
¿Y si Adriana tenía razón con Úrsula? Rafael empieza a abrir los ojos mientras Leonardo recibe una tentadora oferta y Mercedes y Bernardo consuman su plan, en los capítulos 188, 189, 190, 191 y 192 de “Valle Salvaje”, la serie diaria de época para las tardes de La 1 que también puedes ver en Netflix.
Creada por Josep Cister Rubio y dirigida por Miguel Conde (“La Promesa”), “Valle Salvaje”, que atraviesa ya su segunda temporada, es la última apuesta de época de TVE que se ha ganado el respaldo de una audiencia fiel enganchada a la historia de Adriana, su gran protagonista.
“Valle Salvaje” forma parte del bloque de tarde “Historias que hacen Historia”, junto a “La Promesa”, y continúa consolidando su audiencia, ahora, cada tarde a partir de las 17:10 horas en La 1.
La ficción nos traslada a 1763, donde Adriana Salcedo de la Cruz tiene que dejar la Villa de Madrid y viajar al norte de España para cumplir con un compromiso de matrimonio pactado en secreto. Su vida cambiará para siempre: conocerá el verdadero amor, la traición y pondrá su vida en peligro cuando trate de descubrir la verdad sobre la muerte de su padre.
El reparto coral de “Valle Salvaje” está formado por Rocío Suárez de Puga, José Manuel Seda, Mari Paz Sayago, Marco Pernas, Sabela Arán, Nacho Olaizola, Miren Arrieta, Iván Renedo, María Redondo, Emma Guilera, Mateo Jalón, Toni Salgado, Marina Sabadell, Alejandro Bordanove y Loren Mairena, entre otros.
No te pierdas nada de lo que pasará en “Valle Salvaje” con los avances exclusivos del lunes 16 al viernes 20 de junio que te ofrecemos a continuación en vemosTV, capítulo a capítulo.
Las consecuencias no se hacen esperar. José Luis, decidido a impedir por todos los medios que los amantes sigan viéndose, impone un castigo ejemplar que amenaza con separar a Bernardo y Mercedes para siempre.
Siguiendo las órdenes de su padre, Julio comunica a Leonardo que, a partir de ahora, Bernardo será degradado a simple jornalero y se encargará de las tareas más duras del campo.
Victoria no tarda en restregarle a Mercedes su plan: “Prepárese para ver cómo el hombre al que ama se consume poco a poco por exceso de trabajo”. Pero eso no es todo. La prometida del duque deja claro que esto no ha hecho más que empezar y que lo que le espera a Mercedes será aún peor. ¿Qué tendrá preparado el duque para ella?
Mientras tanto, Bárbara se enfrenta a una difícil encrucijada: debe decidir qué hacer con el futuro de Pedrito. Don Hernando espera una respuesta, y no está dispuesto a aguardar mucho más. Leonardo advierte a su amada que no se dejen deslumbrar por la generosa propuesta de su padre: “Es un caramelo envenenado”, asegura el noble reconvertido en capataz.
En medio del caos, Adriana atraviesa uno de los momentos más dolorosos de su vida. Emocionalmente rota y con la sensación de haberlo perdido todo, se desahoga con Bárbara mientras Rafael prepara su boda con Úrsula.
Paralelamente, Victoria se muestra satisfecha con los avances de su sobrina y no duda en felicitarla por haber conseguido lo que se proponía: conquistar a Rafael. Sin embargo, le lanza una advertencia muy clara: ahora lo importante es asegurar que ese compromiso llegue a buen puerto y que la boda sea, efectivamente, una realidad.
Tras verse obligada a casarse por poderes y con el corazón roto al ver a Bernardo completamente devastado, Mercedes decide dar un paso al frente y llega a un acuerdo con Victoria. La tensión entre ambas se mantiene, pero pactan un equilibrio momentáneo que puede cambiar el rumbo de los acontecimientos.
Por su parte, Bárbara le comunica a Leonardo la decisión definitiva sobre el futuro de Pedrito. La situación no tarda en complicarse cuando don Hernando, decidido a llevarse al niño cueste lo que cueste, propone a su propio hijo un trato inesperado a cambio de su complicidad.
Por su parte, Adriana sigue destrozada tras conocer el compromiso de Rafael y Úrsula, y esta vez es Luisa, su amiga incondicional, quien se convierte en su paño de lágrimas.
Atanasio atraviesa uno de los momentos más duros de su vida al ver cómo la salud de su madre se deteriora día a día sin que pueda remediarlo. Sin embargo, un gesto inesperado del duque logra calmar sus temores, devolviéndole algo de paz en medio de tanta angustia.
Mientras tanto, Rafael mantiene una conversación con Úrsula que no hace más que alimentar sus dudas. Empieza a plantearse que, quizá, Adriana no estaba tan equivocada y que sus sospechas sobre Úrsula podrían ser ciertas.
Inquieto, Rafael decide compartir sus pensamientos con Julio. Lo que no imagina es que su hermano guarda más información de la que deja entrever… y no tiene intención de revelarlo todo.
Victoria revela a Úrsula que Rafael es quien custodia la herencia de Pedrito, una información que la joven no tarda en compartir con alguien más… provocando una reacción de absoluta sorpresa.
La propia Salcedo, inquieta ante los últimos movimientos de Mercedes y Bernardo, le pide a Isabel que los vigile de cerca. Está convencida de que traman algo a sus espaldas, y tal vez, no se equivoque…
Rafael y Adriana aceptan la propuesta que Mercedes y Bernardo han puesto sobre la mesa. El gesto supone un acercamiento que podría desencadenar nuevas alianzas, pero también tensiones.
Úrsula, por su parte, no se queda de brazos cruzados. Habla con Rafael y Adriana por separado, dejando claro que no piensa ceder ni un palmo de terreno.
Mientras tanto, don Hernando vuelve a mover ficha para quedarse con Pedrito y esta vez lanza una oferta a Leonardo que el joven jamás habría imaginado… y que podría ponerlo contra las cuerdas.

