
La trifulca de Serter y Ferit con armas de por medio y la gran mentira de Seyran para salvar a Orhan centran el nuevo episodio de “Una nueva vida” que Antena 3 emite el domingo 26 de octubre a las 22:00 horas.
Este domingo 26 de octubre Antena 3 estrena en prime time, a partir de las 22:00 horas, un nuevo capítulo de "Una nueva vida", superproducción turca protagonizada por Mert Ramazan Demir y Afra Saraçoğlu.
Hace siete días, en una noche dominical de bajadas generalizadas, "Una nueva vida" (10,8% de cuota de pantalla y 925.000 espectadores) se dejó siete décimas en Antena 3, mientras La 1 se llevó la victoria con "La película de la semana" en estricta coincidencia con los "Supervivientes" de Telecinco (12% vs 11,3%).
En el capítulo 58, Serter culpó a los Korhan de la muerte del hijo de Pelin y confirmó ser el padre del malogrado bebé, descubriendo Ferit que su exnovia le engañó. Suna no quitó ojo a su cuñado, provocando los celos de Kaya, y Ferit sospechó de Akin. El sobrino de Ökkes prometió a Seyran que no desea casarse. Y Nevra advirtió a Ferit: a partir de ahora, será su sombra.
Halis no logró liberar a su hijo, mientras Ökkes ocultó a Kazim el daño que inflige a Orhan en la cárcel y Seyran escondió a Ferit lo que sabe del asunto. Tras prohibir Kazim a Seyran cualquier contacto con Ferit, éste, emocionado por su apoyo en el hospital, la besó y ella le correspondió. Y en la UCI, Ferit mintió piadosamente a Pelin, asegurando que "nuestro hijo" había sobrevivido...
Tres días después, Pelin pasa a planta y pregunta por su hijo y Ferit. Sólo Zerrin y Nükhet se atreven a contarle la verdad, provocando que la chica recuerde que su exnovio le aseguró que el bebé había sobrevivido. La puntilla se la da su madre: el niño era de Serter.
Entretanto, Fikriye vaticina más muertes en el entorno de Suna y la anima a tomar "medidas valientes" para embaucar a Ferit. Nada más abandonar la consulta, Suna desvela a Kazim que Seyran sigue viendo a Ferit. Y en el gimnasio, un atractivo entrenador se fija en Asuman.
En la cárcel, Samet eleva su hostigamiento a Orhan. En paralelo, Halis se reúne con el conde Ziya, un viejo enemigo que ahora parece dispuesto a sacar a Orhan de prisión. El conde descarta que Kazim maneje los hilos desde el exterior y tranquiliza al patriarca: uno de sus hombres defenderá a su hijo en el penal. No obstante, los presos implican al protector de Orhan en un asunto de drogas y es expulsado.
Seyran y Ferit, quien da por zanjado el tema de Pelin, acercan posturas y se juran apoyo mutuo para siempre. En esas, Kazim llama a su hija, amenazando con denunciar de nuevo a Orhan. Para colmo, Abidin comunica a Ferit que Nevra está en la mansión hablando con Halis. Y Zerrin rechaza que Serter visite a Pelin y él sugiere una alianza para destruir a los Korhan.
De su lado, Seyran, ignorando el chivatazo de Suna, reprocha a su padre que se dedique a espiarla. Kazim avisa a su hija de que el pacto entre ambos está roto, pues continúa viéndose a hurtadillas con Ferit. De este modo, el jefe de los Sanli cambia de estrategia, retando a Seyran a que Ferit se olvide de ella de una vez por todas.
Ferit respira aliviado al comprobar que Nevra y Halis simplemente tratan temas de negocios: hay luz verde para que instale la primera sede de su propia marca de joyas en el centro comercial. Entonces, él se disculpa por sus últimos desprecios. Luego, abuelo y nieto celebran la noticia, sin saber que Nevra prepara su propia venganza contra los Korhan. Y en la cocina, Sefika y Carlos hacen de celestinas entre Abidin y Aysen.
Durante la cena, Ökkes presiona demasiado a Seyran y Akin, quien vuelve a tranquilizar a la muchacha, reiterando que no tiene intención de casarse. "Aunque si eres tú la candidata, no me importaría", le suelta para regocijo de Ece. Tras la comida, Seyran pilla a Ökkes ordenando a Samet que vuelva loco a Orhan y se enfrenta a él, que afirma que ese asunto no incumbe a su padre.
Por su parte, Ferit está deseando ver de nuevo a su amada y, con la colaboración de Akin, Ece monta un paripé para hacer posible el encuentro sin que Kazim se entere. Aunque ninguno de los tres se percata de que el jefe de los Sanli ha mandado a uno de sus secuaces que los siga.
Y Kaya, cuyo odio por Ferit crece cada día, propone a Suna darle un bisnieto a Halis, aunque ella dice ahora que la criatura no sería "estrictamente de su sangre" y apuesta por liquidar su matrimonio. Para más inri, la mayor de las Sanli se topa con Ferit, quien le informa que ha vuelto a quedar con Seyran.
Como era de esperar, cuando el trío aparece en el lugar de la cita, Ferit pide explicaciones sobre Akin, aunque sin permitir que su exesposa revele demasiado, él mismo se autoconvence de que el galán es la nueva conquista de Ece. Inmediatamente, el esbirro que los vigila envía la correspondiente foto a Kazim, que monta en cólera. Al corroborar que Seyran se pasa por el forro sus indicaciones, Kazim prefiere dejar al margen a Ökkes.
Al regresar a casa, Seyran confronta otra vez a Ökkes, quien, exigiendo que no cuente nada a su progenitor, se compromete con ella a reconsiderar su revancha personal contra los Korhan y liberar a Orhan si la chica promete a cambio conocer mejor a Akin: pero si no le obedece, habrá condenado al padre de Ferit. A Kazim, que ha oído todo sin ser visto, se le quitan las ganas de reñir con su hija.
Cuando Ferit vuelve a la mansión, Suna, abatida, le suplica que la ayude a divorciarse de Kaya, y su cuñado acepta encantado. Además, sin saber de su obsesión por él, le jura que, si se reconcilia con Seyran, la llevarán a vivir con ellos. Y Kaya llora de rabia tras enterarse de todo.
A la mañana siguiente, Ifakat pide ayuda a Sehmuz para descubrir quién le hace la vida imposible a Orhan y qué beneficio sacó Kazim al retirar la denuncia. El marido de Nükhet aprovecha para tirarle los tejos a la pelirroja.
Asuman recomienda a Suna que olvide a Fikriye y le presenta a Doruk, el guapo entrenador que se fijó en ella y al que ahora parece gustarle más la hermana de Seyran. Nevra, que acude al mismo centro, resulta ser quien ha encargado al chico que husmee en los secretos de ambas. Y Pelin, desesperada por reencontrarse con Ferit, se escapa del hospital.
Compinchada con Akin, Seyran cita a Ferit en una cafetería con el objetivo de que se aparte de ella para que Ökkes saque a Orhan de prisión. Él corre a su encuentro sin sospechar que Serter le pisa los talones.
Cuando el nieto de Halis llega al local, Serter lo aborda, culpándolo del fallecimiento de su hijo, y le apunta con un revólver. Afortunadamente, Akin tercia en la disputa e impone la calma. Entonces, aparece Seyran y confiesa a Ferit que reavivar lo suyo es imposible, ya que está saliendo con Akin...
