
María, desesperada, ve cómo Andrés encuentra otra excusa para no marcharse a Navarra. Esto y más, en el capítulo 82 de “Sueños de libertad”, el miércoles 19 de junio en Antena 3 a partir de las 15:45 horas.
En el episodio anterior de “Sueños de libertad”, emitido el martes 18 de junio, María, indignada porque Andrés prefiere estar pendiente de Begoña que irse a Navarra, le soltó a su marido que está embarazada. Y Marta anunció a Fina que busca un bebé con Jaime. Además, Begoña descubrió que todas las pruebas de los asesinatos de Jesús habían desaparecido del desván. Su suegro le exigió silencio bajo amenaza de dañar a su madre…
En el desván, continúa el rifirrafe entre Damián y Begoña, que trata de hacer ver a su suegro que las cosas no pueden seguir como hasta ahora porque Jesús ha intentado matarla. Él insiste en que será capaz de todo con tal de proteger a su hijo. En ese momento, la herida de la enfermera comienza a sangrar y ella desiste: no denunciará a su marido. Después, se desmaya en brazos del patriarca…
A la mañana siguiente, Damián comunica a Jesús que se ha deshecho de todas las pruebas que había en el desván y que Begoña lo ha descubierto: sólo ha guardado el dinero con el que iba a fugarse Valentín. El primogénito tiene miedo de que su mujer lo delate, pero su padre le garantiza que eso no sucederá y le insta a volver a enamorarla.
Durante el desayuno, Marta cuenta a Andrés que Jaime ha pasado la noche junto a Begoña, a la que Damián dice que halló inconsciente después de que se le saltaran los puntos por levantarse de la cama. La joven se huele que algo grave ha ocurrido, ya que su hermano, que se iba a Navarra, permanece en la mansión.
Y María llega asegurando que ya tiene hechas las maletas para partir a Olite. Sin embargo, Marta ruega a Andrés que se quede al menos un mes en la fábrica, pues llevar todo el peso de la empresa sobre sus hombros se le está haciendo muy duro. Él, que no quiere dejar a Begoña con Jesús, acepta, pero su mujer tacha a su cuñada de egoísta y aprovechada…
Mientras, la confianza entre Luis y Sara aumenta y éste confiesa a la criada que su padre se suicidó y eso abrió una brecha entre las familias fundadoras de las perfumerías, los Merino y los De la Reina. Más tarde, Digna propone a Gema que acompañe a Sara, que va a Madrid a arreglar unos papeles.
En la alcoba, Luz visita a Begoña, que le oculta lo sucedido con Damián. La doctora desvela a su amiga que sabe que su marido le disparó, y ésta le suplica que no se lo diga a nadie, pues podría acarrearle consecuencias terribles. En ese instante, Jesús irrumpe en la habitación y su mujer le reitera que no quiere ni verlo.
Entretanto, Marta reflexiona en sus escritos sobre la maternidad, que cree que le puede cambiar la vida para bien, aunque si fuera libre no elegiría a Jaime para andar ese camino, sino a Fina, quien le enseñó a amar y a la que añora. Cuando su marido ve el cuaderno, ella no duda en explicarle que ahí plasma sus sentimientos, segura de que él respetará su intimidad…
A todo esto, Gema y Sara disfrutan de su jornada en Madrid. De pronto, la sirvienta, a la que no le falta un perejil, deja plantada a la nueva criada escudándose en que debe acudir a la presentación de un libro, pidiendo a la muchacha que invente cualquier excusa si Digna pregunta por ella…
En la tienda, Carmen quiere saber qué pasó entre Fina y Marta tras la presentación del nuevo lanzamiento. Su compañera admite que se le abrió la tierra bajo los pies cuando la jefa le reveló que está buscando un hijo con Jaime. La sevillana la reconforta mientras su amiga se sincera: se siente sola y atrapada por su orientación.
Al salir del dispensario, Jaime sufre otra crisis y Luz le recomienda operarse cuanto antes, pero él parece tener asumido que le queda poco tiempo. De repente, suena ininterrumpidamente el claxon de un coche y encuentran a Isidro desvanecido sobre el volante y en parada cardíaca…
Por su parte, Begoña reprocha a Andrés haberla traído de vuelta al “infierno” y su cuñado exige respuestas sobre su huida con Julia. Él intuye que está relacionada con Clotilde y Valentín, pues en la cabaña los nombraba en sueños. Ella lo desmiente y achaca su nota de socorro a un arrebato.
En esas, aparece Jesús, echa a su hermano de la habitación y decreta que nadie entrará a ver a Begoña cuando él no esté. Su esposa se rinde y lo felicita por conseguir aislarla, pero le jura que jamás logrará que vuelva a amarlo, porque lo odia con todas sus fuerzas…
Si quieres saber más, adelántate a los próximos capítulos en nuestro último avance semanal de “Sueños de libertad”.



