Como cada lunes, Alberto Chicote y su "Pesadilla en la cocina" regresan a nuestras pantallas. Si la semana pasada, Alberto Chicote vomitaba al enfrentarse a la cocina más sucia, el cocinero batallará en esta nueva entrega con unos jóvenes que se creen emprendedores, pero que para él no son más que unos niños que están jugando a los restaurantes. Será esta noche a partir de las 22:30 horas cuando podamos ver como se las apaña Chicote para intentar poner orden en el "34bar", una hamburguesería en la que sus dueños no son capaces de asumir la responsabilidad de liderar un negocio.
Ubicada en el madrileño pueblo de Cercedilla, esta hamburguesería lleva abierta al público algo más de un año. Sus dueños son tres jóvenes de 25, 26 y 19 años, y aunque tenían cierta experiencia en hostelería, lo cierto es que ninguno de ellos ha demostrado que puede asumir la responsabilidad que necesita un negocio. Así, Alberto Chicote se enfrentará este lunes a uno de sus casos más difíciles, pues además de vérselas con los chicos, también tendrá que contrallar con la madre de uno de ellos, quien ha hecho creer a todo el mundo que su hijo es un experto cocinero.
Aunque el cocinero no quiere ser duro con ellos para no romper las esperanza de los jóvenes, lo cierto es que la falta de organización, el caos de la sala y la comida que sirven no se lo pondrán fácil. El cocinero no prueba absolutamente nada de lo que hace ya que odia la fritanga y cree que los platos que ofrece a sus clientes no son de calidad. Además, toda la comida que sirven es congelada, incluso la tortilla de patatas; la freidora es el utensilio más usado en la cocina de la hamburguesería, ya que los fogones se encuentran tapados y utilizan el montacargas a modo de despensa.