
Laurita y Celia confirman su relación a pocos capítulos del final de la serie diaria de época de La 1.
La relación entre Laurita y Celia, dos de los personajes de “La Moderna”, ha suscitado mucho interés desde la llegada de Carlota Baró a la serie hace ya casi un año. De hecho, las redes sociales no tardaron nada en bautizarlas como #Laulia y se convirtieron en uno de los shippeos favoritos de los moderners.
Poco a poco, Laurita y Celia se hicieron inseparables y la confirmación de que su amor era real llegó en el episodio de este lunes 3 de marzo con un beso muy esperado.
Laurita, sobrina de don Fermín, el dueño de La Moderna, y Celia, una fotógrafa, se conocieron cuando la primera trabajaba en el salón de té de su tío ejerciendo como responsable de marketing.
Una tarde, Laurita encontró en una mesa una carpeta llena de fotografías y dio por hecho que eran de un hombre. Su sorpresa fue mayúscula cuando Celia se presentó al día siguiente para recoger lo que había olvidado.
Desde entonces, ambas congeniaron a la perfección y se dieron cuenta de que tenían muchas cosas en común. Y, aunque Celia supo identificar perfectamente que sentía algo por Laurita, la sobrina de don Fermín no veía posible tener sentimientos hacia otra mujer.
Para Celia fue muy doloroso comprobar cómo Laurita iniciaba una relación con Agustín, el dueño de los cines, mientras que a ella la trataba como a una simple amiga.
Pero Laurita también tuvo su parte de traición, pues Agustín se enamoró perdidamente de Inés, la hermana de su novia. Cuando se lo confesaron, Laurita sintió que el suelo se abría bajo sus pies, pero allí estuvo Celia para sostenerla.
La fotógrafa invitó a Laurita a irse con ella a Alemania para acompañar a Estrellita Castro en su gira. ¿Qué sucedió allí? Nunca lo sabremos, pero fue más de medio año viviendo juntas y en un ambiente donde, probablemente, pudieron dar rienda suelta a sus sentimientos alejadas de los prejuicios de la sociedad española de la época.
Cabe recordar que, a principios de los años 30, Berlín se convirtió en el epicentro de la vida nocturna y la cultura LGTBI. Es por eso que podemos imaginar perfectamente a Laurita y Celia viviendo su amor sin ataduras por las calles de aquella ciudad.
Lo cierto es que, a su regreso a Madrid, los guionistas de “La Moderna” se encargaron de sembrar la duda acerca de si Laurita y Celia estaban juntas. Y todo ha quedado claro a muy pocos días del final de la serie.
Las dos mujeres tenían planeado dar la vuelta al mundo juntas, pero los últimos acontecimientos en el salón de té hicieron que Laurita tuviera que quedarse un poco más en la capital. Celia tuvo que marcharse, pero no fue un adiós definitivo, sino un hasta pronto sellado con un beso, ese beso que los seguidores de la serie llevaban tanto esperando.




