
La tercera temporada de “La Moderna” ha sido la más emocionante y dramática de todas y su final no iba a ser menos. Analizamos todo lo ocurrido en este último capítulo de la serie de La 1 de TVE.
Este viernes 7 de marzo, “La Moderna” ha puesto punto y final a la historia protagonizada por un elegantísimo salón de té del Madrid de los años 30. La serie, inspirada en una novela de Luisa Carnés, nos ha acompañado durante un año y medio, tres temporadas y 356 capítulos, ¡nada menos!
A lo largo de todo este tiempo, “La Moderna” ha sabido ganarse un merecido hueco en el corazón del público. Además, en esta recta final ha conseguido máximos históricos de audiencia congregando a una media de 1.014.000 espectadores y anotando un 12,2% de share.
Sin embargo, a pesar del éxito, TVE decidió no seguir apostando por esta ficción y precipitar su final. Con ello, la cadena pública ha querido impulsar las otras dos series de la tarde: “La Promesa” y “Valle Salvaje”. Pero no es momento de lamentarnos por la pérdida de esta serie, lo mejor que podemos hacer es analizar todos los detalles de su maravilloso final. Esto es lo que ha pasado en el último capítulo de “La Moderna”.
Como no podía ser de otra manera, el gran villano de “La Moderna”, Emiliano Pedraza, fue apresado por las autoridades. Tras un tenso forcejeo con Rodrigo, la policía hizo acto de presencia y se llevó al empresario para hacerle pagar por todos sus crímenes.
Tal y como supimos más tarde, Emiliano terminó sus días en prisión. Al final, se hizo justicia para César Morel, doña Lázara, Maruja, Pepita, don Fermín y todos los agraviados por este despiadado hombre.
Ahora, Maruja y Pepita son libres de empezar a vivir sus vidas como siempre soñaron. La matriarca de los Pedraza toma la decisión de venderle las galerías a don Fermín y de regresar a Argentina con Pepita para recuperar la finca y compensar a sus trabajadores.
Otro de los momentos más emocionantes del capítulo final ha sido la pedida de mano de Cañete a Teresa o, mejor dicho, de Teresa a Cañete. Esta ha sido, sin duda, una de las parejas más queridas por los seguidores de la serie. Por eso, muchos soñaban con ver este momento y, por fin, ha sucedido. Eso sí, nos quedamos con las ganas de ver cómo sería su boda y de verlos bailar convertidos en marido y mujer.
Cañesa no es la única pareja que piensa en pasar por el altar. Tal y como se dio a entender, Agustín e Inés también han acabado sellando su amor. Se trata del mejor desenlace posible para su historia.
Y, hablando de historias de amor, todos nos ilusionamos cuando Laurita y Celia se dieron el beso que confirmaba su relación. En ese entonces, la fotógrafa volvía a partir a otro de sus viajes dejándonos con un sabor agridulce. Sin embargo, en este capítulo, nos ha sorprendido volviendo a por Laurita para viajar juntas a Túnez, el inicio de una maravillosa aventura.
La emoción nos embargó cuando don Fermín hizo uso de su gran oratoria para dar un discurso a todos sus amigos, familiares y trabajadores. El dueño del salón de té ha sido el alma de La Moderna a lo largo de todos estos capítulos, por eso, ha resultado muy conmovedor escuchar sus palabras llenas de agradecimiento y esperanza.
Cuando creíamos que todo era felicidad para nuestros queridos protagonistas, la serie nos dejó con el corazón en un puño cuando Esperanza nos narró el destino de estos personajes tras el estallido de la Guerra Civil. En especial, al saber que don Fermín, Marcelina y Celia perdieron injustamente la vida.
¿Y qué pasó después? Esperanza es la protagonista de esta gran historia...❤️#LaModerna pic.twitter.com/u3CaxbHgpv
— La Moderna (@LaModerna_tve) March 7, 2025
Sin embargo, el futuro tenía reservadas sorpresas felices. Cañete y Teresa acabaron trabajando para Elías. Pietro, por su parte, se fue a vivir a Venezuela para estar más cerca de su nieto e, incluso, abrió una pastelería en honor a Antonia. Inés y Agustín siguieron haciendo películas en Hollywood, Trini y Miguel ampliaron la familia, la mansión Pedraza se convirtió en un refugio para los perseguidos por la guerra, Marta y Salvita continuaron felices, Matilde e Íñigo triunfaron con sus bodegas y Esperanza se convirtió en maestra.
Con esta mezcla de sentimientos, “La Moderna” pone punto y final a su historia que, como hemos visto, es también la historia de nuestro país, más concretamente, de la capital española en los años 30. Si ahora te invade la nostalgia, es el momento de interiorizar las sabias palabras de don Fermín: “Mantengamos la esperanza en que la vida nos vuelva a sonreír”.



