hablar con su prometida, aunque advierte al duque de que sus posibilidades son escasas.
Samuel tampoco logra disimular lo que siente desde que María aceptó casarse con Carlo. Confiesa a Pía que la boda le duele más de lo que debería y admite que todavía no ha sido capaz de felicitar a la pareja.
Los problemas de las cocinas aumentan además por las exigencias del servicio del duque de Buenaventura. Martina denuncia que quieren que se prepare comida aparte para ellos, algo que complica todavía más el trabajo de Teresa y Ricardo. Máximo acaba interviniendo y amenaza a Julio y Tomasa con despedirlos si continúan causando problemas.
Pía, mientras tanto, ya piensa en lo que ocurrirá después de la boda de Curro y Ángela. Confía a Ricardo que, cuando los dos estén casados, piensa contarles la verdad sobre la muerte de Jana y la implicación de Leocadia.
Y mientras todos creen que Simona y Candela abandonaron La Promesa sin dejar rastro, Julieta y Samuel consiguen localizarlas. Las dos están escondidas en el refugio, mucho más cerca de lo que nadie imaginaba.
Julieta y Samuel ya saben dónde se encuentran Simona y Candela, pero las cocineras se niegan a regresar mientras Julio y Tomasa sigan en La Promesa. Los dos prometen no contar a nadie que están escondidas en el refugio.
En el palacio, Cristóbal trata de poner orden después de los problemas provocados por el servicio de Máximo. El mayordomo obliga a los criados del duque a disculparse ante quienes están trabajando en las cocinas.
La discusión por la boda de Ángela tampoco termina. Alonso y Curro intentan convencerla de que acepte que Máximo la acompañe al altar, pero ella continúa negándose.
El duque reconoce además que el escándalo provocado por su paternidad ya le está costando negocios. Alonso acaba comprobando que no habrá forma de convencer a la joven y admite ante Máximo que Ángela no piensa ceder.
Las bodas de Martina y María también propician una conversación entre ambas. Sin decirlo de forma expresa, las dos entienden que ninguna va a casarse por amor.
Samuel, entretanto, decide dejar de esconder por completo sus sentimientos. Habla con María y reconoce que su boda con Carlo le duele, aunque también le dice que se alegra por los dos.
Carlo descubre después una norma del servicio que obliga a esperar a que los señores celebren sus bodas antes de que puedan hacerlo los criados. Curro interviene y anula esa restricción, por lo que María y Carlo ya no tendrán que supeditar su enlace al suyo con Ángela.
Petra también sigue atrapada bajo las órdenes de Tomasa. Esta vez, Tomasa amenaza con ir contra las personas a las que Petra aprecia si se niega a obedecerla y deja entrever que el enfrentamiento entre ambas viene de muchos años atrás.
Al mismo tiempo, Ciro llega al punto más delicado de su acuerdo con Lorenzo. Entre varios documentos que Manuel debe revisar, intenta introducir una licencia falsa para conseguir que la firme sin darse cuenta. Todo depende de que el heredero no descubra el engaño.
Ciro no consigue entregar a Manuel los documentos preparados para engañarlo. Los nervios terminan por vencerlo antes de conseguir la firma que necesita para ejecutar su acuerdo con Lorenzo.
El capitán busca entonces otra salida. Propone contactar directamente con una empresa interesada en adquirir la licencia y ganar así tiempo hasta que Ciro pueda conseguir la firma de Manuel. La compañía responde de forma favorable y muestra un interés real en el acuerdo.
Mientras Ciro trata de corregir su fracaso, María Fernández y Carlo deciden que se casarán la semana siguiente. Los dos empiezan a concretar una ceremonia que María quiere celebrar de la forma más discreta posible.
La joven propone que sea don Agapito de Villalquino quien oficie la boda para evitar poner a Samuel en esa situación. También decide reducir al mínimo los invitados, tanto es así que no quiere que asistan ni Curro ni Manuel.
Curro afronta además otro problema con Ángela. Los dos vuelven a discutir cuando ella le reprocha que esté anteponiendo su trabajo en Lisboa a todo lo relacionado con Máximo.
Julieta, por su parte, regresa al refugio para visitar a Simona y Candela. Allí les cuenta que María va a casarse con Carlo. Las dos reciben emocionadas la noticia, aunque ni siquiera eso hace que reconsideren su decisión de permanecer lejos de La Promesa.
En el palacio, Pía encuentra a Petra llorando e intenta ayudarla, pero ella rechaza su acercamiento. Poco después, Petra descarga su enfado sobre Teresa y Ricardo incluso cuando Tomasa no está delante.
Sin embargo, Tomasa escucha a escondidas, complacida, cómo Petra reprende a sus compañeros. La situación empeora cuando Petra también se enfrenta a Pía y llega a amenazarla con despedirla.
Julieta cree que sus visitas al refugio siguen siendo secretas, pero Manuel termina demostrando lo contrario. Le comunica que sabe que está yendo allí y le exige que le explique qué ocurre. Julieta tendrá que decidir si le cuenta que Simona y Candela están escondidas en el refugio.
